Salud

«Hay que devolver la Atención Primaria a su sitio de honor en el sistema»

Sara Alba apuesta por devolver a su «sitio de honor» la «puerta de entrada» al sistema sanitario

«Curar, cuidar y humanizar». Podría estar grabado en una placa a la entrada de la Consejería, pero, pensándolo bien, ni falta que hace. Es el lema que Sara Alba reseña cada vez que tiene ante sí la oportunidad de bocetar la sanidad ideal, tal y como ella la entiende.

No hay otra Consejería en el Ejecutivo Andreu que haya forzado tanto la maquinaria en estos tres primeros meses de tarea. La redefinición del concierto a Viamed Los Manzanos, el acuerdo con Navarra para la colaboración sanitaria, el rescate del parking del CIBIR… Y lo que queda, a tenor de las veces que subraya que su equipo, formado por «personal con experiencia en el sector público como garante de calidad», se encuentra todavía en fase de diagnóstico para determinar los próximos pasos a seguir.

– No sé si entraba en sus planes, pero actividad no le ha faltado a su área de Gobierno en este arranque de Legislatura.

– No nos falta cantidad, volumen ni intensidad de trabajo; ha sido un arranque potente. La salud de los riojanos es lo suficientemente sensible como para no tomar ninguna decisión con carácter precipitada y ello nos exige combinar la reflexión con la agilidad; se nos exige pensar y ser operativos.

– Ya ha entrado en vigor el nuevo régimen de concesión a Viamed Los Manzanos, ¿se ha producido alguna derivación diferente a las habituales mientras estaba vigente el anterior concierto?

– Lo primero que hay hacer es observar el tipo de intervenciones que se están realizando en el ámbito de la cartera de servicios propia. Una vez que hayamos detectado con datos prácticos cuánto se estaba haciendo dentro del propio servicio, podremos determinar qué tipo de recursos hay que reorganizar o redimensionar dentro del San Pedro para empezar a ampliar no solo el volumen de atención sino también la cartera de servicios. Estamos conversando con comunidades limítrofes para estudiar cómo prestar con servicios públicos la atención pública de los pacientes riojanos. Cuando tengamos el panorama correctamente dibujado empezaremos a ‘repartir juego’ en relación a la cartera de servicios.

– Cuando se anunció la recuperación de algunos de los servicios derivados a Viamed hubo quien dijo que prefiere que el Seris lo derive a Lardero a tener que ir a Navarra para ser atendido.

– No es una modalidad que no esté implantada actualmente. Tenemos una población que da para tener una cartera de servicios razonable pero no podemos asumir todas las especialidades médicas y, dentro de esa cartera, concertamos los que no podemos prestar por nuestros propios medios. A día de hoy hay pacientes que van al hospital de Valdecilla (Santander) a someterse a una intervención quirúrgica y lo hacen con naturalidad. Hay mucho de lo que ocuparse y nada de lo que preocuparse en este caso.

– Es decir, a día de hoy, y teniendo en cuenta que el nuevo régimen acaba de entrar en vigor, ¿no se ha producido ningún cambio efectivo?

– La vida no sigue igual. Hay una comisión médica que se reúne todas las semanas para revisar al detalle lo que se hace en el seno del servicio público y lo que hay que derivar fuera, que es en sí una novedad.

– ¿Se prioriza recuperar algún servicio de los que estaban externalizados en particular?

– En próximas fechas vencerá el contrato del servicio de Radiología y ya hemos iniciado el estudio que nos marque cómo podemos actuar para prestarlo desde el Hospital San Pedro.

– El Gobierno ha anunciado recientemente que a partir del próximo día 16 rescatará la gestión del parking del CIBIR, ¿se plantea dar un paso más y asumir la gestión del de las consultas externas del Hospital San Pedro?

– En nuestra agenda está empezar a despejar el nudo que se había generado en torno a una desafortunada adjudicación del contrato del parking del CIBIR. Por ahí ha empezado, pero eso no significa que tendría poca visión para esta Consejería no analizar en su conjunto la organización del resto de espacios que circundan el conjunto hospitalario. Claro que lo haremos; pero necesitamos entre seis y doce meses para ver cómo se comporta el movimiento de vehículos y el flujo de ocupaciones antes de tomar las decisiones que se requieren.

– La Atención Primaria es una de las ‘patatas calientes’ de esta Consejería en los últimos años. ¿Cómo se puede reducir las agendas de los profesionales manteniendo la cobertura a los pacientes?

– Es uno de los asuntos que más tiempo ha ocupado al equipo de dirección de esta Consejería. Hemos mantenido reuniones de trabajo, conversaciones y contactos desde que llegamos aquí el 1 de septiembre y lo hemos mantenido con un carácter privado, porque entendemos que así es como hay que encarar esta cuestión. Ya está nombrada la persona que va a capitanear la Atención Primaria en el equipo directivo y hay mucho por hacer, porque lo primero que pretendemos es darle una visión de conjunto. La Atención Primaria hay que repensarla no solo desde el punto de vista médico sino también desde el papel que la Enfermería del siglo XXI está reclamando. Es una preocupación que no solo afecta a La Rioja. Queremos que las conversaciones con los profesionales, la visión del equipo directivo y las instrucciones que se están dando en el ámbito estatal converjan, porque la salud pública es un sistema de vasos comunicantes.

– ¿Por qué han surgido tantos problemas en este área específica del sistema?

– En los últimos años ha crecido exponencialmente la atención Hospitalaria y se ha desatendido la Primaria, generando una potente desproporción. Ese es nuestro diagnóstico y, sin desatender a la Hospitalaria, tenemos que volver a colocar la Atención Primaria en el sitio que nunca debió abandonar: el de puerta de entrada al sistema.

– El exdirector del Área de Salud aseguraba en marzo que diez o doce profesionales erradicaría el problema de las sustituciones en este servicio.

– La Atención Primaria no solo se resuelve con un número de facultativos. Quien se atiende a afirmar esto, con todos mis cariños y respetos, presenta una visión muy miope de la situación. La Primaria se resuelve redefiniendo competencias de todos y cada uno de los agentes que la componen. La tendencia demográfica nos lleva a la Europa de los cuidados, que pasan por que cada uno de los ciudadanos nos sintamos protagonistas y responsables de nuestro propio autocuidado y por que las enfermeras tengan un papel protagonista en la atención directa y empiecen a tener mayor presencia en la cronicidad de las patologías.

– Sí es cierto que hay una baja tasa de reposición de personal sanitario, porque la oferta está estancada en nuestro país y no logra saciar a la demanda.

– Uno no encuentra un enfermero en el mercado y las comunidades nos miramos casi de reojo para ver quién consigue contratar. Acabamos de sacar la mayor oferta de empleo, con la mayor estabilización que nunca se ha hecho en la historia de la comunidad. Creemos que va a tener un importante ‘efecto llamada’ positivo para la comunidad, porque facultativos que se encuentran en una situación de inestabilidad profesional van a encontrar en La Rioja esa tranquilidad para poder asentar su proyecto de vida.

– CSIF denunciaba hace unos días que los facultativos riojanos están en el vagón de cola en cuanto a la remuneración de sus guardias.

– Entiendo que los sindicatos han de reivindicar mejoras no solo en el ámbito salarial. Atender demandas salariales es una cuestión, pero no es la única. Un mantra de esta Consejería es «curar, cuidar y humanizar la atención del servicio» y desde esta visión tendremos que repensar qué vamos a ir haciendo en los espacios de atención al cliente.

– Les han acusado a usted y al consejero Luis Cacho de iniciar una batalla contra el sector privado.

– Lo que nosotros decimos hasta el agotamiento y lo demostraremos durante los próximos cuatro años es que lo público ha de ocuparse de lo público, no ser objeto de mercantilización. Ofreceremos los servicios que podamos con recursos propios y allá donde no lleguemos lo concertaremos porque así lo permite la Ley de Contratos. La ‘madre del cordero’ está en que el pliego de prescripciones técnicas esté bien redactado y que una vez que se adjudique al mejor del mercado se vigile el cumplimiento del contrato, que es donde estamos poniendo toda la carne en el asador. Es preocupante cómo se ha intentado asociar el concepto de calidad a lo privado y no a lo público, porque no es cierto; cuando alguien tiene un problema severo de salud acude a lo público y el mejor ejemplo es la Organización Nacional de Transplantes. Si eso se puede hacer desde lo público ¿por qué no se van a poder hacer cuestiones que no impliquen tanta complejidad técnica? Nos vamos a dejar la piel en ello.

– Izquierda Unida y el comité de empresa le urgieron hace unas semanas a resolver las «carencias» de la Fundación Hospital de Calahorra.

– Es lógico que cada centro quiera tener a su disposición lo último en tecnología. He sido cocinero antes que fraile y forma parte de nuestro quehacer profesional: exigir el más alto nivel de tecnificación y equipamientos. Dicho esto, en la FHC la principal tarea es la famosa integración en el sistema y cuando diseñemos ese camino-puente, entre otras muchas cosas, también se hablará de equipamiento. Esta Consejería quiere conjugar la primera persona del plural, porque tendría poco sentido que comprásemos una maquinaria para el hospital de Calahorra si no tenemos una visión conjunta en un plan de equipamiento para todos los centros de la comunidad.

– Algún compañero del Consejo de Gobierno ya ha revelado que se ha encontrado alguna ‘sorpresa’ del anterior Ejecutivo en los ‘cajones’.

–  La Escuela de Enfermería se podía ocupar al día siguiente. Bajo el principio de prudencia decidimos que el centro debía tener todos los permisos, entre ellos el de agua potable, y a lo mejor ahora tenemos que resolver las goteras que han aparecido sin haber inaugurado el edificio. Las prisas no son buenas consejeras y esa urgencia por una fotografía con una placa a la entrada… Quizás, si hubiéramos terminado la obra de la manera correcta ahora el centro estaría impecable. Aun así, más que hablar de cosas en un cajón, lo que más me preocupa es cómo se ha atomizado tanto el servicio: estamos constatando en la práctica que se tomaban decisiones parciales pensando en partes de la organización del sistema y no en su conjunto, lo que ha contribuido a desvertebrarlo.

– Si hay un colectivo gremial que se ha movilizado en los últimos años, ese es el sanitario. ¿Se siente ‘vigilada’?

– Me siento acompañada porque creo que la gente necesitaba agruparse en mareas, en movimientos ciudadanos, y estoy tan de acuerdo con tantas cosas que se han reivindicado desde esos espacios de participación ciudadana que me siento realmente acompañada. Entiendo las prisas y las expectativas en este Gobierno; sus demandas han de ser atendidas pero es importante que ellos también nos escuchen ahora. La transparencia es una buena compañera en la acción de Gobierno.

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