Sucesos

Los bomberos sufren las ‘trampas’ urbanas de la Gran Vía de Logroño

En situaciones de emergencia, los bomberos no lo tienen tan sencillo como llegar al lugar del suceso, aparcar el camión y levantar la escala para actuar. En cuestión de segundos deben analizar el terreno y valorar los riesgos para subsanar la incidencia sin causar males mayores. Algo que no es sencillo en una de las principales arterias de circulación de Logroño: la Gran Vía.

Lo explica a la perfección Eduardo Justa, un agente de la Policía Local de la capital riojana que relata una reciente actuación en este entorno y las dificultades que debieron resolver los bomberos.

«Una vez más, los bomberos han vuelto a demostrar que el vértigo no forma parte de su ADN. Sin embargo, hasta la más sencilla intervención como esta se complica cuando intentan acceder a las plantas más altas de los edificios de la céntrica Gran Vía de Logroño», explica. ¿En qué consisten esas complicaciones? «Por un lado están los jardines y vehículos de las cargas y descargas, que impiden que el camión pueda acercarse a las fachadas, y las farolas en forma de ‘Y’, que deben sortear cuando levantan la escala».

Además, el agente explica que la zona cuenta con otro hándicap aladido, los aparcamientos subterráneos «y el desconocimiento de cuántas toneladas pueden soportar las capas de material sobre su forjado, especialmente en la zona de las aceras, que podrían contener material más liviano de relleno».

«A las toneladas de peso del camión se une la presión que ejerce el brazo de palanca de la escala, a medida que se va estirando, sobre los escasos centímetros cuadrados en los que apoyan las patas de acero retráctiles. Un hundimiento del terreno podría producir la desestabilización de la jaula y la posible caída de las personas que vayan en ella (también daños materiales en la calzada, camión, fachada, etc)», detalla, acompañando su explicación con un audivosiual de la actuación.

En la primera parte del mismo se aprecia cómo «la escala no llega a la fachada porque se autobloquea por seguridad, lo que hizo que los bomberos tuvieran que mover el camión y colocar parte de él sobre la acera -como se aprecia en la segunda parte del vídeo-, tratando de calcular previamente la ubicación de las paredes de contención del parking inferior, con las consiguientes dudas que les generaba tal operación».

El agente explica que «varios cascotes de hormigón se desprendieron de la fachada del octavo piso, cayendo a la acera con gran peligro para los peatones y los bomberos intervinieron por seguridad para acabar de sanear esa zona de la terraza».

«No obstante, si hubiera habido que actuar de forma urgente se hubiesen tenido que tomar riesgos que se podrían corregir si se les facilita a los bomberos la información en este y otros puntos similares que pueda haber en la ciudad», advierte Eduardo Justa, que recomienda a los vecinos «mantener bien selladas las juntas del piso-pared de las terrazas, especialmente en los áticos, que recogen más agua y puede ocasionar que los materiales de construcción se ahuequen con el paso del tiempo».

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