La Rioja

El menú de las infraestructuras riojanas en 2025: poca cantidad y de baja calidad

Si 2025 deja una fotografía clara en materia de infraestructuras en La Rioja es la de un territorio cansado de anuncios y en una espera constante de realidades. No ha sido un año de grandes titulares y el hartazgo de los riojanos es más que evidente -con el nombre de Óscar Puente omnipresente en el debate político regional-, no llegan las inauguraciones y demasiados proyectos siguen atrapados en el papel. Mientras otras comunidades discuten ampliaciones y nuevos ejes, La Rioja sigue reclamando algo más básico: empezar, de una vez, el menú completo de las conexiones. Como decía un político riojano hace unos meses: «Mientras el resto de las comunidades están pidiendo postre, en La Rioja aún no hemos empezado a comer».

POR CARRETERA

– Ronda Sur

La Ronda Sur de Logroño ha sido, sin discusión, la infraestructura que más titulares ha generado este año en La Rioja. Por un lado, por el avance visible de las obras, con varios enlaces prácticamente terminados y un grado de ejecución que supera ya el 90 por ciento. Por otro, por su aparición en la investigación judicial de la llamada trama Koldo, con aquellos ya célebres mensajes de WhatsApp —el “Bingo!!! en Logroño”— que han situado el proyecto en el foco de la Audiencia Nacional. La investigación, apoyada en un extenso informe de la UCO, ha analizado presuntas mordidas en la adjudicación de obra pública vinculadas, entre otros, a Koldo García, Santos Cerdán y el exministro José Luis Ábalos.

En el plano estrictamente técnico, la Ronda Sur encara su recta final, aunque con una paradoja evidente: hay tramos prácticamente acabados que no entrarán en servicio hasta finales de 2026. La nueva vía está pensada para funcionar de forma coordinada con la liberación de la AP-68, prevista para el 11 de noviembre de 2026. Hasta entonces no pueden ejecutarse actuaciones clave, como la demolición de las playas de peaje.

El proyecto, iniciado en noviembre de 2019, acumula ya importantes desviaciones respecto a lo previsto: de un plazo inicial de 44 meses se pasará a ser de unos 84, y los sobrecostes rondan los 60 millones de euros. Aun así, la Ronda Sur está llamada a transformar la movilidad del área metropolitana, con ocho enlaces —cinco de nueva construcción— que mejorarán las conexiones con la N-232, la A-12, la LO-20 y la futura A-68, beneficiando a municipios como Villamediana, Lardero, Fuenmayor, Agoncillo o Navarrete.

– La nueva era de la A-68

Queda ya menos de un año para que la AP-68 deje de ser de pago y pase a convertirse definitivamente en la A-68, con la fecha marcada en rojo del 11 de noviembre de 2026. Será el final de una concesión ampliada en el año 2000 por el Gobierno de José María Aznar y de quince años extra de peajes para los riojanos. La liberación llega acompañada de un profundo rediseño de accesibilidad y movilidad, con el objetivo de corregir dos de los grandes déficits históricos de la autopista: la falta de conexiones y su escasa integración territorial.

La futura A-68 contará con siete accesos más respecto a la autopista actual y mejorará de forma notable las conexiones en los tres grandes nodos de tráfico de La Rioja: Logroño, Calahorra y Haro (estos dos últimos sin comenzar a ejecutarse). También están previstos nuevos puntos de entrada proyectados en Aldeanueva de Ebro y en el entorno de Briones o San Asensio.

– La A-12, un pasito más

Entre las novedades sobre el papel de este año, el Ministerio de Transportes ha dado un nuevo paso en el desarrollo de la A-12 al aprobar provisionalmente el proyecto de trazado del tramo entre Ibeas de Juarros y Burgos, con un presupuesto estimado de 126,46 millones de euros. La decisión supone un avance más en una infraestructura largamente esperada que pretende conectar Logroño y Burgos, pero que acumula más de 17 años de retrasos y mantiene aún todos sus tramos pendientes en la provincia burgalesa.

POR EL AIRE

– No a Londrés, sí a Barcelona

El aeropuerto de Logroño-Agoncillo ha vivido en septiembre un momento clave para su futuro con el cierre del plazo del concurso impulsado por el Gobierno de La Rioja para atraer vuelos regulares a Londres y a otra capital europea. La licitación, dotada con 2,7 millones de euros y gestionada por la sociedad pública La Rioja 360 Grados Avanza, buscaba impulsar la internacionalización de la infraestructura con al menos dos frecuencias semanales y acciones de promoción turística asociadas. Sin embargo, el concurso quedaba desierto, en un contexto marcado por la fuerte incertidumbre del sector aéreo y por el enfrentamiento entre Ryanair y Aena, que ha condicionado la viabilidad de la iniciativa.

La futura ruta aérea entre Logroño y Barcelona ha dado un paso decisivo hacia su puesta en marcha, finalmente Vueling se ha hecho con el contrato. Tras el análisis de la fase técnica del concurso impulsado por el Gobierno de La Rioja a través de La Rioja 360 Grados Avanza, la oferta de Vueling ya destacaba por su mayor solvencia técnica, una mejor adaptación al pliego y un plan promocional más detallado y ambicioso.

Además de la ventaja técnica, Vueling mejoraba de forma notable las exigencias mínimas del contrato. Ha ofertado 610 frecuencias durante el periodo contractual —98 más de las requeridas— y 219.600 asientos, muy por encima del mínimo exigido, con una capacidad media de 180 plazas por vuelo. El objetivo es iniciar la operativa en la primavera de 2026, con al menos 110 frecuencias ese año y 134 en 2027, dentro de un contrato que se extenderá hasta finales de 2027 y que supondrá un mínimo de 488 vuelos entre Logroño y Barcelona. El siguiente paso será la valoración de los criterios automáticos y la adjudicación definitiva.

– Record de viajeros

El Aeropuerto de Logroño-Agoncillo ha cerrado 2025 con dos récords significativos que marcan la evolución de la infraestructura. El primero llegó en julio, cuando el aeropuerto alcanzó el mayor número de operaciones en un solo mes desde su apertura en 2003, con 1.840 aterrizajes y despegues, un 42,6% más que en el mismo mes del año anterior. En ese periodo, por la terminal pasaron 1.503 pasajeros, lo que supuso un incremento interanual del 20,5%. Este fuerte aumento de movimientos tuvo como principal impulsor la llegada de la escuela de pilotos FlyBy, que desde febrero de 2024 ha multiplicado la actividad en pista, aunque con un impacto limitado en el tráfico de viajeros.

El segundo hito se produjo en noviembre, cuando Agoncillo firmó su récord mensual de pasajeros en la ruta Logroño–Madrid, con 2.113 viajeros, un 37,1% más que en noviembre de 2024. De ese total, 2.005 correspondieron a pasajeros comerciales, mayoritariamente nacionales, lo que refleja un crecimiento del 34% en este segmento. Ese mes también se registró un notable aumento de la operativa, con 1.167 operaciones, casi el doble que un año antes (+94,5%). En conjunto, ambos datos confirman un año de máximos para el aeropuerto riojano, tanto en volumen de actividad como en uso comercial.

POR LAS VÍAS

– Sin los prometidos Alaris

El balance de 2025 en materia ferroviaria en La Rioja deja más frustración que avances tangibles. Ha pasado más de un año y medio desde que el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunciara la llegada de los trenes Alaris para sustituir al conocido ‘tren Chispita’ en la línea Logroño–Zaragoza, con el compromiso de que estarían en servicio antes de terminar 2024 y que inaugurarían 2025 con un material rodante más digno. Tras varios aplazamientos —primero a finales de 2024, luego a abril de 2025 por la homologación en Zaragoza—, el proyecto ha entrado en un silencio administrativo que se ha prolongado durante todo el año, sin fechas nuevas ni explicaciones adicionales por parte de Renfe.

 – Trenes por Miranda

El nuevo tren entre Logroño y Madrid por Miranda de Ebro ha sido una de las principales novedades ferroviarias del año en La Rioja. Este servicio, operado por Renfe, conecta la capital riojana con Madrid atravesando Castilla y León. La incorporación de este tren ha supuesto un incremento de la oferta de plazas de alrededor del 80 por ciento, con unas 3.400 plazas adicionales a la semana, gracias a la entrada en servicio de un convoy S-121. El trayecto mantiene una duración aproximada de cuatro horas y da también servicio a Haro, reforzando el eje ferroviario de La Rioja Alta y complementando la conexión ya existente por La Rioja Baja, que enlaza con localidades como Calahorra, Rincón de Soto y Alfaro.

– Una hora antes en Madrid

El balance ferroviario incluye además ajustes de servicio más que nuevas inversiones, con uno de los cambios más relevantes en la conexión Logroño–Madrid. A partir del 14 de diciembre, Renfe modificó los horarios de los trenes Alvia que circulan por La Rioja Baja, adelantando tanto la salida de primera hora desde Logroño como el regreso vespertino desde Madrid. El objetivo oficial es optimizar el servicio, mejorar la puntualidad y reducir en unos diez minutos el tiempo de viaje, permitiendo llegar a Madrid antes de las diez de la mañana en días laborables.

El cambio, sin embargo, ha generado críticas entre los usuarios. El Alvia que sale de Logroño a las 6:25 horas (antes a las 7:24), lo que obliga a muchos viajeros a madrugar más y dificulta el acceso a la estación, ya que a esa hora aún no hay autobuses urbanos. Además, el tren deja de ser útil para desplazamientos de cercanías hacia localidades como Calahorra o Alfaro.

– Un rosario de incidencias

El año 2025 ha estado marcado por una cadena casi ininterrumpida de incidencias, con un claro protagonista: el conocido como ‘tren chispita’, el regional que conecta Logroño y Zaragoza. Retrasos recurrentes, cancelaciones, averías técnicas, convoyes parados en mitad del trayecto, falta de información a los viajeros y condiciones extremas en verano —con temperaturas que han llegado a superar los 33 grados en el interior— han convertido este servicio en un símbolo del deterioro ferroviario. A ello se han sumado episodios especialmente graves, como trenes varados durante horas, pasajeros auxiliados por la Guardia Civil por riesgo de deshidratación o traslados por carretera ante la imposibilidad de continuar el viaje.

Los problemas no se han limitado al regional. Los trenes Alvia e Intercity que conectan La Rioja con Madrid y Barcelona también han sufrido retrasos de más de una hora, suspensiones por temporales, incendios en la catenaria o decisiones operativas que dejaron a viajeros sin servicio y sin información clara. Los incidentes se han repetido a lo largo del año, alimentando la sensación de precariedad y abandono en una comunidad ya de por sí infradotada en infraestructuras ferroviarias. En conjunto, 2025 deja una imagen de servicio frágil, poco fiable y lejos de los estándares esperados, con el ‘tren chispita’ convertido, definitivamente, en la metáfora del malestar ferroviario riojano.

– Intermodal Calahorra

La apertura de la nueva estación intermodal de autobuses de Calahorra ha sido una de las pocas inauguraciones del año en materia de infraestructuras. Tras casi dos décadas de reivindicaciones, la ciudad ha estrenado una terminal moderna, bien conectada y situada junto a la estación ferroviaria, que refuerza su papel como cabecera comarcal. Aunque el proyecto llega con cerca de un año de retraso sobre el calendario inicial, su puesta en marcha supone un salto cualitativo en movilidad, al integrar en un mismo espacio el transporte por carretera y el ferrocarril y permitir cerrar definitivamente la antigua estación del centro, ya obsoleta.

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