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Un derbi sin etiquetas y con Las Gaunas como termómetro

El derbi de Logroño en Segunda Federación vuelve a Las Gaunas con dos equipos que llegan a la cita desde lugares distintos, pero sin margen para las etiquetas. La SD Logroñés, golpeada por la derrota en Beasain y por la grave lesión de Dani Fernández, la baja de Hualde y la duda de Ayensa, se apoya en su fortaleza como local. La UD Logroñés, en cambio, se aproxima al duelo en su mejor momento del curso, impulsada por el acierto en las áreas y por una racha que le ha devuelto al playoff; tras cuatro temporadas decepcionantes, su afición está recuperando de nuevo la ilusión. Así que, a partir de las cinco de la tarde, para ambos, un partido que, como casi siempre, podría resolverse por pequeños detalles.

Adrián Cantabrana ha colocado el foco donde suele dolerle más a su rival: en la obligación. «La UD Logroñés tiene más presión por su obligación de ganar», ha dicho, subrayando presupuesto y objetivos más elevados, y recordando que para los blanquirrojos «casi tiene que ser obligatorio». Se refiere, parece, al ascenso. La frase busca incomodar al rival, pero también funciona como una forma de proteger a los suyos: la SDL llega con 23 puntos y el derbi le permite, por sí solo, resetear cualquier dinámica pero con menos presión que su rival. Aun así, su racha no es buena, con una única victoria en las últimas cinco jornadas.

Adrián Cantabrana, técnico de la SDL. FOTO: SDL

Unai Mendia, sin embargo, ha respondido con una idea muy de entrenador: bajar la espuma. No compra el papel de favorito y se refugia en la clasificación. «Solo nos separan tres puntos», repite, y lo acompaña con una rápida lectura en ‘Flashscore’: «Históricamente son partidos muy cerrados, muy igualados y muy disputados». Para el técnico de la UD Logroñés, el crecimiento reciente no nace de un giro radical, sino de algo tan simple y tan decisivo como el resultado: «Lo que ha cambiado sobre todo son los resultados… ahora estamos siendo más eficaces», insiste, convencido de que esta eficacia ha relajado el ambiente: menos tensión, más tranquilidad para entrenar… más opciones para seguir ganando, aunque no lo harán siempre, como no lo están haciendo los rivales que le preceden en la clasificación. De ganar este domingo alcanzaría la tercera posición en la tabla.

La fotografía del momento es clara: la UD Logroñés llega con tres triunfos seguidos, todos por goleada, y con 14 goles en sus últimos cuatro encuentros. En la lectura del propio club, hay un punto de ruptura reciente, un «antes y un después» que se sitúa en aquel 3-1 al descanso ante el Basconia y en la reacción que evitó el hundimiento. Desde entonces, el equipo ha corregido parte de su endeblez en las dos áreas, ha repetido once y ha encontrado una versión voraz y directa, con nombres como Anai Morales, Carlos Benítez, Marí o Ismael Santana sosteniendo el filo. Pero el derbi llega con una ausencia que cambia el tablero: Manex Rezola no podrá jugar al haber visto la quinta amarilla y ya trabaja al margen del grupo, en plena transición hacia Valdebebas, para enrolarse en el Real Madrid.

Unai Mendia es el entrenador de la UD Logroñés. FOTO: Fernando Díaz

Enfrente, la Sociedad se aferra a un dato que Mendia no ha pasado por alto: no ha perdido como local. «Cuando sacas este tipo de resultados a estas alturas, no es casualidad», ha llegado a decir el entrenador visitante, que también ha enumerado peligros: Sergio Gil, David Sánchez, Bilal, una defensa con oficio y un portero como Quique Royo. Cantabrana, por su parte, insiste en el guion que repite desde el día 1: «Ser nosotros, competir, morder, dominar e imponer el juego». Quiere llevar el asunto al más puro estilo derbi, a lo pasional. La cuestión es con qué piezas. Dani Fernández se pierde toda la temporada por una rotura del cruzado, y además Ayensa es duda, mientras que Julen Hualde no estará por sanción.

Las Gaunas también juega su papel, incluso en lo que no se ve. El césped ha recibido mejoras esta semana, con sustitución de tepes en ambas áreas, buscando una superficie más homogénea para un partido de tensión y duelos constantes. En un estadio que vive una situación singular —tres equipos compartiendo localía—, cualquier detalle cuenta, también el estado real de la hierba sobre la que se juega.

Aficionados de la SD Logroñés en el Fondo Norte de Las Gaunas. / FOTO: SDL

Y si lo deportivo se decide en los metros finales, lo social se intuye desde la previa. A los partidos de la SDL están acudiendo alrededor de 500 socios y abonados; a los de la UDL, en cambio, se acercan a los 3.000 aficionados. Este domingo, aunque la UDL actúe como visitante, se espera más de un millar de aficionados blanquirrojos en el Fondo Sur y presencia también en la Preferencia. Es uno de esos días en los que el termómetro de la grada se mueve y puede dibujar una postal distinta. La jornada tendrá, además, un momento especial en el descanso: la SDL ha impulsado la primera ‘Peluchada Blanquirroja’ en favor de la Cruz Roja.

Encuentro que no podrá verse desde casa: Football Club TV no emitirá el partido, una excepción dentro del acuerdo habitual de dar todos los partidos de una temporada con los clubes con los que esta plataforma alcanza un acuerdo. No será así con la SDL. La medida, que afecta especialmente a los seguidores de ambos clubes que residen fuera de La Rioja, vuelve a empujar el foco hacia Las Gaunas y hacia la taquilla que ayudará sin duda a cuadrar las cuentas anuales de la SDL. En esa misma línea, la venta de entradas para la afición de la UD Logroñés ha dejado malestar por la exigencia del equipo local de percibir en efectivo el pago de estas entradas, un detalle logístico que ha obligado a más de uno a dar media vuelta cuando ya estaba en la Ciudad Deportiva de Valdegastea.

El Fondo Sur de Las Gaunas en los días de partido grande de la UD Logroñés. / FOTO: Carmelo Betolaza

Mendia se aferra a lo esencial: «Me espero un partido muy igualado, muy competido y muy cerrado». Cantabrana, a lo emocional: «Va más allá de resultados, clasificaciones o dinámicas». Y el derbi, como casi siempre, se reserva el derecho a no obedecer a nadie. A las 17.00, Las Gaunas decidirá si manda la racha y la exigencia de los visitantes respaldados por su afición mayoritaria, o lo hace la eficaz versión como local y el carácter ultracompetitivo de la SDL ante su antagonista.

O simplemente pasará lo de siempre: que el 22 de diciembre estaremos pendientes de la Lotería de Navidad. Es lo que tiene la Segunda Federación y el fútbol logroñés.

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