La Rioja

El CTCR busca la pisada perfecta en Arnedo a través de la biomecánica

El Centro Tecnológico del Calzado de La Rioja (CTCR) está apostando por las múltiples posibilidades que ofrece la biomecánica, al demostrar sus diversas e innovadoras ventajas como disciplina científica aplicada a la consecución de la mejora del rendimiento, confort o movimiento del usuario y, por tanto, la reducción del riesgo de sufrir lesiones y/o mejorar la simple acción de caminar.

Y es que, esta línea de investigación en la que avanza el CTCR no es de aplicación exclusiva para atletas o deportistas profesionales, sino que son cada vez más los fabricantes de calzado que están empleando nuevas tecnologías de esta índole a la hora de crear zapatos cómodos de uso diario. Hablamos del correcto análisis de cómo funciona mecánicamente el cuerpo, los tejidos, los movimientos y las fuerzas, de manera que el zapato se adapte lo mejor posible al pie, ya sean de moda, de uso profesional, o incluso para corredores de élite, teniendo en cuenta, a su vez, todos los rangos de edad, para personas mayores, niños o embarazadas.

En este sentido, los investigadores del CTCR y el Centro de Análisis Biomecánico UMANA desarrollan pruebas de laboratorio, con sofisticados equipos de análisis funcional donde los usuarios interactúan con los zapatos. Se tienen en cuenta aspectos funcionales como el ajuste, la distribución de presiones, la amortiguación de impactos, la adaptación a los movimientos y la fricción, entre otros.

Todos esos factores van a influir en la percepción de comodidad del consumidor. La biomecánica aplicada al pie sirve para cuantificar objetivamente este aspecto, entre otros, pues a lo largo de nuestra vida, los pies soportan una gran cantidad de carga y de impacto de nuestro cuerpo; concretamente, a cada uno de los pasos que damos pueden llegar a resistir entre dos y cuatro veces nuestro peso. Las extremidades inferiores son la conexión entre el cuerpo y el suelo, cualquier alteración en los pies puede repercutir en el resto de las estructuras del mismo. En esta línea, cuando se realizan gran cantidad de movimientos repetidos, una posición incorrecta o una mala alineación, puede llevar a una lesión.

Valor añadido frente a la competencia

La biomecánica interviene en todas las fases del proceso de fabricación. Así, el CTCR y UMANA dan ideas de cómo desarrollar sistemas innovadores que mejoren los aspectos funcionales. Desde la generación del diseño conceptual, hasta el diseño en detalle y hasta la selección de materiales. Incluso en la fabricación, para ver qué proceso es el mejor para resolver un problema o para hacer más cómodo el producto de acuerdo a un colectivo o uso específico.

Y luego, para ensayar un producto que ya está fabricado o ayudar a las empresas a mejorar el mensaje al consumidor; se abarca todo el ciclo. En definitiva, la biomecánica redunda en la innovación como factor de diferenciación o generación de valor añadido.

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