Haro ha empezado el día con olor a chocolate, vasos en la mano y ganas de fiesta desde bien temprano. Los Jardines de la Vega han acogido este miércoles una nueva edición del Amanecer del Chocolate, una de esas citas que no necesitan demasiada explicación entre los jarreros: se madruga, se hace cola, se desayuna algo dulce y se va entrando poco a poco en ambiente antes del lanzamiento del cohete de las fiestas de San Juan.
La actividad ha vuelto a reunir a vecinos y visitantes en torno a la degustación de chocolate, pero también alrededor de los juegos tradicionales que dan vida a la mañana. Entre vallas, música y público asomado al entorno del quiosco, los participantes se han atrevido con pruebas como Sillas, Pies a la carta, Aguadores, el popular Choco-Dame y la Jota de San Felices, esa que pone a prueba a los más valientes cuando el día apenas acaba de arrancar.

El ambiente ha sido plenamente festivo, con cuadrillas jóvenes, familias, niños y curiosos siguiendo las pruebas desde primera fila. En la zona se han repartido los vasos de chocolate y los juegos han puesto el punto más divertido a una mañana que funciona casi como calentamiento emocional para lo que viene después. Los ganadores de cada prueba han recibido vales para canjear en establecimientos de hostelería colaboradora, manteniendo así el guiño al comercio y la vida local.
Organizado por el Ayuntamiento de Haro con la colaboración de establecimientos hosteleros y comercios de la ciudad, el Amanecer del Chocolate ha vuelto a confirmar su tirón dentro de la jornada del 24 de junio. Porque antes del cohete, antes del ruido grande de la fiesta y antes de que la plaza tome todo el protagonismo, Haro tiene su propio ritual dulce en La Vega: chocolate, juegos, risas y esa sensación tan de pueblo en fiestas de que el día promete desde el primer sorbo.


