UD Logroñés

Pesadilla antes de Navidad

El Logroñés suma su tercera derrota consecutiva al caer en Vallecas (2-1)

Llega el Puente de Diciembre y toca preparar la Navidad. Viajecito al trastero a por el árbol, el belén, las luces, los adornos para la puerta… la tarde de película y manta se sustituye por la tarde de «montaje navideño». En la calle se han instalado el frío y por las ventanas ya puede verse la nieve en las cumbres. El invierno está a la vuelta de la esquina. Son días de preparación para lo que está por venir: unas fiestas diferentes. No por la pandemia, que también, sino porque La Rioja vuelve a tener un equipo en el fútbol profesional. Centenares de hogares riojanos lucirán regalos blanquirrojos en estas fechas.

Sin embargo, en estos preparativos se ha colado una «pesadilla» para emular la película de Tim Burton: ‘Pesadilla antes de Navidad’. Allí donde antes reinaban la luz, la alegría y las sonrisas ahora habitan las dudas, los miedos y la oscuridad. El Logroñés ha pasado en sólo una semana de ser el equipo revelación de Segunda División (seis victorias consecutivas) a un recién ascendido más después de cosechar su tercera derrota en seis días. Mallorca (4-0), Ponferradina (1-2) y Rayo Vallecano (2-1) han llenado los sueños blanquirrojos de malas sensaciones.

Si la «banda de la navaja» pierde su esencia de trabajo y concentración, se transforma en la «banda del patio». Cosas de vivir en el alambre. Sin intensidad defensiva y sin capacidad de generar peligro, carne de cañón. Y eso que no ha empezado mal el partido de este sábado para el Logroñés. Bogusz ha adelantado al conjunto riojano de penalti señalado por el VAR (mano clara de Fran Gracía), pero el Rayo no ha tardado ni cinco minutos en convertir los sueños en pesadillas. 0-1 en el minuto 20, 2-1 en el minuto 26. Tres tiros hasta ese momento de partido, tres goles.

El primer gol local, un agujero defensivo con el mismo tamaño que todo el barrio de Vallecas. Desajuste de todo el equipo para que el pase de Fran García entre al corazón del área y lo transforme Antoñín en gol al quedarse solo ante Miño. En el segundo, el poder de la estrategia con una pizca de mala suerte. Andaba rematando todas las acciones a balón parado el Rayo hasta que en un córner ha habido premio. Remate de Alejandro Catena que iba a las manos de Miño, pero Medina despeja hacia su propia portería. Segunda ocasión clara para la escuadra madrileña, segundo gol. La vida pirata, la vida mejor. Y cinco minutos más tarde, nueva lesión para el Logroñés: Unai Medina.

La pesadilla antes de Navidad se ha completado con la lesión en la segunda parte de Rubén Miño, teniendo que salir al césped Víctor Pradas (cuarto portero en el escalafón), y la expulsión de Leo Ruiz justo antes de terminar el encuentro. Con los dos guardametas del primer equipo tocados y el del filial (Yari Meykher) afectado por la incidencia de COVID del Promesas, se avecinan rotaciones obligadas e inesperadas en el arco blanquirrojo. Ya no hay sueño de Segunda y meterse en la cama se ha convertido en una tortura. Diciembre llega con frío en la calle y frío en las esperanzas de un equipo que armó el belén antes de tiempo. La categoría le está poniendo en su sitio debido al bajón de concentración e intensidad.

Y para terminar el año, casi nada. Una visita a Montilivi el jueves (Girona), un recibimiento en Las Gaunas de categoría (Espanyol) y el viaje a La Rosaleda para jugar contra el Málaga. Entre medio, la Copa del Rey en Amorebieta. Dulces pesadillas.

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