Unai Mendia no solo mira al césped advirtiendo que nada está hecho pese al buen resultado de la ida. También se dirige a la grada, sabedor de la importancia que puede tener durante esta semifinal por el ascenso. Reconoce que lo que se va a vivir este sábado en Las Gaunas les responsabiliza -como equipo- si cabe un poco más. El entrenador de la UD Logroñés espera una de las grandes entradas del año, con cerca de 7.000 u 8.000 aficionados acompañando al equipo en la vuelta de la semifinal por el ascenso ante el Getafe B. Y lejos de pedir algo extraordinario, el técnico ha mostrado su agradecimiento.
«Lo primero, agradecer», ha repetido varias veces. Mendia no olvida el desplazamiento de aficionados riojanos al partido de ida en Getafe, donde más de dos centenares de seguidores blanquirrojos acompañaron al equipo pese a las dificultades para conseguir entradas. «No pararon de animar y gritar durante todo el partido. Se buscaron la vida para encontrar más entradas de las disponibles y eso es de agradecer», ha recordado.
Ahora el escenario será distinto. Mucho más grande. Mucho más ruidoso. Mucho más emocional también. Las Gaunas volverá a presentar ambiente de gran cita y el técnico es plenamente consciente de lo que eso significa para el club. «Es probablemente el día del año que más gente vamos a llevar al campo”, ha explicado Mendia, convencido además de que la noche puede servir para reforzar todavía más el vínculo entre la ciudad y el equipo. «Es una oportunidad inmejorable para atraer todavía más gente», ha añadido.

FOTO: UD Logroñés.
Pero el entrenador no quiere que el ambiente derive en una falsa sensación de tranquilidad tras el 0-2 logrado en Getafe. Todo lo contrario. Mendia insiste en que el partido exigirá máxima concentración y avisa de que habrá momentos difíciles durante la eliminatoria. «Si se complica, ojalá vayamos todos juntos», ha pedido el técnico, que espera que la afición actúe como un apoyo constante incluso en los tramos más delicados del encuentro. Porque el entrenador no contempla un partido cómodo pese a la ventaja de la ida.
Mendia ha reconocido además que le ilusiona especialmente ver cómo el entorno blanquirrojo se está movilizando alrededor del equipo en estas semanas decisivas. «Primero eran 2.000 entradas, luego 3.000, luego 4.000… Cada vez veo más gente enchufada con nosotros».
«Ojalá sea un día grande», ha resumido el técnico blanquirrojo, que sueña con cerrar la semifinal reforzando todavía más la comunión entre grada y vestuario antes de la posible última eliminatoria por el ascenso a Primera Federación.


