Los planes de 941

El ‘nuevo’ Cubo del Revellín repasa la historia del asedio de 1521

El alcalde de Logroño, Pablo Hermoso de Mendoza, ha inaugurado este miércoles la nueva exposición permanente del Cubo del Revellín, que explica la historia del asedio a la ciudad de 1521 a través de un carácter más interactivo, didáctico y divulgativo.

En el acto también han participado la concejala de Economía, Hacienda, Comercio y Turismo, Esmeralda Campos; el edil de Patrimonio y Centro Histórico, Adrián Calonge; y la comisaria de la muestra, la historiadora María Teresa Álvarez.

Los ejes de los nuevos contenidos del Cubo del Revellín giran en torno al conflicto de 1521 y a la situación de Logroño dentro de la invasión franco-navarra; la figura de los monarcas Francisco I de Francia y Carlos V como emperador y la resolución de la guerra; el conocimiento del sistema defensivo de la ciudad y su evolución durante el asedio; la sociedad logroñesa en el siglo XVI; y los orígenes, historia y usos del Cubo del Revellín desde 1524 hasta nuestros días.

«La exposición permanente del Cubo del Revellín no había sufrido ninguna modificación en los últimos diez años, por lo que necesitaba un nuevo carácter, apoyándonos en nuevas herramientas de divulgación, para logar un discurso argumental dinámico y ágil para llegar a todos los públicos en una efeméride tan importante para la ciudad como el V Centenario del Asedio», ha señalado el alcalde de Logroño, Pablo Hermoso de Mendoza.

Con motivo de los días festivos de la Semana Santa, el espacio expositivo de este Bien de Interés Cultural, que en 2019 recibió cerca de 31.000 visitas, ampliará su horario habitual. Así, desde hoy, miércoles 31 de marzo, hasta el 5 de abril, ambos inclusive, estará accesible de 11:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas.

Sonido envolvente, piezas audiovisuales y contenidos accesibles

El acceso seguirá siendo por el pabellón estrellado del cubo artillero, reconvertido en un lugar de recepción de visitantes y en una sala para exposiciones temporales, ambos espacios equipados con mamparas adaptadas al protocolo COVID. Por su parte, el actual patio pasa a ser un espacio de encuentro que propone un juego a los visitantes con el objetivo de que puedan reconocer la evolución del Logroño del siglo XVI y qué es lo que actualmente se mantiene de aquella época.

La ampliación del año 2010 acoge ahora el grueso de la exposición y la hace accesible a personas con movilidad reducida gracias al acceso desde la Plaza del Parlamento. Para ello, se ha reducido el espacio audiovisual y se han inclinado paneles, vitrinas y espacios para la exposición de grandes piezas que incluyen las explicaciones (en castellano, inglés y francés) y diferentes materiales históricos, como documentación o piezas arqueológicas.

Gracias a una proyección de videomapping de dos minutos de duración sobre un escudo de la ciudad tallado en piedra, se crea la ilusión de que sus relieves, texturas y siluetas cobran vida para poder comprender mejor la heráldica de la ciudad y la información histórica que proporciona, que muchas veces no pasa desapercibida o no es comprensible para el público general.

La exposición cuenta también con un audiovisual sobre la evolución de los usos del Cubo del Revellín, en el que, a través de un montaje de locución y entrevistas a vecinos de Logroño, se desgrana el pasado más reciente de este espacio y su entorno: cine, taller del artista chileno Rubio Dalmati, frontón o las viviendas que se levantaron sobre el propio Cubo.

La galería subterránea de acceso al Cubo cuenta con un sonido envolvente con conversaciones de la vida cotidiana del Logroño de hace 500 años, que convierte a los visitantes en auténticos logroñeses de la época.

La visita de la exposición finaliza en la cámara inferior del Cubo, donde se han reacondicionado los asientos y se han instalado un sistema de sonido envolvente y una proyección láser sobre la pantalla natural esférica que forman los muros de sillería de la pared frontal y la bóveda, de casi 90 m2.

En este lugar, el espectador vivirá en primera persona una experiencia inmer­siva sensorial a través de la cual viajará a lo largo del tiempo y rememorará el asedio de la ciudad en 1521. El estilo artístico de esta proyección envolverá al espectador y lo sumergirá entre imágenes de época creadas a partir de siluetas, texturas, animaciones de partícu­las y fluidos 3D, luces y sombras volumétricas y efectos especiales.

El objetivo de esta última proyección es ofrecer una experiencia a los visitantes de cómo pudo ser la defensa de la ciudad en 1521 y hacer que se sientan partícipes de ella.

Nuevos elementos arqueológicos e históricos

El espacio expositivo del Cubo del Revellín integra nuevos elementos arqueológicos, como por ejemplo un escudo de piedra de la primera mitad del siglo XVI que se encontraba en el Parque de Servicios Municipal.

Gracias a la colaboración de instituciones como el Museo de La Rioja y el Museo Najerillense, también se han incorporado nuevas piezas de gran valor histórico como, por ejemplo, mosquetones, trabucos, pistolas y otras armas de fuego de la época; bolaños del Castillo del Puente; diferentes piezas de cerámica o de numismática, entre otras.

Finalmente, la nueva muestra hace un guiño al pasado reciente del Cubo del Revellín, cuyo lateral oriental acogió un frontón desde 1884 hasta 2010, con un pequeño espacio con material deportivo cedido por la Federación Riojana de Pelota.

Muestra temporal sobre heráldica, ‘Cubo virtual’ y unidades didácticas

El pabellón estrellado, ubicado en la galería superior del cubo artillero, acoge la exposición temporal ‘La heráldica en los edificios municipales de Logroño’, que muestra, entre otras curiosidades, los primeros sellos de cera con el escudo de la ciudad, creados para validar los documentos del concejo en época medieval; o la evolución en 1523 con las tres Flores de Lis.

Más allá de la visita, el plan divulgativo del Cubo del Revellín incluye el ‘Cubo Virtual’, elaborado con fotografías de 360 grados, material audiovisual y la posibilidad de integran un recorrido en plataformas digitales; y diferentes materiales didácticos para el público escolar, como unos cuadernos didácticos para alumnos y docentes o un conjunto de actividades para hacer antes, durante y después de la visita.

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