La Rioja

«Luchar contra la violencia de género es luchar por los derechos humanos»

La presidenta del Gobierno de La Rioja, Concha Andreu, ha leído este miércoles un manifiesto con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género, en el que ha asegurado que «combatir todas las formas de esta violencia es inútil si no combatimos también las causas y los factores que amparan la discriminación sexista».

Andreu ha advertido sobre los factores que han agravado la exposición de las víctimas ante los agresores durante la crisis del COVID-19, recalcando que «la sociedad riojana ni puede ni quiere permanecer pasiva». «La lucha contra la violencia de género es la lucha para la defensa de los derechos humanos.  Este es un error que la sociedad riojana y sus instituciones públicas, con un gobierno autonómico que se declara feminista a la cabeza, no vamos a cometer», ha añadido la presidenta riojana.

Este es el contenido del manifiesto que ha leído Concha Andreu a las puertas del Palacete del Gobierno de La Rioja:

«La violencia de género es un fenómeno que atenta contra la integridad de sus víctimas directas, pero también socava los principios básicos sobre los que hemos construido nuestra democracia.

Combatir todas las formas de esta violencia es inútil si no combatimos también, en paralelo, las causas y factores que amparan la desigualdad entre hombres y mujeres y la discriminación sexista en nuestra sociedad.

Desde que llegó el coronavirus, además, la necesidad de cuidados en el ámbito familiar se ha incrementado exponencialmente, pero es un fenómeno que no ha conllevado un reparto corresponsable de ese incremento de trabajo entre hombres y mujeres.

Estos y otros efectos de la pandemia están teniendo consecuencias perjudiciales para las mujeres como el refuerzo de los estereotipos tradicionales de género, el incremento de la desigualdad en el acceso y la permanencia femenina en el mercado laboral, la penalización en el desarrollo de nuestras carreras y nuestra promoción profesional y, en suma, el aumento de la mayor parte de las causas en las que tienen su origen las distintas violencias machistas.

A lo anterior hay que añadir que las necesarias medidas adoptadas para garantizar el distanciamiento social y así cortar la cadena de propagación del virus han tenido como efectos:

– Mayor exposición de muchas mujeres y menores a pasar mucho más tiempo con sus agresores bajo el mismo techo, sufriendo y/o presenciando situaciones de maltrato.

– Reducción sustancial de las relaciones interpersonales fuera del ámbito del hogar, del acceso de las mujeres a sus redes de apoyo social y familiar

– Limitación para muchas víctimas de la posibilidad de acudir a un auxilio institucional y de las autoridades.

Contra la alarmante realidad de la violencia de género no podemos mirar para otro lado, mucho menos en estos momentos.

La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Muy al contrario, se manifiesta como una de las formas más radicales de la desigualdad estructural existente en nuestra sociedad.

Se trata de una violencia que se dirige contra las mujeres por el mero hecho de serlo, pero que tiene consecuencias graves en nuestro marco de convivencia.

Por ello, la sociedad riojana ni puede ni quiere permanecer pasiva. La igualdad entre mujeres y hombres es un principio fundamental de nuestro ordenamiento.

El reconocimiento que hace la Constitución de España como un Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político, tiene que traducirse necesariamente en la plena consideración de las mujeres como sujetos de derechos plenos de ciudadanía.

Precisamente, es ante una situación de crisis como la que afrontamos cuando debemos reforzar nuestra sensibilidad en esta materia.

Los efectos sanitarios, económicos y sociales de la pandemia golpean con mucha mayor dureza a quienes ya se encontraban en una situación de vulnerabilidad previa.

Por eso, ese refuerzo debe ir acompañado de una apuesta decidida por la igualdad de género en el presupuesto y en los recursos invertidos en las políticas públicas en esta área.

En las épocas de crisis, el enfoque de género es uno de los puntos que los poderes públicos han venido tachando tradicionalmente de su agenda creyendo, erróneamente, que otros asuntos son más prioritarios. No hay asunto más prioritario.

La lucha contra la violencia de género es la lucha para la defensa de los derechos humanos.  Este es un error que la sociedad riojana y sus instituciones públicas, con un gobierno autonómico que se declara feminista a la cabeza, no vamos a cometer. Combatir la violencia machista es una obligación de todos y todas y de la sociedad en su conjunto».

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