El pleno del Ayuntamiento de Logroño ha aprobado este miércoles de forma definitiva -y pese a las advertencias de la COTUR– la modificación puntual del Plan General Municipal de Logroño en el sector Ramblasque, para desarrollar un sector residencial atascado desde hace 28 años donde se prevé construir unas 2.300 viviendas, 900 de ellas protegidas, en vez de 275 casas unifamiliares.
Este acuerdo ha contado con los votos a favor del PP, PSOE y Vox; en contra del Partido Riojano, Podemos y la concejala no adscrita, Eva Loza.
El uso dominante de este sector de 45 hectáreas pasará de «residencial unifamiliar» a «residencial», ha precisado el concejal Javier Martínez Mancho.

La futura urbanización de Ramblasque incluirá, como recoge el convenio suscrito con la Junta de Compensación de este sector, el vial rodado que conectará Logroño y Lardero con la prolongación de Avenida de la Sierra, que se ejecutará de manera anticipada al resto de la urbanización para descongestionar el tráfico de avenida de Madrid.
También se prevé la creación de unos 160.000 metros cuadrados de zonas urbanas públicas, es decir, más de un tercio de la superficie del sector, pendiente de desarrollo desde 1998.
Viabilidad jurídica
La Comisión de Ordenación del Territorio y Urbanismo de La Rioja (COTUR) -de competencia autonómica- emitió un dictamen preceptivo con objeciones y advertencias sobre esta modificación del Plan General, pero el Ayuntamiento ha justificado su propuesta con informes técnicos y jurídicos.
Martínez Mancho ha recalcado que se consideran viables jurídicamente todos los pasos dados hasta la fecha desde la Secretaría de este Ayuntamiento, «porque el expediente se ha tramitado cumpliendo la normativa aplicable y no se aprecia ningún inconveniente jurídico y legal para la aprobación definitiva».
En el pleno se han rechazado (con los votos en contra de PP, Vox y Loza; la abstención del PSOE y a favor de Podemos y PR+) tres enmiendas regionalistas para subir del 40 al 50 por ciento el porcentaje de vivienda protegida en Ramblasque, establecer un calendario de desarrollo que ejecute de forma paralela la vivienda libre y la protegida y que ambas se mezclen por todo el sector.
El portavoz socialista, Luis Alonso, ha constatado que el desarrollo de 275 viviendas unifamiliares de lujo supondría un derroche de suelo e incrementaría la segregación social.
La portavoz de Vox, María Jiménez, ha recalcado que «Logroño no puede permitirse el lujo de seguir teniendo suelo bloqueado durante décadas, mientras que a más jóvenes y familias les resulta del todo imposible acceder a una vivienda».
La concejala de Podemos, Amaia Castro, ha recriminado al equipo de Gobierno que se haya escudado en justificar esta modificación del Plan General en informes técnicos, cuando hay una posición política detrás.
El portavoz regionalista, Rubén Antoñanzas, ha censurado el «negocio millonario» que supone para los dueños de las parcelas, que en vez de ingresar un millón de euros por vender una casa unifamiliar, ganarán hasta 8 millones por la promoción de un bloque de pisos.
Por último, Loza ha justificado su voto en contra en que se trata de «un expediente con una clara controversia técnica, con dudas más que razonables» y ha aclarado a la ciudadanía que esto no supone ir contra la vivienda, ni el desarrollo de la ciudad.


