Firmas

‘Cerrado por vacaciones’

Aprovechar las vacaciones de verano para reformar en profundidad una vivienda es una de las peores decisiones que cualquiera pueda tomar en su vida. No solo por aquello de saber por dónde empezar y darse cuenta sobre la marcha de que el saneamiento no tiene fin. Si, por lo que sea, uno pega un martillazo en el lugar equivocado y se produce una fuga de agua, suerte a la hora de encontrar a alguien que acuda en tu auxilio.

Que la Administración tiende a colgar el ‘cerrado por vacaciones’ en agosto es algo que comprende cualquier aspirante a plumilla que, entre teletipo y teletipo, quiera ampliar la información contactando con fuentes directas. «¿El concejal de Empedrados y Voladizos? Uy, va a ser imposible. Inténtalo la semana que viene». «¿Que quieres hablar con subdirector general segundo de la Consejería de Humedad Relativa en la Alta Estratosfera? Olvídate, está de retiro espiritual en un poblado amazónico y fuera de cobertura».

Vaya por delante que no pretenden estas líneas poner en duda el inalienable derecho a las vacacionees. De hecho, nunca he considerado un ejemplo de nada aquel cargo que presume de renunciar a ellas. Pero el diablo está en los detalles y todo es cuestión de organizarse. Especialmente, cuando justo antes de bajar las persianas de la casa y poner rumbo a la playa has decidido dejar a medias la remodelación más profunda del Gobierno autonómico en el primer año de legislatura.

Este jueves se ha cumplido una semana exacta de la salida del segundo consejero, José Luis Rubio, en el marco del saneamiento del Palacete. Siete largos días en los que su despacho ha permanecido desierto por la falta de un relevo (Álex Dorado es el principal candidato a asumir la cartera, pero por el momento… agua). Más allá de que la propia Concha Andreu ensalzara en la despedida de Rubio la función capital de la Consejería en su estrategia de Gobierno, la comunidad atraviesa fechas clave en el dispositivo por el alto riesgo de incendios sin que los bomberos reciban órdenes del máximo responsable político en la materia.

Concha Andreu comunica la renuncia de José Luis Rubio, el jueves de la pasada semana.

Y hablando de incendios, queda menos de un mes para la vuelta al colegio y nadie ha comenzado colocar sus efectos en el despacho liberado por Pepa Iriarte, cesada hace nueve largos días al frente de la Dirección General de Educación. Pedro Uruñuela parece haber llegado a tiempo para sofocar el fuego avivado por las chispas de Luis Cacho en la Mesa Sectorial, pero a tres semanas del inicio del nuevo curso no hay nadie al frente del area de responsabilidad más ejecutiva de ‘la Bene’.

Sillas vacías

La planificación de las coberturas informativas nunca resultó tan previsible como en este agitado agosto riojano. «No hay actos previstos en la agenda del Gobierno de La Rioja para mañana» es el mensaje recibido por medios y agencias de comunicación de la región en los últimos seis días. Es la clara consecuencia de otra de las ‘limpias’ en el Palacete, que tuvo a Chus del Río (director de Comunicación) e Inés Royo (directora de Medios) como víctimas sin que nadie haya ocupado sus funciones desde entonces.

Todo ello, en un momento en el que los datos del coronavirus revelan que, si no estamos ante la segunda ola de la epidemia, sí se le parece peligrosamente; y en el que los temporeros toman posiciones para vendimiar nuestros cultivos. Convendría, por tanto, finalizar cuanto antes las reformas en el Palacete. Tapando grietas con cinta americana o recimentando el edificio si es necesario. Pero ni el fuego, ni el virus ni la vendimia entienden de tiempos políticos. Aunque la gestión de los tiempos, dicen, sea lo más importante en política.

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