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La banda de La Guindalera: reyes por un día

FOTO: Riojapress

Es la Navidad un tiempo de excesos. Y desde este espacio de lo ‘cuqui’ debe entenderse la gran victoria que ha logrado este sábado la Unión Deportiva Logroñés. Es un triunfo navideño, de esos en los que salen abetos nevados, casitas de madera, un fuego en la chimenea, un gran calcetín rojo colgado en su quizal, un pavo en el horno, una atractiva señora preparando repostería fina, y un igualmente atractivo caballero dignificando su jersey verde de renos fantasía jugando con unos niños rubios, guapos y que extrañamente parecen ser tan inteligentes como inofensivos. El día, claro, está despejado, pero hay nieve suficiente como para reventar Valdezcaray.

Es una victoria ‘cuqui’ ante el Racing de Santander. Luego vendrá la dura realidad del maldito 7 de enero. Donde la magia de los buenos deseos se romperá en mil pedazos. Porque es así. Porque nos vinimos arriba en verano, y zasca, ni San Mateos ni gaitas. Nos venimos arriba en Oviedo, y el peor diciembre en años. Sentimos el fragor de la batalla en Anduva pese a la derrota, y nos castigaron con dos baldíos empates a cero de forma consecutiva. Así que tras ganar al Racing de Santander, al mejor equipo de los 80 que compiten en la maldita Segunda B, vendrá el señor Paco con la rebajas y nos volverá a colocar a todos en nuestro sitio. O…

O… igual esta victoria sirve para volver a creer. O igual de una vez por todas este equipo se ha convencido de que si puede con el mejor equipo de la categoría también lo podrá hacer contra los Arenas, las Culturales y demás clase media. Es decir, que quizás ha llegado el partido exitoso tras el que todo comienza a encajar. Porque seamos sinceros, este equipo no estaba para navidades de catálogo ‘Navidad en Aspen (Colorado)’. No estaba para chimeneas, para pavos, para polvorones y mundos ‘cuquis’. Estaba para pocos excesos.

La banda de La Guindalera en su lugar de reunión, el vestuario de Las Gaunas.

Así que se ha puesto a competir desde el orgullo, la honra y la generosidad. Se ha puesto en plan colectivo… de nuevo. Como ya pasara tras el partido de no hace muchas semanas también en Las Gaunas ante el Real Unión. No se puede ser brillante ante el Racing, pero sí perfecto. Y así ha sido: perfecto en defensa, y perfecto en ataque, porque ha aprovechado uno de los tres errores defensivos del rival. Y no hay más. Las cosas ‘cuquis’ pasan en categorías superiores.

Ganar credibilidad

Este equipo no es ‘cuqui’. Este equipo no está para retratos navideños, ni para postales genéricas de felicidad global. Está para comprender que cuando todo va mal, cuando parece que no hay solución… lo único que les queda es ganar al mejor equipo del campeonato, que lo era antes de viajar a Logroño y que lo seguirá siendo tras perder en Las Gaunas, porque tiene un plantillón propio del Racing e impropio de esta categoría de bronce. Ganar al Racing para ganar credibilidad de nuevo.

De cintura para adelante el Racing es el mejor equipo del campeonato; pero de cintura para abajo, el Racing es como cualquier otro equipo (salvo la Unión Deportiva Logroñés). En defensa, este Racing es vulgar. Tres fallos propiciaron tres ocasiones locales. Dos las falló Víctor López antes del primer cuarto de hora, y la tercera la enchufó Ñoño, en el segundo tiempo. El gaditano cree en el Reyes Magos, cree en Papá Noel, cree, siendo del Sur, que tendrá una blanca Navidad por el mero hecho de estar en el Norte. Y no nieva, pero le da igual. Así que su inocencia le permite encarar a Crespo con felicidad, sin agobios, sabiendo que aún siendo malo, los Reyes se acabarán portando. Es de momento el único jugador del equipo que parece no haber perdido el contacto con el gol. El resto están para trabajar, masticar piedras, y escupir algún gargajo sanguinolento sobre el césped, que arruga al contrario.

La Unión Deportiva Logroñés no es un equipo ‘cuqui’. Son diez navajeros pegando lanzadas en callejones oscuros. La Navidad se vive en las malditas casitas de madera. Estos duermen al raso antes de ganar un partido de fútbol. Porque esta plantilla, en cuanto duerme caliente, y se acuesta en sábanas de algodón recién planchadas… en cuanto este equipo se pone ‘cuqui’, se deja ir y pierde su identidad, y pone en duda su credibilidad.

Y dejarse ir contra el líder no parecía una buena idea. La goleada podría haber sido histórica. De poco servía aferrarse a excusas como que la mayoría de los jugadores estaban malitos por una u otra razón. Los trece disponibles a jugar. Víctor López de 9, pues de 9. Rubén Martínez de titán, pues de titán. Bobadilla, a lo Beckenbauer, pues a lo Beckenbauer. Caneda, lastrado, midiendo diez centímetros más para poder competir con Jon Ander, primero, y Segovia, después, pues los centímetros que hagan falta. Remón, de nuevo, por fin, ya era hora, de líder, pues bienvenido sea. Andy de todo y de nada al mismo tiempo por culpa de una nueva lesión, esta vez de Rayco por el maldito sóleo, pues donde haga falta. Andy, donde haga falta.

Estos son los Reyes Magos que han hecho el saque de honor en el descanso, cuando les ha dejado la banda de la Guindalera.

Es la banda de La Guindalera, que se maneja en defensa de su compañero como un equipo de categoría superior. Por eso solo llevan nueve goles en contra en 18 partidos, que son pocas cuchilladas en la crueldad del infrafútbol. Y porque está Miguel, claro; Miguel, el capitán. Ayer dos paradas más. Al que le silban casi siempre, siempre injustamente, y que con Las Gaunas a media luz tras un día muy intenso, le han pedido los aficionados desde uno de los fondos que volviera a salir al césped. No lo ha hecho. No cree en la Navidad. Ha salido Ñoño, ilusionado como un niño en estas fechas.

Son los Reyes por un día… en su casa, en Las Gaunas. Que ya vendrá el 7 de enero.

UD Logroñés: Miguel; Juan Iglesias, Caneda, Bobadilla, Flaño; Rubén Martínez, César Remón, Salvador, Ñoño (Santos, min. 68); Víctor López (Ander Vitoria, min. 82) y Rayco (Andy, min. 33).

Real Racing Club: Crespo; Buñuel, Olaortua (Kike Rivero, min. 86), Óscar Gil, Castañeda; Sergio Ruiz, De Vicente (Segovia, min. 69); Cayarga (César Díaz, min. 69), Noguera, Enzo; y Jon Ander.

Gol: 1-0, min. 58: Ñoño.

Árbitro: Aimar Velasco Arbaiza (Comité Vasco). Amonestó a los locales Flaño (min. 69) y Juan Iglesias (min. 85) y al visitante Enzo (min. 8).

Incidencias: 3.600 espectadores en Las Gaunas. En el comienzo del segundo tiempo, los Reyes Magos hicieron el saque de honor. Buen toque el del Rey Melchor.

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