La Rioja

La Laurel recibe a sus visitantes recordándoles las medidas de seguridad

Una de las zonas más emblemáticas de Logroño, calle referente en la gastronomía de la región, La Laurel, sucumbió a los destrozos provocados por la pandemia del COVID-19. El futuro incierto que se respiraba echó un pulso a los hosteleros de la zona que vieron cómo pasaba el tiempo y la situación sanitaria impedía retomar su actividad.

Poco a poco, y con las ganas de resistir y aguantar, los locales fueron abriendo sus puertas acompañados de un llamamiento a los visitantes para que no perdieran la confianza y volvieran a frecuentar los establecimientos con total seguridad.

Fruto de esa preparación a conciencia, la calle Laurel se convirtió en la primera de España en sumarse al sello Seguro de Hostelería de España que garantiza todas las normas de seguridad ante el coronavirus. Más de setenta negocios completaron una formación específica online asumiendo las medidas esenciales para prevenir el contagio por COVID y firmaron una declaración responsable de compromiso con el cumplimiento de los requisitos de limpieza, salud e higiene.

Pero no cabe duda de que la responsabilidad sigue siendo personal, y por mucho esfuerzo que haga la hostelería, si los clientes no siguen la misma línea poco se puede hacer. Así que, para que nadie se olvide que el virus sigue entre nosotros y que cualquier mal comportamiento puede traducirse en un nuevo brote, la Laurel da la bienvenida a los visitantes con una gran pancarta que recuerda que «hay que ponerse las mascarillas de bar en bar; lavarse las manos con hidrogel en los locales y mantener en lo posible la distancia de seguridad».

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