La Rioja ha vivido este lunes 22 de junio una jornada de calor extremo, con la Ribera del Ebro convertida de nuevo en el principal foco del horno riojano. La temperatura más alta registrada ha correspondido a Rincón de Soto, con 41,4 grados, según los datos consultados en las estaciones de referencia. Muy cerca han quedado Calahorra, con 41,2 grados, y Alfaro, con 41,1, en una tarde en la que el este de la comunidad ha superado ampliamente la barrera de los 40 grados.
El mapa térmico deja una lectura clara: el calor más severo ha apretado en la Ribera Baja. Además de Rincón de Soto, Calahorra y Alfaro, también Aldeanueva de Ebro ha alcanzado los 40,6 grados, mientras que otros puntos del valle han rondado o superado esa misma frontera. En Logroño, los registros de SOS Rioja han llegado hasta los 40,8 grados, situando a la capital entre los puntos más cálidos de la jornada.
El episodio no se ha limitado al extremo oriental. Haro ha marcado 40,1 grados, mientras que Nájera ha alcanzado los 40,0 grados en los registros de SOS Rioja. También se han movido en valores muy elevados municipios como Cervera, con 39,2 grados, Arnedo, con 39,1, Anguiano, con 39,3, o Santo Domingo de la Calzada, con 38,1. La sensación general ha sido la de una tarde plenamente excepcional, con el calor extendido por buena parte del valle.

Esta situación llega en una jornada especialmente delicada desde el punto de vista de la prevención. El Gobierno de La Rioja ha declarado el nivel 3 del Plan de alerta, prevención y control de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud en la Ribera del Ebro, mientras que la Ibérica riojana se mantiene en nivel 1. La activación se suma al nivel rojo de alerta por altas temperaturas en la Ribera, decretado por Salud Pública ante un episodio de calor intenso y persistente.
El riesgo asociado a estas temperaturas también ha condicionado las celebraciones de San Juan. El Gobierno regional ha prohibido las hogueras, los fuegos artificiales, los cohetes y otros artefactos pirotécnicos o voladores portadores de fuego, tanto en terrenos urbanos como no urbanos, ante el riesgo extremo de incendios forestales previsto para los próximos días.
Frente a los registros más altos del valle, las zonas serranas han ofrecido valores algo más contenidos, aunque igualmente cálidos. Moncalvillo ha marcado 30,1 grados, Urbáña 30,1, Villoslada 32,3 y Yerga 32,8, cifras que muestran el contraste con los más de 41 grados registrados en la Ribera. La diferencia vuelve a dibujar una Rioja partida entre el calor extremo del eje del Ebro y temperaturas menos sofocantes en las áreas de mayor altitud.


