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Bonito piso con terraza

Son una cuadrilla maja que alucinas. Tenías que verlos allí, plantados en Alicante, emocionados con su equipo, en una terraza cerveza tras cerveza, y sin un sitio donde pasar la noche. No sé qué lío habían tenido con una de esas webs de reserva de pisos, que se habían quedado sin hotel, pensión o piso en el que echar la noche a la espera de la semifinal en el Rico Pérez. Pero no sufrían. La vida consiste en improvisar mientras siguen pasando cosas. Y lo suyo era el partido. El resto fluiría a la espera de una solución que llegaría por sí sola. Primero la cerveza, luego lo de buscar un sitio donde pasar la noche. La vida es cuestión de prioridades. Y lo tenían claro. Para ellos, aquel bonito piso con terraza que habían reservado por la web seguía existiendo. Su bonito piso con terraza era su equipo de fútbol.

Y desde ahí siguen contemplando este primer tercio de temporada. Ahora mismo su equipo está situado en un ático con una preciosa terraza desde la que contemplar el resto de la jornada para ver si Bilbao Athletic y Cultural son capaces de seguir el ritmo que está poniendo una Unión Deportiva Logroñés que ya ha ganado en Tajonar, en Urrtixe, en el Helmántico… y 97 metros más allá, esta vez en las Pistas del Helmántico ante Unionistas. 1-4 poniendo de manifiesto que este equipo, ahora mismo, tiene la pegada típica de equipo campeón. El asunto es saber cuánto durará.

Sus cuatro primeros disparos a puerta han sido gol. En tres ocasiones cuatro goles, porque el primero fue tras un penalti claro sobre Jaime Sierra que transformó Andy Rodríguez, que también hizo el segundo para con seis goles ser en estos momentos el máximo goleador de este equipo. Y no es casualidad que Andy, con seis, y Olaetxea, con cinco, dos hombres del centro del campo, lideren esta clasificación individual, en la que también se suma el 9 titular, Ander Vitoria, que ha hecho el cuarto. El tercero ha sido obra de Roni, titular y por tanto doblemente contento. La versatilidad de la Unión Deportiva Logroñés le permite adaptarse a cualquier circunstancia, como exige el guión en las Pistas del Helmántico, campo abierto, reducido, con mal césped y ante un rival que lo fía casi todo al balón parado.

Pero ni por esas se le puede hacer daño a un equipo que golpea primero y casi siempre lo hace por segunda vez para cerrar los partidos. Liquida los encuentros con la magia oculta del equipo veterano, convencido de que hay que ganar fuera de casa, en los campos de los equipos que van a pasar problemas para salvar la categoría, porque es donde se dan pasos hacia adelante para luego en la primavera ver si se opta realmente a la primera posición.

Y estas cosas pasan. Le han pasado a la Unión Deportiva Logroñés, al que se le podía habitualmente el rostro pálido por el mayor acierto de sus rivales. Ahora la cara de desgracia se le ponen a los contrarios, que maldicen entre dientes su mala suerte al conceder esos errores que la Unión Deportiva Logroñés no está dispuesta a tolerar y castiga dolorosamente. Jordan no mide, y penalti sobre Sierra. Brais sale mal de puños cuando no tocaba y concede un córner tonto que Andy marca de cabeza. Hay un intento de reacción local tras el descanso, y en un contra, con el equipo un poco desordenado Roni hace al tercero. Y ya el cuarto es un asunto habitual en estos procesos tan traumáticos ante un equipo superior en la pegada.

Seguro que esa cuadrilla de Logroño sigue disfrutando del bonito piso con terraza en el que se está convirtiendo su Unión Deportiva Logroñés desde aquella visita al Rico Pérez, y vete tú a saber dónde durmieron.

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