Gastronomía

Kresta Street Food abre en Logroño: «Un rollo punk fino, rico e informal»

Comida rica, fácil de llevar y para comer en cualquier sitio. Aterriza en Logroño Kresta Street Food, un nuevo concepto donde la cocina gira en torno al pollo a la brasa y la patata. Una llegada por partida doble ya que, además del local ubicado en la esquina Bretón de los Herreros y la calle Sagasta, Kresta Street Food abrirá un nuevo local dentro de poco en la calle Clavijo, en el espacio donde se situaba Fabrik Burger.

Hace apenas dos meses, este nuevo concepto de comida para llevar abrió su primer negocio en Vitoria de la mano de los hermanos Villamor que llevan desde el 2000 trabajando en la hostelería con el restaurante La Fundición, en Miranda de Ebro. Ampliaron el negocio con La Raíz, en Vitoria y durante todos estos años, Gabriel Hidalgo ha sido su proveedor. Ahora, ha pasado a primera línea de furgo abriendo el Kresta Street Food de Logroño.

La idea de la cresta tiene su historia. «A mis socios, de jóvenes, les gustaba el rollo punk y, haciendo un guiño a la cresta de este estilo y, por supuesto, a la del gallo, decidimos llamarlo así», aclara Gabriel.

Y una vez conocida la historia, a lo importante: ¿qué vamos a encontrar cuando crucemos la puerta del Kresta Food? «Un rollo punk facilón pero muy rico y con comida de nivel», explica Hidalgo. El sistema es un take away delivery, es decir, llegas, eliges, compras y te vas. No se puede comer en el local, «pero estamos seguros que más de uno va a saborear nuestros sandwiches, tacos, raciones… en un banco del Espolón».

Pollo asado al carbón, lasaña de la ‘mamma’ mexicana, chili de carne, sandwich indi, alitas fritas con salsa picante, tigres de bogavante y un largo etcétera conforman la carta en la que encontrarás incluso alternativas veganas, celiacas y vegetarianas. «Es una gastronomía pensada para todos, desde los más peques hasta los mayores. Además, el packaging está muy chulo y va a sorprender mucho».

Además del auténtico sabor del pollo a la brasa, las patatas hojaldradas son uno de los platos estrella. «Es uno de los baluartes de la marca. Una especie de bravas diferentes, elaboradas como un milhojas de pastelería pero con patata y acompañado de salsa moruna, mayo o ali-oli. Un sabor con mucha personalidad».

Gabriel destaca que, a pesar del rollo informal que quieren darle, la comida es de nivel y mucha calidad. «Una muy buena opción para todo tipo de planes, desde un picoteo con amigos, hasta una buena cena o un pica pica cuando te entra la gula entre horas». En definitiva, un take away fino e informal «con el que te puedes liar con cosas chulas o unas tiras de pollo y unas patatas».

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