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Escapismo en Urritxe

Cada gol en Urritxe vale su peso en… hierro. Cada tanto se celebra con un sabor metálico en la boca. Cada celebración llega precedida de un sufrimiento extraordinario. O eso nos habían contado los más viejos del lugar. «A Urritxe no se viene a jugar, se va a sufrir». O esa moto nos habían vendido hasta ahora.

En Urritxe se sufre hasta que llega Arregi y hace un penalti de infantiles sobre el tobillo de apoyo de Ander Vitoria que de espaldas a la portería controlaba la pelota a la espera de apoyos. Pero no estaba dispuesto a sufrir mucho más dentro del área. Penalti tan tonto como claro, sobre un Ander Vitoria que apenas le había dado tiempo a romper a sudar. Porque era el segundo 90 de partido. Y Rayco ya estaba colocando la pelota sobre el punto de penalti.

A Urritxe se viene a sufrir hasta que se marca en el minuto 2 de penalti. Entonces, la Unión Deportiva Logroñés se quita un peso de encima, respira, coge aire, agudiza el ingenio, sonríe y se pone a controlar el asunto, a disfrutar sobre el jardín de infancia en el que han convertido durante 40 minutos el césped seco e irregular de Urritxe.

Urritxe es oscuro hasta que la UD Logroñés prende la luz y pasa su rodillo. Aplasta a su rival, que llegaba a este partido con tan buen tono competitivo que hasta había metido miedo a este grupo de jugadores blanquirrojos. Pero con un gol en el minuto 2, Urritxe deja de ser un espacio metálico, húmedo, oscuro y tenebroso, para convertirse en la fotografía ideal de una plácida tarde de primavera (y van unas cuantas esta temporada), soleada y calurosa, contemplando, al fondo, los montes de Urdaibai.

Juan Iglesias para Ander Vitoria, que la toca para Carles Salvador, que pasa por Rayco, que repite en Ander, que se la cede a Marcos André, que mete en el asunto a Rubén Martínez, que fija la pelota sobre Rayco… Todos al primer toque, adelante y atrás y de izquierda a derecha como un acordeón en perfecto acompañamiento. Rayco le imprime más potencia al registro continuo de este primer toque, y la envía con electricidad entre los centrales, a un espacio que ocupa Ander Vitoria, que no acaba por definir la jugada perfecta porque el vasco es más de área que de correr 30 metros para encarar al meta contrario. Magia sobre la finca mordisqueada de Urritxe. Poco importaba en ese momento que no acabara en gol. Ya llegaría.

Juan Iglesias y Ander Vitoria para dejársela en el espacio adecuado a Marcos André, que con velocidad rompe por el área grande, un toque con el exterior de su bota derecha, y los centrales patas arribas, para un disparo raso al primer palo que ha situado el segundo en la red. Para el minuto 41 el partido estaba ganado. A Urritxe no se va a sufrir, se va a jugar y a ganar. Se va a aprovechar tres errores del rival para hacer dos goles. Y punto.

O eso pensaron… pobres, ellos, pues anda que no les quedaba sufrimiento por delante.

Punto de inflexión

Porque a Urritxe se va a sufrir hasta el final. Porque este campo es metal sin pulir, es un acero oxidado por el paso del tiempo, por la lluvia, por el viento, por los jugadores del Amorebieta, incluso hasta en lo que se intuía como una tarde veraniega.

Ni con un 0-2 se puede jugar tranquilo en Urritxe. Los riojanos pusieron la magia en el primer tiempo, y los locales la determinación para marcar de cabeza Iturraspe tras un gran centro desde la izquierda de Seguin y una mala salida de Miguel Martínez de Corta. El Amorebieta ha sido sincero, al advertirle a los riojanos, con ese tanto, en el minuto 43, que tras su paso por vestuarios seguirían sufriendo hasta el final. Como así ha sido.

Hasta el minuto 75, la Unión Deportiva Logroñés ha estado sin respuesta, a la espera de que llegara el empate a dos. Pero en todo truco de escapismo hay un juego de manos que modifica las leyes naturales, para hacer posible que surja la magia. También en esto del fútbol.

El Amorebieta ha debido empatar, pero se ha topado con las manos de Miguel Martínez, que en un par de ocasiones ha hecho su milagro habitual. Sobre todo en un remate de cabeza de Soberón dentro del área pequeña. La parada de Miguel es sencillamente extraordinaria.

Después, como que el Amorebieta ha entregado un poco las armas a una Unión Deportiva Logroñés que ha tenido la ocasión de haber hecho el tercero, en una jugada individual de Rayco a la que solo le ha faltado superar a Tena en el mano a mano. Los porteros contrarios también aciertan, pero no como Miguel, que mantiene a su equipo cuando peor lo pasa, porque en Urritxe, ni un gol en el minuto 2, ni un segundo en el 41… nada te aleja definitivamente del sufrimiento, y los puntos solo se suman a través de un nuevo ejercicio perfecto de escapismo. Y el quinto clasificado a once puntos.

Ficha técnica

SD Amorebieta: Jon Tena; Zubizarreta (Lluis, min. 71), Simic, Arregi, Luengo, Seguin; Lozano (Orozko, min. 83), Iturraspe (Bilbao, min. 82), Salazar; Soberón y Tascón.

UD Logroñés: Miguel; Juan Iglesias, Caneda, Bobadilla, Iñaki; Rayco, Andy, Salvador, Rubén Martínez (Santos, min. 43); Marcos André (Olaetxea, min. 82) y Ander Vitoria (Ousama Sidikki, min. 69).

Goles: 0-1, min. 3: Rayco, de penalti. 0-2, min. 41: Marcos André. 1-2, min. 44: Iturraspe.

Árbitro: Manuel Pozueta Rodríguez (Comité Cántabro). Amonestó a los locales Soberón (min. 47), Salazar (min. 77) y al entrenador Íñigo Vélez (min. 35) y a los visitantes Bobadilla (min. 39), Ander Vitoria (min. 49) y Rayco (min. 60).

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