Rioja presenta un escenario de reorganización en el mundo del vino, con bodegas inmersas en procesos de venta, transformación, refinanciación y posibles cambios accionariales para afrontar un mercado cada vez más complejo. Operaciones que vienen protagonizando los últimos años en la DOCa, aunque sin la relevancia que ha adquirido el último movimiento de carteras producido en la denominación: la compra de Bodegas Riojanas por parte de la Compañía de Vinos Vintae.
1. Vintae-Bodegas Riojanas. El grupo riojano fundado en 1999 ha salido al rescate de la centenaria bodega de Cenicero, una de las firmas precursoras de la DOCa Rioja que entró en preconcurso, para integrarla en el proyecto liderado por Richi Arambarri, CEO de esta compañía presente en una decena de denominaciones de origen. «Un camino tan exigente como ilusionante», define, «para una empresa joven que busca devolver el prestigio que esta bodega y sus marcas tuvieron durante décadas».

La operación, que se dio a conocer el pasado sábado, dejará en manos de Vintae (uno de los grupos más solventes de Rioja) el 90 por ciento del capital de Riojanas e incluye también la compra de las filiales del grupo, Bodegas Torreduero (Toro) y Bodegas Viore (Rueda). Una operación, por tanto, que va más allá de Rioja y que supone una de las grandes maniobras empresariales en la historia de la denominación, además, efectuada por una firma riojana para salvar a otra bodega de la casa.
2. Torre Oria- Berberana. United Wineries (la antigua Berberana de Fuenmayor) también fue rescatada el año pasado. En 2022 entró en concurso de acreedores y en 2025 fue adquirida por la valenciana Torre Oria. Un grupo productor y distribuidor líder de cava, vino, y derivados del vino ubicado en Requena que se hizo con la marca y con los activos clave de esta bodega con cerca de 150 años de historia.

3. Australian Wine Holdco – Pernod Ricard. La irrupción en 2025 del consorcio internacional Australian Wine Holdco Limited (AWL) en Rioja vino de la mano de Vinarchy, la nueva compañía creada tras la fusión de Pernod Ricard (propietaria de Campo Viejo, Ysios y Azpilicueta) y Accolade Wines. Un cambio de manos que también generó revuelo en el sector y es que Pernod Ricard vende en torno al 10 por ciento del vino de Rioja. La nueva firma derivó en nuevos nombramientos de cargos y, recientemente, en reestructuraciones de personal.

4. Bodegas Luzón- Bodegas Corral. Bodegas Corral, en Navarrete, pasó a manos del gigante de El Pozo por 3,8 millones de euros. Así, la riojana ha pasado a manos de Bodegas Luzón, de la DOP Jumilla, que forma parte de la compañía murciana Grupo Fuertes.

5. Grupo Perelada- Viña Salceda. El grupo catalán vinícola Perelada compró en 2017 el Grupo Chivite, formada por Viña Salceda (Elciego) y las bodegas navarras Chivite y Gran Feudo, convirtiéndose así en el grupo Perelada Chivite.
Por otro lado, los movimientos empresariales más recientes en el seno de Rioja se han vivido desde diferentes puntos. Bodegas Valdemar, integrada por Bodegas Valdemar S.A. y Valdemar Family S.L., acordó un plan de reestructuración para ampliar los plazos de su deuda, mientras que la familia Martínez Zabala, propietaria de Bodegas Faustino, contrató a Rothschild & Co para valorar la compañía. Ese movimiento podría desembocar en la entrada de nuevos inversores o en una revisión de la estructura accionarial del holding familiar. Por otro lado, el fondo estadounidense Carlyle ha puesto en venta su participación del 68 por ciento en Codorníu, la histórica compañía de cava que es propietaria de la jarrera Bodegas Bilbaínas, después de siete años en su accionariado.

Desde el plano cooperativista, Bodegas Sonsierra, en San Vicente de la Sonsierra, cambió el año pasado su estructura jurídica para convertirse en Sociedad de Responsabilidad Limitada. La decisión, respaldada por el 87 por ciento de sus socios, busca dotar al proyecto de una gestión más ágil, profesional y competitiva, atraer inversión para su modernización y garantizar la continuidad de la bodega a largo plazo sin romper su vínculo con los viticultores.

Vendimia en la Cooperativa Bodegas Sonsierra. | Foto: Leire Díez
Viajes de ida y vuelta
Explorar nuevos horizontes para dar rienda suelta a la creatividad viene siendo actividad común en el sector del vino, con bodegas que encuentran fuera de sus orígenes esas viñas especiales que explotar. Rioja ha sido foco de atracción de inversores foráneos, especialmente de grandes grupos bodegueros de Ribera del Duero, como Vega Sicilia (representada en la bodega Macán de Samaniego), Alma Carraovejas (con la bodega Aiurri en Leza), Entrecanales Domecq e Hijos (con Cosme Palacio en Laguardia), Mauro (con Baynos en Baños de Ebro), Félix Solís (con Pagos del Rey en Fuenmayor) o Matarromera (con la bodega CM de Matarromera en San Vicente), entre otras firmas.
Pero a su vez, los grandes nombres del Rioja también han echado el ojo más allá de sus fronteras para ampliar dominios (especialmente en Ribera del Duero) y aquí las firmas son mucho más numerosas: La Rioja Alta S.A., Muga, Roda, CVNE, Marqués de Riscal, Marqués del Atrio, Ramón Bilbao, Ontañón Familia, Barón de Ley, Martínez Bujanda, Marqués de Vargas,…


