Cultura y Sociedad

Urbano Espinosa: «El galardón es un chute de ánimo para seguir»

A sus 80 años, Urbano Espinosa sigue hablando de proyectos en presente. No como una forma de mantenerse ocupado, sino como una manera de estar en el mundo. El Gobierno de La Rioja acaba de reconocerle como Riojano Ilustre, una distinción que pone nombre a una trayectoria clave en la cultura y la educación de la región. Pero más allá de los cargos —primer rector de la Universidad de La Rioja, catedrático, impulsor de generaciones enteras de estudiantes—, hay algo que atraviesa toda su historia: una curiosidad que no se jubila. Espinosa no habla de pasado con nostalgia, sino con continuidad. Como si todo lo que ha hecho hasta ahora fuera, en realidad, el prólogo de lo que todavía le queda por investigar, escribir y comprender.

– Enhorabuena. Acaba de ser nombrado Riojano Ilustre. ¿Cómo está viviendo estos días?
– Pues con emoción y con agradecimiento, claro, no puede ser de otra manera. Son cosas que de vez en cuando da la vida… y mejor cuando estás que cuando ya no estás, que eso hay veces que pasa, que luego los reconocimientos vienen cuando no se pueden agradecer. Ahora estoy pasando el día intercambiando mensajes de felicitación y de agradecimiento. He recibido muchos, ya lo creo. Están siendo días intensos, y todavía siguen llegando. Luego ya vendrá la calma, el sosiego… y ya esperas al día 9, que tendré que decir por allí unas palabritas.

– Si tuviese que definir por qué ha recibido este reconocimiento, ¿qué diría?
– Bueno, no que me lo he llevado, sino que me lo he encontrado. Pero básicamente por la universidad, sí. Luego, con mi especialidad, la historia antigua, la arqueología, el patrimonio… también me he desenvuelto mucho, con excavaciones arqueológicas, recuperación de patrimonio en La Rioja, trabajando en muchos pueblos, con muchos ayuntamientos. Pero eso es una extensión de la actividad universitaria, porque esta tiene que estar aplicada directamente al interés y al beneficio de la sociedad. Esa extensión social también ha podido influir en el otorgamiento de la distinción, pero básicamente entiendo que ha sido por la puesta en marcha de la universidad.

– Supongo que no fueron fáciles aquellos primeros años.
– La dificultad principal era que nació sin una financiación adecuada. Pero diseñamos desde el equipo rectoral un proyecto que fuera viable y ambicioso, con unas líneas estratégicas claras. Y esa pequeña frustración que había al principio se fue aglutinando, se fueron sumando todos los actores que intervienen y deben intervenir en la universidad, y terminó siendo una cosa muy positiva y muy satisfactoria también en el plano personal.

– Ver lo que ha crecido la universidad en estos años será un poco como ver crecer a un hijo.
– En cierta forma, sí. Es verdad. Aquello fue como poner los cimientos, unos buenos cimientos con un buen proyecto, sólidos, para que luego los que vinieron detrás, los equipos rectorales y los gobiernos de la comunidad, siguieran construyendo. Y hoy es un hermoso edificio, digamos un edificio social y cultural. Ahora va a dar un salto grande en calidad con la llegada de Medicina y el Grado de Tecnología en el Lenguaje.

– Siempre insiste en que todo parte de un proyecto colectivo.
– Sí. Cuando ocurren estas cosas, como el otorgamiento de un premio a título individual, hay que ponerlo en el contexto real. Y el contexto real es que ha sido un proyecto coral, un proyecto colectivo, en el que han intervenido muchísimas personas e instituciones dentro y fuera de la universidad, y de la sociedad riojana.

– ¿Se ha acordado de alguien en especial estos días?
– De las personas de mi equipo rectoral, de todas. Y de algunas otras personas en el campus. Luego, cuando la comunidad obtuvo las transferencias en materia universitaria, hubo una persona con la que tuve una relación personal y profesional fantástica, que fue Luis Alegre, que se nos fue hace unos años. Trabajamos mucho con él. También hubo mucha relación con las organizaciones empresariales, con la FER, con la mediana y pequeña empresa. Firmamos muchísimos contratos en poco tiempo, con entidades financieras… y también mucha colaboración con los medios de comunicación. Teníamos una política de puertas abiertas informativas. Como estábamos siempre poniendo en marcha cosas nuevas, la universidad dio mucho juego. Los medios consiguieron ese factor importante de cohesión de la sociedad riojana en torno a este proyecto colectivo.

– ¿Le sorprendió la llamada para comunicarle el reconocimiento?
– Sí. Yo no tenía ni idea de que se estaba cociendo una cosa así en el Gobierno. Me llamó el presidente, Gonzalo Capellán, pero la verdad es que he estado totalmente ajeno. Seguro que había gente que lo sabía y no podía decir nada, claro, estaban obligados a la discreción.

– ¿Este reconocimiento le cambia algo?
– Estoy muy agradecido y, si cabe, para seguir a partir de ahora más comprometido todavía. Es un pequeño chute de ánimo, por decirlo así.

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