La iniciativa gastronómica Jarana cerró este viernes por la noche su primera edición con la sesión ‘Cocina sobre ruedas’, celebrada en las instalaciones de Lexus Logroño. Medio centenar de asistentes participaron en una velada que unió cocina, conversación y producto riojano bajo el concepto japonés del kaizen, la mejora continua. La recepción arrancó a las 19:30 horas con un cóctel elaborado en directo por Gorka Peciña (El Hedonista), que dio paso al ambiente íntimo y ceremonial que marcó toda la experiencia.

El encuentro reunió a Rafuel, uno de los cocineros más influyentes del país, y a Carolina Sánchez, chef de Ikaro (una estrella Michelin), que actuó como anfitriona. Ambos protagonizaron un ‘showcooking’ dialogado en el que prepararon una tortilla de patata con chistorra riojana y pimientos de cristal, además de un arroz elaborado íntegramente con producto local. Entre fogones, los dos chefs reflexionaron sobre tradición, técnica, redes sociales, fama y el valor del producto de cercanía.

Tras la exhibición, los asistentes pasaron a la cena organizada por los equipos de Íkaro y Singularis, compuesta por cuatro platos y cuatro vinos de la DOCa Rioja. El menú recorrió sabores de Ecuador y La Rioja, con propuestas como el ceviche de pez limón con pimiento IGP Rioja, el tartar de pera de Rincón de Soto o la torrija ecuatoriana que cerró el servicio. La cita finalizó con un turno de preguntas y un ambiente distendido que prolongó la conversación hasta pasadas las once y media.

Con esta duodécima sesión, Jarana despide una primera edición que ha recorrido durante meses mercados, bodegas y espacios singulares para reivindicar una cocina con identidad, territorio y memoria. El proyecto cierra así un ciclo completo, reafirmando su vocación: acercar la gastronomía a la ciudadanía desde el producto local y los relatos que lo sostienen.


