La Rioja

«Gracias por dejaros la piel para combatir el fuego en Ezcaray»

FOTO: Raquel Manzanares/EFE

Los vecinos de Ezcaray viven con el corazón en un puño desde que, mediada la mañana del sábado, el fuego hiciera acto de presencia con dos focos que ya han quemado más de 125 hectáreas del ‘pulmón’ de la Sierra de la Demanda.

A cualquier persona con un mínimo de sensibilidad le duelen las imágenes que llegan desde Ezcaray desde hace más de 24 horas, pero en los amantes del monte el sobrecogimiento es más intenso. Entre ellos se encuentran los miembros del colectivo ‘Enduro Ezcaray’ de ocio al aire libre, que han compartido su emotiva visión de todo lo vivido en la Demanda este fin de semana.

«Esta es la publicación que no nos gustaría tener que hacer», avanza el relato, señalando que «sobre las 13:horas (del sábado) suena el teléfono. Nuestro socio David Somovilla, también integrante del retén de incendios de Agoncillo, nos da la voz de alarma: la Sierra de la Demanda vuelve a estar en llamas. Él se moviliza y acude directo al incendio. Nosotros, al monte».

FOTO: ATBRIF.

El colectivo prosigue en la descripción de lo vivido, ya sobre el terreno: «Mientras se intenta apagar el primer foco se origina un segundo. Aparentemente, claramente intencionado. Los amigos del mechero, los modeladores del paisaje… No hace mucho, apenas tres semanas, recorríamos de bajada uno de los senderos colindantes a la zona afectada. Hablamos sobre lo seco que estaba y sobre la necesidad de mantener cuidado el entorno».

«Hoy recordaba algunos paseos por la zona afectada junto a Juan, otro guía local con quien hice prácticas para guiar, y me enseñó la zona. Se te ponen los pelos de punta, sientes rabia e impotencia. Desde enfrente se veía desaparecer poco a poco la vegetación», relata el portavoz de Enduro Ezcaray.

«Se escuchan motosierras, gritos, y se emplean a fondo. Tendidos de manguera y líneas de defensa. La labor de los chicos de la CARIF (Cuadrilla de Acción Rápida en Incendios Forestales) de La Rioja es impresionante. Simplemente solo podemos tener palabras de agradecimiento por dejarse la piel en el intento de apagar el fuego», recalca. De vez en cuando «el viento cambia, aviva las llamas y el fuego alcanza altura rápidamente».

FOTO: Raquel Manzanares/EFE

«Los medios aéreos se retiran ahora que cae la noche. Mañana será otro día veremos qué pasa durante la noche«, concluye el testimonio de este colectivo, no sin «mostrar nuestro apoyo a todos los que os estáis dejando la piel en controlar el incendio; no queremos ver más imágenes cómo estas en nuestro entorno. La noche será larga. Esperamos que esto nos haga reflexionar un poco a todos».

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