Firmas

‘Un anuncio de Estrella Damm’

Tenían tan buen rollo este miércoles los consejeros y la presidenta que el Parlamento de La Rioja y la placita de enfrente parecían un anuncio de Estrella Damm. Sólo faltaba Rigoberta Bandini para que la mañana terminara de desmadrarse del todo y aparecieran tetas fuera como logros del Gobierno. «Y a ver qué pasa. Y a ver qué pasa. Y a ver qué pasa». Hasta Raquel Romero sonreía y hablaba con la gente. Todo parecía anormalmente normal. No faltaba incluso la típica manifestación de primera hora para abordar a nuestros amados dirigentes políticos.

Y es que el Debate del Estado de la Región es un anuncio constante. Más de una docena ha traído la presidenta al plató del antiguo Convento de la Merced, donde ha tirado de manual político para solventar la primera jornada. Aire funcionarial, escena presidencial y discurso dogmático. Concha Andreu no se ha saltado ninguna de las aburridas claves que marcan los días políticos tan importantes para los allí presentes como irrelevantes para la ciudadanía en general. Más de hora y media de ensalzamiento de gestión, combinada con los clásicos proyectos futuros para copar titulares. El ABC de la asesoría para la vida pública. El típico partido de fútbol que gusta a los entrenadores y aburre como ostras a los aficionados.

Y es que Concha Andreu está de suerte en junio de 2022. La vida política riojana le permite escenificar su particular anuncio de Estrella Damm con puestas de sol increíbles, bailes en la playa, cervezas a media tarde, calitas vírgenes, acordes de guitarras españolas, paseos en barco y amores de verano. Lejos quedan ya aquellos años en época estival en los que contaba más ceses que días de vacaciones o intentaba conseguir el voto de su nueva peor-mejor amiga para formar Gobierno. Por eso ahora puede permitirse las sonrisas y el buen rollo con sus consejeros, apostando en esa imagen su continuidad como presidenta tras los próximos comicios.

Y es que pese a los rumores de hace unos meses en el pequeño Logroño del poder, todo apunta a que Raquel Romero terminará la legislatura en su sillón. Total. Tres años después y con el mal ya hecho, para qué enredar con un verso libre que pudiera dar al traste con las últimas leyes pendientes de aprobación. En mayo de 2023 su carrera política estará más acabada que la de Juan Marín en Andalucía, aunque él al menos sabe hacer torrijas.

Y es que en el lado naranja la descomposición continúa su curso. Los comicios van borrando del mapa a Ciudadanos y sus dirigentes, hagan lo que hagan, están abocados a la desaparición. Pablo Baena y Alberto Reyes no cejan en su empeño de hacer política en el Parlamento como buenos currantes, pero las dinámicas son tan caprichosas que llevarán sus 18.000 votos de 2019 (11,5 por ciento del total) a teñir de azul los siete valles. En esa bolsa de electores está el acceso al Gobierno de La Rioja y no en pactos con los nuevos salvapatrias enarbolados con una bandera que quieren hacer sólo de unos pocos cuando es de todos.

Y es que en el PP no hay líder para confrontar con Concha Andreu. El retraso en la convocatoria del congreso regional -se prevé ya para el mes de septiemnre- hace que la presidenta sólo pueda hablar consigo misma. Sin rival. Concha frente al espejo. Lo intenta Jesús Ángel Garrido y no le sale mal, pero tiene un problema tan único como insalvable: su nombre no va a ir el primero en la lista de los populares para las próximas elecciones. Mientras en Génova juegan al «dónde está la bolita» con Cuca Gamarra, en Duquesa de la Victoria desesperan Alfonso Domínguez, Alberto Bretón y Carlos Cuevas junto a sus seguidores. Sin candidato a un año de la cita con las urnas, el Debate del Estado de la Región pasa para el Gobierno como un desfile militar en el que sólo Henar Moreno (siempre Henar Moreno) puede sacar ciertos colores a los protagonistas por aquello de que su voto sigue siendo decisivo.

En resumen, un día cualquiera en el Parlamento en el que Concha Andreu ha grabado su particular anuncio de Estrella Damm para asegurar que el cambio «funciona» y que La Rioja «va en buena dirección con datos muy positivos en sus principales indicadores económicos y sociales». Para la segunda jornada, mejor que suene Rigoberta Bandini. «Y a ver qué pasa. Y a ver qué pasa. Y a ver qué pasa».

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