La composición de los grupos de Segunda Federación para la temporada 2026-27 afronta sus horas más decisivas. La Real Federación Española de Fútbol ha convocado a las federaciones territoriales para este miércoles 24 de junio con el objetivo de avanzar en una de las decisiones más importantes de cada verano: el reparto de los 90 equipos de la categoría en cinco grupos de 18 clubes.
La cuestión afecta directamente a La Rioja. De nuevo, pese al ascenso de la UD Logroñés y el descenso del Alfaro, cuatro representantes riojanos competirán en Segunda Federación: la SD Logroñés y el Náxara, que han logrado la permanencia, junto a la UD Logroñés Promesas y el Arnedo, recién ascendidos.
Lo que hasta hace apenas unas semanas parecía una cuestión rutinaria se ha convertido en un debate abierto dentro del fútbol español. El motivo es que varias federaciones territoriales han planteado cambios que podrían alterar por completo la configuración tradicional de los grupos, también el Grupo 2.
Durante los últimos años, los equipos riojanos han compartido competición con los conjuntos vascos, navarros y aragoneses, formando un grupo de marcada identidad norteña, con desplazamientos relativamente contenidos y rivalidades ya consolidadas. Sin embargo, ese modelo podría romperse.
La propuesta que cuenta actualmente con más apoyos contempla un escenario muy diferente. En ella, los clubes riojanos pasarían a compartir grupo con Navarra, la práctica totalidad de Aragón (salvo el Calamocha) y los equipos catalanes. El País Vasco, por su parte, se desplazaría hacia el Grupo 1 junto a los conjuntos de la cornisa cantábrica.
En términos geográficos, supondría un cambio de orientación evidente. El Grupo 2 dejaría de mirar hacia Vizcaya, Guipuzcoa o Álava para comenzar a hacerlo hacia Zaragoza en dirección Cataluña, con especial incidencia en el área metropolitana de Barcelona. Una especie de recorrido siguiendo el valle del Ebro hasta el Mediterráneo.
Para los clubes riojanos la diferencia no sería menor. Más allá del atractivo deportivo de algunos desplazamientos, el principal impacto llegaría en forma de costes. Viajes más largos, más pernoctaciones y un incremento del presupuesto destinado al transporte son algunas de las consecuencias que preocupan a las entidades.
Además, existe un segundo factor que tampoco pasa desapercibido: el nivel competitivo. Cataluña aporta un elevado número de clubes históricos y de proyectos con presupuestos importantes y podría endurecer todavía más una categoría ya de por sí exigente. Así que el Grupo 2 podría quedar así: Osasuna Promesas, Tudelano, Peña Sport, Arnedo, Náxara, SD Logroñés, UD Logroñés Promesas, Tarazona, Ebro, Utebo, Barbastro, Olot, Terrasa, Girona B, Espanyol B, Barcelona B, Reus y Manresa. Este modelo mantiene la unidad de las diversas territoriales, salvo la aragonesa, que enviaría al Calamocha al Grupo 5 con los equipos castellanos, manchegos y madrileños.
Frente a esta posibilidad aparece una segunda alternativa que es la que mejor encaja en los intereses riojanos. La denominada opción norte mantendría el modelo de las últimas temporadas. En ella, los clubes de La Rioja seguirían compartiendo grupo con vascos, navarros y aragoneses, incorporando además al Numancia. Para cuadrar las cifras, dos equipos aragoneses, como Barbastro o Calamocha, podrían ser desplazados hacia otros grupos. También cuadra una tercera vía, que sería la más similar a cursos anteriores: Sestao, Basconia, Amorebieta, Portugalete, Eibar B, Gernika, Alavés, Náxara, SDL, UDL Promesas, Arnedo, Osasuna Promesas, Tudelano, Peña Sport, Ebro, Utebo, Tarazona y Barbastro… con lo que solo el Calamocha quedaría fuera de su territorial, mirando de nuevo a la meseta.
Esta fórmula presenta ventajas evidentes para los equipos riojanos. Los desplazamientos son más cortos, existen rivalidades deportivas ya asentadas y los gastos de viaje resultan más asumibles para clubes que, en muchos casos, manejan presupuestos ajustados.
Sin embargo, el problema es que la decisión ya no depende únicamente de las preferencias riojanas, vascas o navarras. El complejo puzle de los cinco grupos obliga a encajar intereses de todo el país. De hecho, uno de los movimientos que más está condicionando las negociaciones llega desde el sureste español.
La Federación de la Región de Murcia ha defendido la posibilidad de compartir grupo con los clubes valencianos y baleares, una postura que también verían con buenos ojos desde Baleares. Paralelamente, Andalucía ha trasladado a la RFEF su preferencia por formar grupo junto a Extremadura y Canarias.
Estos movimientos generan un efecto dominó que termina afectando a territorios alejados geográficamente, entre ellos La Rioja. Cada pieza que cambia de posición obliga a recolocar otras, y el resultado final podría acabar modificando por completo el histórico equilibrio del norte peninsular.
De confirmarse la propuesta que actualmente parece contar con más respaldo, tres de las comunidades más perjudicadas serían precisamente Galicia, País Vasco y La Rioja, obligadas a modificar los esquemas con los que han competido en las últimas campañas.
Por eso, los cuatro clubes de la región que van a competir en la cuarta categoría del fútbol español siguen con atención una decisión que puede marcar buena parte de la temporada. Para el Náxara, la SDL, la UDL Promesas y el Arnedo no será lo mismo viajar a Las Llanas, Gernika o Vitoria que hacerlo a Olot, Terrassa o Barcelona.


