El incendio forestal declarado el pasado jueves en la aldea de Ayabarrena, en Ezcaray, ha quedado finalmente extinguido después de unas 90 horas de trabajo ininterrumpido en la Sierra de la Demanda. El fuego ha afectado a alrededor de 125 hectáreas de matorral y arbolado, a falta de la medición definitiva de la superficie.
La declaración de extinción pone fin a un amplio operativo desplegado desde el inicio del incendio, que llegó a movilizar a casi un centenar de personas y numerosos medios terrestres y aéreos. Durante las últimas horas, los trabajos se han centrado en revisar el perímetro, enfriar los puntos calientes y evitar posibles reproducciones antes de dar por terminada la emergencia.
El incendio obligó el viernes a desalojar preventivamente a los vecinos de Ayabarrena ante la cercanía de las llamas. La evolución favorable del fuego y el intenso trabajo de los equipos permitieron estabilizarlo durante la mañana del sábado, cuando ya avanzaba dentro de las líneas de control y sin previsión de nuevas propagaciones.
En las labores de extinción han participado técnicos de Medio Natural y Protección Civil, agentes forestales, unidades de bomberos forestales, autobombas y maquinaria pesada. También se incorporaron la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales del Ministerio para la Transición Ecológica, dos helicópteros del Ministerio y otro de Medio Natural.
La Guardia Civil ha colaborado en el dispositivo y ha regulado el tráfico en la carretera LR-415. El operativo se ha completado con una ambulancia de Cruz Roja, el Puesto de Mando Avanzado y medios de iluminación y avituallamiento para atender a los efectivos desplegados durante las largas jornadas de trabajo.
El incendio de Ayabarrena ha sido el de mayor envergadura de los registrados durante este verano en La Rioja, donde por el momento han ardido unas 230 hectáreas de superficie. Este mismo lunes, los equipos de emergencias han declarado como «extinguido» el último de estos incendios, que ha calcinado 25 hectáreas de terreno en Ribafrecha.


