Crisis del Coronavirus

Coronavirus y Erasmus: dos experiencias paralelas para Alejandra, Irene y Moisés

Italia es sin duda uno de los destinos preferidos por los estudiantes universitarios españoles dentro del programa europeo Erasmus+. Miles de jóvenes eligen las ciudades italianas, quizá, por la similitud de ambas culturas, por la gastronomía o el clima. Pero en la última semana, las tradicionales aventuras del Erasmus han sufrido algún que otro cambio por la llegada del coronavirus.

Alejandra García Del Moral es una de esas estudiantes de La Rioja que decidió salir de su país para vivir la experiencia del Erasmus y aprovechar al máximo todo que le puede ofrecer el país europeo con mayor influencia en la moda. Estudiante de Diseño de Moda en la Esdir, aterrizó el pasado septiembre en Brescia para cursar el primer cuatrimestre del tercer curso de la carrera. «La verdad es que me ha pillado de pleno. Estoy en el epicentro del virus».

Alejandra confiesa que las familias son las que más preocupadas están: «Vemos las noticias de los medios españoles y se está haciendo todo mucho más grande de lo que es. Sí que es cierto que sales a la calle y ves a la gente con mascarilla, y que las estanterías de conservas y pasta de los supermercados están casi vacías, pero más que al coronavirus, el miedo aquí se tiene a las medidas que se puedan tomar».

Las noticias que llegan del consulado español son tranquilizadoras. «Nos dicen que estemos serenos, que no se van a cerrar las fronteras y que en caso de que pase algo el Gobierno de nuestro país se hace cargo de todos los gastos que conllevan sacarnos del país». Alejandra señala que se ve menos gente por las calles y muchos más coches.

«Procuramos estar lo máximo posible en casa, pero si tenemos que salir seguimos las recomendaciones e intentamos hacer vida normal. Salimos con mascarilla, nos lavamos las manos continuamente o utilizamos geles desinfectantes, aunque ahora mismo son difíciles de encontrar porque están agotados en todos los sitios». «Si tosemos, siempre tenemos que taparnos con el codo o con un pañuelo y si estamos con gente que estornude o tosa, guardar una distancia de un metro con la persona».

De Alberite a Bolonia

Otra riojana que se encuentra cursando sus estudios en Italia es Irene Benito. Natural de Alberite, llegó también el pasado septiembre a Bolonia para llevar a cabo el quinto año de Veterinaria. «La semana pasada me fui a pasar unos días a Bratislava y el domingo cuando volví era todo un caos». Las clases de la universidad se han suspendido, así como las de los colegios. «Hay muchos estudiantes de Erasmus que han salido pitando de aquí. De hecho, los vuelos están agotados hasta el sábado y los precios son desorbitados».

El mayor susto se lo llevó Irene cuando este lunes fue a hacer la compra y se encontró el supermercado prácticamente vacío. «La gente se está comportando de forma exagerada. Salen con los carros hasta arriba llenos de agua y comida». Esta joven riojana confiesa que la rutina diaria no ha cambiado en exceso. «La gente sigue saliendo a la calle, con mascarilla, sí, pero no se quedan en sus casas. Se ven a muchos niños por la calle porque están de fiesta y lo único que está mucho menos transitado es el aeropuerto. Cuando volvía de Bratislava me llamó la atención que estuviera casi vacío».

Irene coincide con Alejandra en la idea de que lo que más miedo da son las medidas que se puedan tomar. «El virus en sí no me da miedo pero si la cosa sigue así temo que cierren las fronteras y no pueda volver a casa».

De Logroño a Milán

Moisés Segura está estudiando Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Católica del Sacro Cuore de Milán. Es su tercer curso y la idea es terminarlo en Italia. «Personalmente, mi vida, sin contar con la suspensión de las clases, no ha cambiado en nada. Salgo a la calle con normalidad, hago la compra y quedo con mis amigos sin ningún problema».

El logroñés confirma que la información que le llega de su familia y amigos es mucho más alarmista que lo que en realidad él está viviendo. «Según lo que me cuentan desde España parece que estamos viviendo un apocalipsis y nada que ver. Los supermercados están llenos y la gente sigue saliendo a la calle. Quizá se note un poco menos de movimiento pero puede ser porque desde que apareciera el tema del coronavirus los bares y lugares de reunión tienen la obligación de cerrar a las 18 horas».

Moisés reconoce la trasparencia con la que las autoridades italianas están llevando el asunto. «Ministros y doctores informan diariamente a través de los medios de comunicación de la situación actual en cada momento con todo detalle. Comprendo que se tomen todas las medidas necesarias, ya que es un virus desconocido y nuevo, y no se conocen los efectos o cómo pararlo».

Las familias de estos tres jóvenes riojanos están viviendo con intranquilidad la situación que sufren ‘sus pequeños’. «Lo único que podemos hacer es contarles las cosas tal y como son, la realidad que nosotros estamos viviendo en primera persona y procurar preocuparles lo menos posible», zanja Moisés Segura, enviando un mensaje de tranquilidad a España.

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