La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) tramitará un nuevo permiso para ampliar la zona de exhumación de un fosa común en el cementerio riojano de Villoslada dado que no han tenido éxito en el área en la que han excavado estos días para buscar los restos de cinco hombres asesinados en 1936.
Así lo ha explicado a EFE este miércoles el vicepresidente de esta entidad, Marco González, quien ha detallado que no han tenido éxito ahora en esta excavación, iniciada este martes, a pesar de las referencias con las que contaban de estas cinco personas, vecinas de localidades cercanas y trabajadores de los pantanos próximos de Ortigosa-González Lacasa.
«Habíamos solicitado permiso para excavar una zona de cinco metros cuadrados en este camposanto por las referencias que teníamos y hemos encontrado tres enterramientos, pero no se corresponden con los cuerpos que buscábamos, por lo que tenemos que solicitar una ampliación», ha detallado González.
Ha relatado que contaban con documentación de la época sobre estos cinco hombres asesinados al principio de la guerra y con una cruz que puso una de las familias de uno de ellos en su memoria, «pero, quizás, en este tiempo se ha movido y por eso no hemos encontrado lo que buscábamos».
Su asociación, con sede en Ponferrada (León), contaba con el beneplácito del Ayuntamiento de Villoslada de Cameros y del Gobierno riojano para seguir con su búsqueda, pero, «para hacer las cosas bien, hay que volver a tramitar un permiso» con el fin de «no cerrar esta búsqueda en falso».
«No se trata de levantar todo el cementerio, sino de ampliar la zona, pero, aún así, hay que seguir el procedimiento adecuado», ha destacado González, quien no tiene una previsión de cuándo podrán retomar esta exhumación.
Según los datos de la Asociación, los restos que buscan serían los de José Ferreras Iglesias, de 49 años y nacido en Zamora; Ramiro Sánchez Herrero, de 23 y natural de Lucainena de las Torres (Almería); el portugués José Caballero Villa, de 35; Valeriano Núñez, de entre 28 y 30 años; y Jacinto Ramírez García, de 21 y nacido en Laguna de Cameros (La Rioja).
Los cinco aparecieron tiroteados el 10 de agosto de 1936 a la entrada de Villoslada de Cameros y después fueron enterrados en su cementerio.


