La UD Logroñés afronta el derbi capitalino de este domingo en Las Gaunas (17.00 horas) en uno de sus mejores momentos del curso. El equipo de Unai Mendia llega lanzado, con tres triunfos consecutivos, todos ellos por goleada, y con 14 goles en sus últimos cuatro partidos, una dinámica que le ha permitido asentarse en puestos de playoff y a cuatro puntos del líder, el Real Unión. El objetivo de los visitantes este domingo será superar a su rival, sumar tres nuevos puntos, descansar en Navidad para luego seguir enfocados en su pelea por ascender a final de temporada.
Adrián Cantabrana, técnico de la SD Logroñés, envía toda la presión a Valdegastea «por presupuesto y objetivos». Mendia, sin embargo, ha optado por un mensaje mucho más contenido, apoyado en el momento del equipo, pero sin asumir etiquetas. Pese a los números y a la racha, Mendia rehúye el papel de favorito y se apoya en la historia reciente del derbi para sostener su discurso. «Nos separan solo tres puntos en la clasificación», recuerda, antes de apuntar que «históricamente son partidos muy cerrados, muy igualados y muy disputados».
El técnico no olvida que en los últimos enfrentamientos ligueros se repitieron los empates y que la UD Logroñés acumula varios años sin imponerse a la SD Logroñés, «salvo en Copa Federación». «No creo que haya favoritos, por mucho que ahora tengamos tres puntos más», insiste.
El entrenador de la UD Logroñés reconoce que el crecimiento reciente no responde a un cambio profundo en el modelo. «Lo que ha cambiado sobre todo son los resultados», explica, antes de añadir que «el juego, la idea y la manera de entrenar no ha cambiado». La clave, según su lectura, ha estado en la eficacia y en la gestión emocional: «Ahora estamos siendo más eficaces», lo que ha permitido trabajar con mayor tranquilidad. «Veníamos de una mala racha y había más tensión; esta semana nos ha dado tranquilidad para trabajar mejor y el ambiente ahora es más sano».
En ese equilibrio también pesa el rendimiento del rival en su estadio. Mendia subraya que la SDL no ha perdido ningún partido en casa en toda la temporada, un dato que considera revelador a estas alturas del campeonato. «Cuando sacas este tipo de resultados a esta altura, no es casualidad», afirma. En su análisis, destaca tanto el colectivo como los nombres propios: «Tienen jugadores de mucho nivel», señala, citando a futbolistas como Sergio Gil, David o Bilal, además de una línea defensiva «con gente experimentada» como Zubiri, Simón Lecea o Quique Royo.
Desde el punto de vista táctico, Mendia espera un partido de alternativas y de mucha atención a los detalles. «Son partidos de momentos», explica, convencido de que la igualdad marcará el desarrollo. «Me espero un partido muy igualado, muy competido y muy cerrado», insiste, sin dejarse llevar por la dinámica reciente de su equipo.

El escenario tampoco condiciona el planteamiento. La UD Logroñés volverá a actuar como visitante en Las Gaunas, aunque Mendia no le concede un peso determinante. «El campo no me condiciona», asegura, convencido de que el equipo sabrá sentirse arropado. «Vamos a tener el apoyo de nuestra gente», añade, recordando además el respaldo constante lejos de casa. El técnico quiso detenerse especialmente en el último desplazamiento a Zaragoza: «Incluso en los peores momentos no dejaron de animar. Desde dentro los sentimos mucho». Un mensaje que resume en una idea: «Todos juntos somos más fuertes».
En el plano deportivo, el entrenador confirma que no podrá repetir el once por la baja de Manex Rezola, aunque transmite plena confianza en el grupo. «La plantilla es amplia, no tenemos lesiones y estamos entrenando bien», señala, convencido de que «entre el que entre, la dinámica está siendo buena» y de que la decisión final se tomará sin inquietud.
Mendia también ha analizado el componente emocional del choque. Será su primer derbi en Logroño. «Es un partido especial, es el derbi de Logroño, y es la primera vez que yo personalmente voy a vivirlo». El mensaje, eso sí, trasciende el resultado inmediato: «Ojalá sea un día de fútbol en Logroño, que la gente disfrute y pase un domingo agradable». Y, si el contexto acompaña, cerrar el año «de la mejor manera posible».


