Agricultura

Año negro en el agro riojano ante una «grave crisis de precios en origen»

Balance nefasto para el sector primario a las puertas de despedir un año «difícil de olvidar, no solo por la situación provocada por el COVID-19, sino por los problemas que ya arrastraba el campo y que con el impacto económico de esta crisis no ha hecho más que agravarse». Así lo ha expuesto este jueves el presidente de la organización agraria ARAG-ASAJA, Eduardo Pérez, al exponer los principales problemas a los que se enfrentan agricultores y ganaderos.

«A pesar de haber sido trabajadores esenciales durante la pandemia y haber trasladado una imagen ejemplar y positiva, ahora tienen que afrontar una grave crisis de precios de los productos agrarios en origen, en muchos casos por debajo de los costes de producción”, ha señalado, haciendo referencia a la modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria por la cual el Gobierno garantizaba unos precios que cubran los costes de producción.

«Sin embargo, todas las OPA coincidimos en que esta reforma ha sido papel mojado porque han suspendido en su primera gran prueba de fuego con los precios de la uva y de muchos otros productos», ha remarcado. «Y de las anunciadas mesas para mejorar los seguros agrarios, acuerdos comerciales, la fiscalidad del sector, energía, empleo… ni una sola actuación puesta en marcha. Siete meses después de las movilizaciones, resulta indignante el ninguneo absoluto hacia el sector».

Pérez ha sido crítico con la falta de medidas de apoyo y protección al sector primario, uno «estratégico y solidario capaz de garantizar la provisión de alimentos sin subir un céntimo sus productos» que se prometieron a raíz de las movilizaciones que tuvieron lugar a principios de 2020. Asimismo, el secretario general de la organización, Igor Fonseca, ha señalado la «falta de concreción en el cálculo de los costes de producción porque hay bastantes discrepancias, ya que deben ser costes singularizados de cada agricultor y ganadero».

El sindicato expone que «este año los costes de producción de la uva serán superiores a los 65 y 67 céntimos fijados para la tinta y los 54 para la blanca porque ha sido una campaña mucho más costosa en campo. Mientras, los pagos de la uva estarán rozando esos costes y, en algunos casos, por debajo». Fonseca ha hecho especial hincapié en aprovechar la modificación de esta ley, que todavía se encuentra en trámite parlamentario, para corregir estas cuestiones, así como en actuar frente a unas ayudas limitadas ante la caída de ventas del vino de Rioja, «que para finales de este año puede rondar el 12 por ciento en volumen».

Mientras, el sector ovino y caprino tampoco levantan cabeza. «Es un sector muy envejecido, con falta de relevo generacional que se ha visto muy afectado por el cierre de la hostelería. En concreto, el consumo de cordero y cabrito ha bajado en un 50 por ciento este año con la escasez de celebraciones, provocando la imposibilidad de los ganaderos de dar salida a su género», ha añadido Fonseca. En este sentido, las OPA también han abordado en la Mesa de la Ganadería Extensiva los problemas producidos por la fauna silvestre en las cabañas ganaderas de la sierra.

Por otra parte, el presidente de ARAG-ASAJA ha manifestado su disconformidad hacia la subida del Salario Mínimo Interprofesional, que en los últimos años ha subido un 28 por ciento: «Creo que no es la mejor medida, ni el momento para plantearla, porque esto va a influir en los sectores más afectados por la crisis, también la hostelería, y pondrá en peligro la contratación de puestos de baja cualificación”.

La nueva PAC «tampoco va a resolver los problemas estructurales que ya arrastra el campo riojano»: «Europa quiere que seamos verdes y nosotros no tenemos ningún problema en ser más verdes de lo que ya somos, pero nadie presta atención al sector agrario que es el que verdaderamente está en peligro de extinción. Solo queremos que no nos arruinen, que nos dejen trabajar y no nos pongan más trabas. Europa no puede ser ecologista a costa de la rentabilidad del agricultor», ha sentenciado Pérez.

Como solución para dar salida a esos productos de una forma rápida y a precios rentables es el programa ‘Mejor cuanto más próximo’ que desde ARAG- ASAJA han impulsado durante este año y que pretende fomentar ese consumo local para disminuir los eslabones de la cadena y reivindicar y apoyar el trabajo de los agricultores y ganaderos «que ofrecen calidad».

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