Mentes Abiertas

La etapa invisible de muchas mujeres: menopausia, climaterio y salud emocional

La menopausia, el climaterio y la salud emocional protagonizan el podcast Mentes Abiertas

La menopausia sigue llegando muchas veces en voz baja. Casi como si fuera una molestia que hay que justificar abanico en mano; una disculpa anticipada o una frase dicha de pasada y a veces con vergüenza: «Es que estoy con los sofocos, ya sabes». Sin embargo, detrás de esos calores, del insomnio, irritabilidad o cambios en el deseo sexual, hay una etapa mucho más amplia, compleja y emocional de lo que durante años se ha contado.

De esto trata precisamente el último episodio del podcast Mentes Abiertas (disponible en Ivoox, Spotify y Apple Podcast) en el que Victoria Musitu, directora de Enfermería de Atención Primaria, y José Antonio Carballo, coordinador del programa Saludablemente+, nos ayudan a comprender cómo se acompaña en esta etapa y los recursos existentes para cuidar tanto la salud física como la emocional.

La primera aclaración no se hace esperar: la menopausia no es todo el proceso, sino un momento concreto. «La menopausia se diagnostica cuando se llevan doce meses sin regla. Lo que rodea a esa fecha, antes y después, se llama climaterio», explica Victoria. De hecho, «lo importante no es esa fecha concreta, sino todo el proceso previo y posterior». Primera lección aprendida.

Precisamente este proceso es el que llega acompañado de cambios físicos, hormonales y emocionales. No se trata únicamente de que desaparezca la regla y aparezcan los sofocos, «también llegan los cambios en el sueño, en el metabolismo, en los huesos, en la piel y, por supuesto, en el estado de ánimo». Por todo ello, la información previa es fundamental: «Conocer lo que nos está pasando nos permite vivirlo con menos miedo, menos culpa y más herramientas».

Y es que uno de los problemas que más destacan ambos profesionales es que muchas mujeres no acuden de forma directa a consulta por la menopausia. El tema surge a menudo de manera lateral, durante una revisión o una consulta por otro motivo. «Todavía es escasa la incidencia de mujeres que vienen exclusivamente a preguntar por esto. Y cuando lo hacen, lo hacen con pudor».

Desde Atención Primaria, el acompañamiento pasa por escuchar, orientar y derivar cuando es necesario. Victoria recuerda que la matrona es una figura fundamental en este proceso pero no la única. «Esta especialista se coordina con psicólogos, nutricionistas… Es un trabajo multidisciplinar». Porque no todas las mujeres viven la menopausia de la misma manera: algunas apenas tienen síntomas y otras sufren alteraciones del sueño, cambios de peso, sofocos intensos o una caída importante en su bienestar emocional.

Y luego, por supuesto, están los mitos. La menopausia se utiliza demasiadas veces como explicación automática para desacreditar emociones y comportamientos. «Esa frase de ‘no se puede hablar contigo desde que tienes la menopausia’ funciona como un estigma», lamenta Victoria. Esa mirada social lleva a muchas mujeres a justificarse y a «colocarse una capa de invisibilidad para no ser juzgadas».

Los cambios en la autoestima, la sexualidad y la relación de pareja ocupan otro espacio importante. «Los cambios hormonales afectan muchísimo a cómo se siente una mujer consigo misma». Cambia el cuerpo, la energía, puede disminuir el deseo sexual, algo que repercute en la autoestima si no existe comunicación. «La sexualidad también va evolucionando a lo largo de los años y no por eso debe desaparecer».

Por su parte, José Antonio Carballo poner el foco en la salud mental. Insiste en que la menopausia no es un trastorno ni una enfermedad pero sí puede generar vulnerabilidad en algunas mujeres. «Los estrógenos no solo tiene una función reproductiva, también ayudan en la función de neurotransmisores como la dopamina, la serotonina o la noradrenalina». Por eso, las fluctuaciones hormonales pueden influir en el estado de ánimo, la memoria o la atención.

En este sentido aparece una expresión cada vez más repetida: la niebla mental. Esa sensación de perder el hilo, olvidar cosas o no reconocerse del todo. José Antonio señala que los cambios hormonales pueden influir «pero también lo hacen el insomnio, el cansancio y el contexto vital. Una alteeración prolongada del suelo, por ejemplo, tiene efectos importantes sobre la atención, la memoria y la regulación del estado de ánimo».

La menopausia suele coincidir además con una etapa de revisión personal: hijos más autónomos, padres que necesitan cuidados, cambios laborales, reajustes de pareja y una nueva relación con el propio cuerpo. «Puede considerarse que hay un duelo evolutivo». Y no porque sea una tragedia, sino porque implica despedirse de una imagen anterior y adaptarse a otra forma de estar en el mundo.

Tanto Victoria como José Antonio rechazan la idea de que esta etapa deba leerse solo desde la pérdida. «Hay cosas que se pierden, es verdad, pero tambiñen hay oportunidades, más experiencia, madurez, más capacidad para saber lo que una quiere y lo que no. No podrá procrear pero es mucho más valiosa en algunos aspectos que antes».

Tras la conversación (que puedes oír en el podcast), queda un mensaje claro: no hay que pasar la menopausia en silencio. Atención Primaria es la puerta de entrada para preguntar, entender y recibir acompañamiento. «La persona a la que tiene que pedir ayuda es a la matrona, aunque cualquier profesional de confianza puede orientar el camino», señala Victoria. Y José Antonio añade: «No te van a recibir como una persona que tiene un problema, sino como una mujer que está pasando una etapa de la vida y necesita orientación».

Porque en la etapa del climaterio y la menopausia «hay que recalcular como un GPS la ruta de la vida pero el objetivo, el camino y el fin siguen siendo los mismos. Es decir, cambiaremos ritmos, hábitos y formas de cuidarnos pero eso no significa detenerse ni renunciar al proyecto de vida. Es una etapa de adaptación, no un punto final».

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