El pasado 2 de enero tuvimos noticia de que el proyecto ganador del concurso para la rehabilitación de la antigua estación de autobuses no se va a realizar. Todas las imágenes tan sugerentes que representaban un jardín interior deprimido, una pasarela curva que descendía suavemente sobre el mismo, unos espacios a doble altura para las estancias que albergaban los diferentes usos… Todas ellas, no se van a hacer realidad.
Ese mismo día, la portavoz de gobierno anunciaba que se licitaba el proyecto de ejecución, por adjudicación directa, al equipo ganador del concurso. Más concretamente a una parte del equipo ganador. Eso lo explico luego. Se adjudicaba el proyecto con unas alteraciones sustanciales, a mi modo de ver, respecto a la propuesta ganadora.
Y esto es preocupante por varias razones. Expongo tres:
1. La rehabilitación en sí.
Dando por supuesto que el desarrollo del concurso se ha realizado siguiendo unos trámites escrupulosos, nos encontramos con que no sabemos qué proyecto se va a ejecutar. Según el informe de adjudicación, sólo sabemos que el jardín se acondicionará a cota cero (en vez de a cota -3 metros), que no podrán realizarse modificaciones estructurales (que se incluían en la propuesta de concurso) y que la obra tendrá que ajustarse a las limitaciones presupuestarias del presupuesto consignado. Todo esto parece bastante lógico en sí mismo, pero desvirtúa radicalmente la propuesta ganadora del concurso.
¿Nos hemos dejado colar una propuesta que no se podía ejecutar ni económica ni estructuralmente?
¿Qué pasaría si algún concursante (de entre los 19 equipos que se presentaron) con una propuesta ajustada y realista impugnara el resultado o el procedimiento de selección?
2. El equipo técnico
Se desconocen las razones concretas por las que el equipo ganador del concurso no es el que firmará el proyecto de ejecución y dirigirá la obra. Recapitulemos. El concurso fue ganado por el joven arquitecto Miguel Ángel Díaz González (Studio M41 SLU) en colaboración con la firma navarra Tabuenca & Leache, además de Eduardo Carlos Dipré Mazza y Agustín Berzero. El acta del jurado se puede consultar aquí.
A tenor del pliego, la materialización final del proyecto y la dirección de obra correrán a cargo sólo del primer integrante del equipo.
A los que nos fascina la buena arquitectura (y las buenas rehabilitaciones), tenemos las obras de Tabuenca & Leache en muy buena estima. La rehabilitación de la Casa del Condestable en Pamplona es un ejemplo paradigmático, pero también podemos acercarnos a Haro a ver su reciente centro de cultura en el rehabilitado edificio María Díaz. Es una lástima que se hayan caído del equipo por la experiencia que podían aportar.
En todo caso, mis mejores deseos y ánimos para Miguel Ángel Díaz González para afrontar esta entrega contrarreloj en solitario (Recordemos que tiene tres meses para redactar el proyecto de ejecución y no mucho más para empezar y finalizar la obra).
3. Los plazos
En diciembre de 2023, el gobierno de Conrado Escobar decide ejecutar un aparcamiento “provisional” con una estimación de de vida de un año de duración, dado que en diciembre de 2024, como quien dice ayer, empezarían las obras. Lo que opinaba al respecto ya lo expuse aquí. Y lo que solicitaba la AMPA del CEIP Espartero también se expuso aquí. Un botón de muestra de la escucha selectiva del gobierno Escobar.
Sin embargo ahora, a principios de 2025, unos dirigentes populares estiman el comienzo de obras “en marzo o abril” mientras otros reconocen que, si todo va bien, las obras empezarían en verano.
El plazo para ejecutar la obra y no perder fondos europeos es el 31 de marzo de 2026. Desde aquí todo nuestro apoyo y colaboración al equipo de gobierno. Como ciudad no nos podemos permitir volver a pasar por los lamentables episodios recientes de devoluciones millonarias. Aquí están en juego 2,6 millones de euros.
Cabe finalizar planteando una reflexión. Durante el pasado mandato, un Gobierno municipal de coalición y progresista, con un respaldo de voto porcentualmente mayor que al que sustenta al actual equipo de gobierno, obtiene decenas de millones de euros para inversiones en mejorar la ciudad. ¿Qué legitimidad tiene el actual equipo de gobierno para ir deshaciendo, desperdiciando y menospreciando actuaciones subvencionadas con fondos europeos? ¿Veremos un ejercicio de autocrítica en algún momento? ¿Se depurarán responsabilidades? Insisto: No nos podemos permitir más devoluciones millonarias.
Aquí están en juego 2,6 millones de euros.


