Educación

Salesianos cambia el patio por la piscina para combatir la ola de calor

Salesianos cambia el patio por la piscina para combatir la ola de calor

La irrupción de la ola de calor ha monopolizado las conversaciones en las aulas y pasillos de todos los centros educativos de La Rioja: «Así es imposible dar clases». El alza de los mercurios sitúa el horizonte del fin de curso (las clases acaban el día 27), si cabe, aun más lejos. Aunque siempre ha habido modos de combatir el calor, pero ninguno como el poder refrescante de una piscina.

Por ello, de entre los más de 50.000 alumnos matriculados en La Rioja, los más bienaventurados en estas fechas son los del Salesianos Domingo Savio de Logroño, que durante el recreo maridan los mordiscos al bocata con los chapuzones en la piscina.

El centro educativo ha abierto esta infraestructura con un doble objetivo: el ya mencionado efecto refrescante y la mejora de las relaciones entre todos los actores de la comunidad educativa, pues alumnos y profesores comparten brazas en el agua.

Para evitar posibles disgustos, la dirección del centro ha contratado a un socorrista cualificado, que vigila los baños del personal de Secundaria, que además goza de diez minutos adicionales de recreo para exprimir a gusto los chapuzones y llegar secos a clase. Los alumnos de Primaria también disfrutan de la infraestructura, aunque en pequeñas dosis: de aquí al día 27 se han programado dos jornadas de actividades acuáticas, en las que además tendrán acceso a elementos hinchables.

Con estas temperaturas el «estrés térmico» se ha convertido en el término de moda en los centros riojanos, aunque en los Salesianos el calor apriete algo menos entre chapuzón y chapuzón.

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