Gastronomía

Wimbledon cena ‘en Ezcaray’: el mejor tenis mundial no falta a su cita con Abel Lusa

Para ver de cerca en junio a los mejores tenistas españoles hay que viajar a Inglaterra. Y no solo a las instalaciones del All England Club. En la Old Brompton Road de Londres hay un restaurante por el que, casi a modo de ritual, pasan cada año los deportistas de referencia en el deporte de la raqueta. Y lo regenta un riojano que es toda una institución en Wimbledon.

Abel Lusa sabe que el descanso se suministra a cuentagotas en las primeras semanas del verano, cuando el ‘Cambio de Tercio’ entra en ‘modo Grand Slam’. El empresario de Ezcaray compagina la gestión de su restaurante con los partidos del torneo más importante del mundo sobre hierba, en los que incluso la realización lo busca entre las gradas porque conoce su importancia en el circuito mundial del tenis.

No en vano, a su mesa se sientan los principales baluartes de ‘La Armada’ y es habitual encontrar a Rafa Nadal, Garbiñe Muguruza o Conchita Martínez en sus obligadas visitas al establecimiento, que este año no ha querido perderse la gran sensación del tenis nacional: Carlos Alcaraz.

Todos ellos pasaron durante la previa del torneo por el ‘Cambio de Tercio’, que acaba de celebrar sus 27 años de trayectoria como es habitual: incorporando a su menú un postre temático de Wimbledon durante las dos semanas en que se desarrolla el torneo.

Uno más en el circuito ATP

La leyenda del ‘Cambio de Tercio’ comenzó allá por 1996, cuando un amigo común le presentó a Abel Lusa a Benito Pérez-Barbadillo, hombre de confianza de Rafa Nadal y una de las figuras más respetadas en el universo ATP. Gracias a ese boca-oreja, por el establecimiento londinense comenzaron a pasar los tenistas punteros de la época: Àlex Corretja, Carlos Moyá, Arancha Sánchez Vicario o Félix Mantilla, entre otros muchos.

Con el paso de los años la reputación del restaurante no ha hecho sino crecer y por sus salones también se han paseado leyendas de la talla de Roger Federer, Novak Djokovic, Maria Sharapova o Andy Murray, que encuentran en el local un espacio que respira tenis por sus cuatro puntos cardinales y que ofrece, además, lo mejor de la dieta mediterránea.

Ha nacido una estrella

El empresario riojano no olvida aquel verano de 2002 en el que atravesó la puerta del ‘Cambio de Tercio’ un chico de 16 años del que «creían que era bueno», aunque en aquel momento su principal referencia estaba en su parentesco: «Los entrenadores destacaban que era el sobrino de Miguel Ángel Nadal».

Rafa Nadal, hace unos días en el ‘Cambio de Tercio’.

Abel Lusa presume de haber presenciado el primer partido del que iba a convertirse en el mejor deportista español de todos los tiempos: «Rafa jugó en una pista muy pequeñita, fui a verle y luego vino a cenar al restaurante». Ese día se forjó una sólida amistad con el tenista, que regó en ‘Cambio de Tercio’ sus pases a la final en Wimbledon (el protocolo establece que la cena de gala posterior a las finales se celebre en un hotel) y ha llevado al establecimiento a invitados de la talla del Rey emérito.

Lusa, con el Rey Juan Carlos y Rafa Nadal.

El restaurante regentado por el empresario de Ezcaray, por tanto, acapara estos días casi tanto interés como los partidos que se juegan en las instalaciones del All England Club.

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