Fundado a finales del siglo XIX, a raíz de que el ayuntamiento de la época decidiera abrir la calle Travesía Laurel a Bretón de los Herreros para dar permeabilidad al Casco Antiguo, el Blanco y Negro es parte de la historia de la ciudad de Logroño. Es el bar más antiguo de la calle Laurel, convertido en un referente de esta zona de pinchos por su historia y sus especialidades. La bruschetta de queso de cabra es una referencia más que interesante, pero sin duda el matrimonio es el rey de esta casa. Bollo de pan caliente crujiente, con una anchoa, un boquerón y un toque de pimiento verde. Más de cien años de historia les respalda. Un trabajo a pie de calle honesto que apostó por la gastronomía cuando pocos lo hacían.


