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Tinta y tinto: ‘El perreo de Sánchez también se baila en La Rioja’

Menudo cabrón está hecho Pedro Sánchez. Lo ha vuelto a hacer. Es posible que, en función de cómo te caiga nuestro expresidente, presidente en funciones y futuro presidente, te hayas tomado las dos frases anteriores en un sentido positivo o todo lo contrario. Cuestión de perspectivas e ideologías, otra vez tan de moda como los calcetines blancos altos que ahora lleva la chavalada (alguno incluso se atreve a combinarlos con las chanclas).

Lo cierto es que Perro Sanxe consiguió un giro de 180 grados en la política española cuando peor pintaban las cosas para el PSOE (cabe recordar aquí que el partido ahora es casi exclusivamente él), tras el batacazo electoral de los comicios municipales y autonómicos del mes de mayo. Cuando todos lo daban por muerto y empezaban a escribir magníficos obituarios para publicar a finales de año, el adelanto electoral del 23 de julio le hizo sobrevivir gracias a una magnífica campaña mientras los pactos entre PP y Vox se sucedían, un gatillazo de Alberto Núñez Feijóo como líder (pese a ganar en las urnas, esto va de poder gobernar) y el apoyo de los independentistas catalanes.

No entraremos aquí a escudriñar las consecuencias de la amnistía y el plegarse a las exigencias de Carles Puigdemont. Para eso ya tenemos a los columnistas nacionales, letrados, magistrados… y demás escribanos de la capital del Reino. Una vez que damos por conseguida la investidura de Pedro Sánchez como presidente, el baile de los pasos prohibidos de Perro Sanxe hará bailar también a los actores riojanos que participan en la fiesta. Aunque ninguno quiera. Toca tomar decisiones y el cambio de escenario no les conviene, pero así funciona esto del perreo. Y si no, que les pregunten a Pablo Casado o a Albert Rivera.

Anteayer, como quien dice, Cuca Gamarra preparaba sus mejores galas para ser la reina del baile. La chica más popular en la fiesta de Feijóo. La exalcaldesa de Logroño apuntaba, mínimo, a llevar una cartera ministerial bajo su brazo. Nadie le podía negar incluso la Vicepresidencia del Gobierno después de su infatigable trabajo como portavoz en el Congreso y su labor como número dos del partido. Sin embargo, además de saber bailar, en la política actual también hay que saber perrear. Por suerte, parece que el twerking todavía no ha calado entre nuestros representantes públicos. Lo que nos faltaba.

¿En qué situación queda ahora Cuca Gamarra? Con el congreso del PP de La Rioja en marcha, donde Gonzalo Capellán se dará un tranquilo paseo militar para aglutinar también todo el poder orgánico después de haber obtenido el gubernamental con mayoría absoluta, no parece que la exalcaldesa tenga ahora el mismo predicamento entre los que hace sólo unos meses la consideraban el mayor activo para el partido en la región. Los focos siempre queman y los asientos de los portavoces son eyectables como los de los pilotos de combate. En cuanto el avión entra en barrena, se pulsa el botón y se abre el paracaídas tan pronto como se pueda. Más vale salvar la vida que continuar en la batalla.

Con el gatillazo nacional de Feijóo (Isabel Díaz Ayuso, calienta que sales, pero no) y un futuro incierto para el PP en la política nacional, Gamarra podría pasar en menos de medio año de haber rozado con los dedos un ministerio a ser diputada rasa sin poder en Génova. Son elucubraciones provocadas por el éxtasis del perreo y los pasos prohibidos. A todos les toca bailar al ritmo de Sánchez quieran o no quieran. Como le pasa a Javier García en el PSOE.

El alcalde de Arnedo tenía sus cuentas echadas para suceder a Concha Andreu al frente de los socialistas riojanos. Era fácil. Después de la cita con las urnas de mayo, el Gobierno de España se iría desgastando hasta diciembre con el consiguiente batacazo electoral. Tocaría entonces cambiar de líder nacional y, posteriormente, de líderes territoriales. Ahí aparecería él como gran solución para el PSOE riojano, que ahora ve en la Presidencia de Sánchez una patada hacia adelante con más aristas de las esperadas.

Porque cabe recordar que la expresidenta riojana continúa como diputada en el Parlamento pese a ser senadora y que la exalcaldesa de Calahorra sigue como concejal pese a ser congresista. ¿Darán ambas el paso de dejar sus actas para irse definitivamente a Madrid? ¿Dará Javier García el paso para aspirar a la Secretaría General del PSOE ahora que no sería el gran salvador cuando todo se está viniendo abajo? Y si no es él, ¿entonces quién? Los apoyos de Andreu han saltado en pedazos y ya nadie se guarda fidelidad entre las filas socialistas. Toca tejer nuevas alianzas.

De hecho, en el PSOE están todavía en una situación tan incierta que incluso la expresidenta, entre broma y broma, en el Comité Federal del PSOE -ante todos los dirigentes socialistas del país- le dirigió a Sánchez lo siguiente: “Majo, estés donde estés, por favor, gobiérnanos. Porque así, entre Navarra, que gobierna socialista, País Vasco socialista y a las próximas que vuelvo yo….”. ¿De verdad cree Andreu que sabe perrear lo suficiente?

Futuro incierto para todos aquellos que no saben bailar al ritmo de Don Omar, Daddy Yankee o Maluma. A perrear.

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