El 2025 que dejamos atrás ha sido un año particularmente ‘tranquilo’ en lo referente a sucesos, con todos los matices que cabe tomar en consideración cuando de moverse al otro lado de la Ley se trata. Esa ‘tranquilidad’, al menos, la avalan los números: La Rioja ha rebajado su criminalidad convencional, aunque las fuerzas del orden advierten de otras tendencias que se han dejado notar a lo largo del último curso: el auge de la ciberdelincuencia y el aumento de las reyertas con armas blancas de por medio.
Con todo, conviene echar la vista atrás, pasar de lo general a lo particular y recordar cuáles han sido los episodios que han sobrecogido a la sociedad riojana a lo largo de los últimos doce meses.
El machismo vuelve a matar

Fachada de la casa de Haro en la que se produjo el asesinato machista en abril. | FOTO: Daniel Ortiz.
No hay delito más grave que arrebatar la vida a otro ser humano. En este ámbito, 2025 cierra con un único asesinato, de nuevo enmarcado en la violencia de género. Ocurrió a finales de abril en una vivienda de la calle Siervas de Jesús de Haro. Un hombre de 42 años degolló a su pareja -ambos, de nacionalidad brasileña- de forma «sorpresiva y premeditada«, después de conocer que la víctima quería poner fin a la relación. Tras perpetrar el asesinato, escapó de la vivienda y huyó a pie hasta que la Policía Local de Haro y la Guardia Civil lo arrestaron en la zona de El Ferial. No había denuncias previas y la víctima no estaba incluida en el sistema VioGén.
Otro episodio de violencia machista parece estar tras el último asesinato perpetrado en La Rioja en 2025. Ocurrió, de hecho, en Nochevieja. Un joven de 19 años mató a su padre (de 54) en Fuenmayor durante el transcurso de una fuerte discusión entre el matrimonio, en la que el joven tomó cartas en el asunto de la forma más trágica posible.

FOTO: Daniel Ortiz.
No ha sido este el único homicidio que las fuerzas del orden han tenido que investigar durante este último año en La Rioja. En el mes de marzo, un joven de 33 años murió atropellado de madrugada, mientras caminaba por el arcén de la carretera entre Huércanos y Nájera, donde residía. El conductor del vehículo se había dado a la fuga, pero las pesquisas de la Guardia Civil permitieron localizarlo en Nájera, donde se parapetó en su domicilio tras esconder el coche en un garaje.

Coche del autor del atropello mortal de Huércanos.
Además del crimen machista de Haro y el atropello mortal de Huércanos, en las estadísticas de criminalidad del Ministerio del Interior consta un tercer delito de homicidio: la aparición del cadáver de un bebé recién nacido en el Ecoparque de Logroño. Aunque el suceso ocurrió a finales de 2024, la Guardia Civil mantuvo abierta una investigación para tratar de resolver el caso y, ante la falta de resultados concluyentes, el homicidio se incorporó a los registros del Ministerio en 2025.
Más éxito tuvieron los investigadores de la Policía Nacional que descubrieron que detrás de una explosión registrada en una vivienda de Logroño no había un simple accidente, sino un minucioso plan para acabar con la vida del vecino del piso superior.
Ocurrió a mediados de octubre, cuando voló por los aires la casa de un hombre de 47 años, con un amplio historial policial por conflictos vecinales que en esta ocasión estuvieron a punto de acabar en tragedia. El ‘adorable vecino’ dedicó varias semanas a convertir su casa en una bomba de gas y, por suerte, las consecuencias de su plan no fueron tan graves como podían haber resultado.
Un accidente aéreo en la sierra
Otro acontecimiento en el que la suerte jugó un papel clave para impedir una tragedia casi segura sucedió en una noche fría de febrero en el monte, en el término municipal de Torrecilla en Cameros. Pasadas las diez de la noche, un helicóptero NH-90 del acuartelamiento Héroes del Revellín del Ejército de Tierra, en Agoncillo, sufrió un accidente aéreo durante el transcurso de unas maniobras de vuelo nocturno.

Los equipos de emergencias se coordinan en las inmediaciones del accidente aéreo. FOTO: Daniel Ortiz.
En el interior de la aeronave viajaban cuatro militares: tres de ellos resultaron ilesos y el otro sufrió una fractura en la pierna. Las labores para recuperar las piezas del ‘Sarrio’ accidentado se prolongaron durante semanas y, por fortuna, no hubo que lamentar males mayores.

Vista del helicóptero accidentado. FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
El escándalo del año
La verdad tiende a salir siempre a flote, aunque en algunos casos la revelación se produce años después de que ocurran los hechos. Así ha sucedido con la prostitución de menores tuteladas por los servicios sociales de La Rioja, de los que se ha tenido constancia este 2025. El escándalo alcanza hasta a 16 jóvenes que habrían sido explotadas sexualmente mientras se encontraban bajo la custodia de la Administración regional, en pisos de acogida o en la antigua Residencia Iregua.

Instalaciones de la antigua Residencia Iregua, cerrada desde el año 2022. FOTO: Daniel Ortiz.
Fueron los propios educadores quienes dieron la voz de alarma al detectar hábitos sospechosos en algunas usuarias y sus vínculos con proxenetas desde, al menos, el año 2019.
Varios de estos episodios se encuentran en vía judicial y otros ya han pasado por los tribunales, con sentencias absolutorias por falta de consistencia en los testimonios. Todo ello mientras varios extrabajadores del centro —cerrado en 2022 tras cuatro décadas de actividad— han roto su silencio para denunciar las deficiencias del modelo asistencial de entonces y la falta de una respuesta eficaz ante casos de esta gravedad.
Una desaparición de película
Ni ‘El 47’ ni ‘La infiltrada’. La gran historia de los Premios Goya la protagonizaron allá por febrero dos botellas que el Consejo Regulador de la DOCa Rioja -con motivo de su centenario- llevó a la gran fiesta del cine español para que las firmara las principales estrellas del celuloide. Al terminar la fiesta nadie sabía dónde estaban las botellas y la Policía llegó a abrir una investigación para esclarecer el presunto robo.

En cambio, como en los guiones de las mejores películas, el misterio se resolvió sin necesidad de rendir cuentas ante la Justicia: las botellas aparecieron cuatro días después en las instalaciones de Radio Nacional de España, tras comprobarse que el equipo desplazado a la gala las había embalado por error junto al resto del material técnico.
Crimen y castigo
A principios de este año conocimos la verdad -al menos, la verdad policial- acerca de dos asesinatos que conmocionaron a la sociedad riojana el curso anterior. En enero, la Policía Nacional dio por zanjado el conocido como ‘crimen del cajero’, en el que dos personas murieron asesinadas en octubre en una oficina bancaria abandonada en la calle San Millán de Logroño.
El caso encerraba, en realidad, otro episodio de violencia machista, ya que uno de los tres detenidos por esta causa había mantenido vínculos sentimentales con una de las víctimas y contra él constaban denuncias previas por violencia de género.

Una mujer pasa frente a la oficina bancaria en la que aparecieron los dos cadáveres. FOTO: Daniel Ortiz.
Semanas después, la Guardia Civil cerró un caso que mantenía en vilo a los vecinos de Haro: el cruel asesinato de Felipe, de 61 años, en su propia vivienda durante las anteriores Fiestas de la Vega. La investigación se saldó con el arresto de cinco miembros de un clan familiar que habían planificado al detalle el homicidio para robarle drogas y dinero, vigilando todos y cada uno de los movimientos de la víctima y aprovechando que la ciudad estaba en fiestas para perpetrar el golpe letal.

La Guardia Civil custodia la calle Italia, donde asesinaron a Felipe. FOTO: Daniel Ortiz.
En el ámbito judicial, la Audiencia Provincial de La Rioja ha sido escenario de tres juicios de gran repercusión mediática por la naturaleza de los crímenes. El primero de ellos fue el conocido como crimen de Viniegra, en el que Jordi, Josune y ‘El Pateras’ se coordinaron para matar a Djafer Bechkat -con el que el primero de ellos mantenía una deuda por un asunto de drogas- y arrojar su cuerpo a una sima en Viniegra de Arriba. Tras el juicio, la Audiencia condenó a 73 años de cárcel a los acusados, aunque un recurso posterior rebajó las penas.
En verano llegó a los tribunales el juicio por el atropello múltiple en el centro de salud de Haro, en el que murió un sanitario y otras cinco personas resultaron heridas de diversa consideración. El tribunal tomó en consideración los problemas mentales del acusado, que fue absuelto del delito de homicidio y condenado a internamiento psiquíatrico.
Más reciente y controvertido ha sido el juicio por el conocido como crimen de Los Lirios, un caso revestido de polémica desde el primer minuto y que llegó a la sala como un asesinato machista que finalmente no pudo ser acreditado. Ocho de los nueve miembros del jurado popular consideraron demostrado que el marido de Mercedes no fue quien acabó con su vida, por lo que las incógnitas en torno a su muerte siguen sin respuesta a día de hoy.
El escondite de Paco ‘El Bueno’ y otros golpes policiales
A lo largo del 2025 que ya toca a su fin, La Rioja ha sido escenario de importantes actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado contra el crimen. Algunas de ellas, tan sonadas como la detención en Logroño de Paco ‘El Bueno’, cerebro de una de las mayores estafas piramidales que se recuerdan en el país, con más de 200 afectados y una bolsa de más de 300 millones de euros.
La Policía Nacional dio con el escondite de este escurridizo estafador en Logroño, donde llevó una vida radicalmente opuesta al lujo que ostentaba en Marbella. Los agentes lo encontraron con «condiciones insalubres» y el paradero de su dinero sigue siendo un misterio para los investigadores.

La Policía lleva a cabo un registro en la casa de Paco ‘El Bueno’.
El curso también ha sido provechoso en la lucha contra el tráfico de drogas en La Rioja. De entre todos los operativos llevados a cabo, el más importante fue el desmantelamiento del «santuario» del speed en Alfaro a manos de la Guardia Civil, en el que una pareja elaboraban y vendían droga por valor de hasta medio millón de euros. La intervención acabó con el principal punto de «peregrinación» de los consumidores de La Rioja y Navarra.
Otros golpes policiales de renombre han sido, por citar unos ejemplos, la operación para liberar a medio centenar de temporeros esclavizados por un grupo criminal de origen magrebí en La Rioja Baja o el arresto de un depredador sexual que llegó a secuestrar a una menor con la que había contactado a través de las redes sociales.
En Logroño, la Policía también tuvo que resolver un complejo caso mediático: dos palizas de naturaleza homófoba durante las celebraciones del Orgullo: en una de ellas un primo de la víctima le propinó un puñetazo en plena calle y en la otra el agresor le rompió la mandíbula a una persona trans.


