Entrevista

Francisco Marín: «Estamos ante un punto de inflexión en la Semana Santa de Logroño»

Francisco Marín: «Estamos ante a un punto de inflexión en la Semana Santa de Logroño»

Ahora que el carnaval ya forma parte del pasado, los cofrades de Logroño afrontan una nueva Cuaresma de tensa espera para una Semana Santa que, en el caso de Logroño, llega trufada de novedades. La principal, tal vez, sea la apuesta por la parroquia de Santa Teresita, que será sede de la Hermandad de Cofradías y nuevo hogar para la hermandad de la Entrada de Jesús en Jerusalén.

Hasta el Domingo de Ramos median cinco semanas plagadas de actos organizados (más de 40) por las once cofradías logroñesas, que en breve pasarán a ser una docena. Así lo confirma su máximo responsable, Francisco Marín de Diego, quien confía en vivir una Semana Santa plena y celebra el creciente interés de la religiosidad popular entre las nuevas generaciones.

– La Cuaresma ya está en marcha en Logroño y se aprecia el interés de las hermandades de dotarla de contenido para hacer más liviana la espera hasta Semana Santa.

– A partir de ahora ya prácticamente no hay descanso, especialmente durante los fines de semana. El calendario de Cuaresma está completo, hasta el punto de que ya hemos trasladado a las cofradías que hay que darle otra vuelta para el año que viene, pues es imposible incluir más actos. Es importante que las hermandades se vuelquen en generar ese ambiente que fluye por Logroño y en generar interés de cara a lo que está por venir.

– Este pasado miércoles descubrimos el nuevo cartel, obra de Jesús Domingo. ¿Qué sensaciones le provocó la primera vez que pudo verlo?

– Pude contemplarlo cuando aún no estaba acabado y me impactó, hasta el punto de que pasaron unos minutos hasta que dije «me gusta». Que provocara ese impacto e invitara a la reflexión era, precisamente, lo que pretendíamos desde la Hermandad cuando decidimos pasar de los carteles fotográficos a obras pictóricas de artistas riojanos.

FOTO: EFE/ Fernando Díaz.

– ¿Esa primera contemplación le generó también cierta tranquilidad, visto el revuelo que se levantó con el cartel del año pasado?

– Que se hablara del cartel del año pasado fue positivo, pues denotaba interés en la Semana Santa de Logroño. Se tiene que hablar del cartel, de lo que anuncia, y si no es así significa que hemos hecho algo mal. Sobre el cartel de Jesús habrá opiniones en todos los sentidos: habrá a quien le guste y también gente a la que no, por que es muy distinto a los que hemos conocido anteriormente.

Eso es, en nuestra opinión, lo bueno de elegir carteles elaborados por pintores, que cada uno plasma lo que tiene en mente desde su libertad creativa. Yo estoy convencido de que esta es la línea que debemos seguir en el futuro. En el caso de Jesús Domingo, además, estamos convencidos de que es un artista que llegará lejos y eso hará que su cartel se revalorice. No olvidemos que su obra ya forma parte del patrimonio de la Semana Santa logroñesa y de la propia ciudad.

– ¿En qué momento se encuentra el músculo social de las cofradías en Logroño?

– Actualmente somos más de tres mil cofrades y sucede algo curioso. Cada Cuaresma homenajeamos a las personas que cumplen 50 años en las cofradías y hemos constatado un descenso en el número de este perfil de hermanos, lo que implica que años atrás ha habido un vacío grande en las cofradías, bien porque no aumentaban el número de hermanos, bien porque esos hermanos no continuaban.

En los últimos años notamos que esa dinámica se está revirtiendo. De hecho, el otro día el hermano mayor de la Entrada de Jesús en Jerusalén me anunciaba que para este año cuentan con más de 30 cofrades nuevos, que además son gente joven. Hay que remontarse muchos años atrás, pero muchos, para encontrar una dinámica similar.

– Eso entronca con un evidente auge de la religiosidad popular como fenómeno global. Incluso Rosalía incluye claras referencias a la Virgen en su último álbum. ¿Cómo se lo explican desde las cofradías de Logroño?

– Lo hemos comentado, pero no hemos logrado saber a qué atribuirlo. Sabemos que ese interés se ha disparado a partir de la pandemia, pero las razones entre quienes se acercan a las cofradías, son muy variadas: encuentras a quien llega porque le gusta una determinada imagen, a quien quiere sacar al titular, a quien busca una experiencia nueva, a quien le gusta tocar el tambor…

En cualquier caso, es cierto que está habiendo una gran multitud de cofrades nuevos y esperemos que siga siendo así.

– ¿Cuáles son las principales novedades en la Semana Santa de Logroño de cara a este año?

– Por un lado, la iglesia de Santa Teresita gana fuerza como punto cofrade y la pena es que aún no está totalmente rehabilitada. Hasta ahora era la sede de la Flagelación y ahora lo será también de la Entrada de Jesús en Jerusalén, con todos sus pasos, además de la futura sede de la Hermandad de Cofradías.

Es algo que, además de darle mucha vida al templo, va a implicar muchos cambios de itinerarios y traslados como el del Cautivo, que el Lunes Santo inicia su procesión en La Redonda. De hecho, este año habrá dos traslados del Cautivo -del colegio de La Enseñanza a Santa Teresita (el próximo 14 de marzo) y desde Santa Teresita hasta La Redonda-, además del traslado de la Flagelación desde Palacio hasta Santa Teresita.

– Al partir El Cautivo desde La Redonda, ¿significa eso que se pierde su paso por el Puente de Piedra?

– No, en absoluto. La gente puede estar tranquila porque el Cautivo, aunque el hermano mayor será quien detalle el recorrido concreto, volverá a cruzar el Puente de Piedra, que el año pasado fue el gran descubrimiento para la Semana Santa de Logroño.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

– Este año hemos conocido, además, el nacimiento de una nueva hermandad en la ciudad: el Prendimiento. ¿Cuándo cree que podremos verla en la calle?

– Eso será a medida que la cofradía vaya evolucionando. Tienen ya imágenes que, sin estar aún acabadas, lo estarán a lo largo de este año. Si no surgen contratiempos, creemos que el próximo año podrá ser ya elegida como cofradía.

– ¿Es un caso aislado o tiene conocimiento de posibles nuevas cofradías en la ciudad?

– También va a haber una cofradía nueva en Santa Teresita, pero pequeñita, con una imagen que han traído. Estamos en un punto de inflexión para la evolución de la Semana Santa de Logroño y vienen años muy interesantes.

– ¿Se atreve a ejercer de guía? ¿Qué momentos no puede perderse nadie durante la Cuaresma y en la próxima Semana Santa?

– En Cuaresma, por fin, el pregonero será el obispo, que es algo que llevamos años intentando. También me gusta mucho el pregoncillo, que acerca la Semana Santa a los ancianos, que es gente que ha estado viéndola durante buena parte de su vida pero ahora no puede salir del asilo. Por supuesto, doy mucho valor a los ensayos solidarios y este año son ya cuatro las cofradías que los organizan para arrimar el hombro con la sociedad.

Ya en Semana Santa, a mí me encanta la procesión de la Borriquita, la del Cautivo se ha convertido en un cortejo espectacular, por supuesto siempre hay que destacar El Encuentro por su popularidad… Lo que no escondo es mi inquietud por ver qué ocurre el Viernes Santo: a ver si a la tercera va la vencida (en 2024 se suspendió y el año pasado acabó a la carrera por la lluvia).

Llevamos dos años intentando hacer cosas nuevas en la procesión del Santo Entierro para darle más entidad, ya que es la más importante de Logroño (en ella participan todas los pasos) y no hemos podido llevarlas a término.

– ¿Mantienen su voluntad de colocar sillas en el recorrido?

-Sí, es algo que queremos intentar. El año pasado queríamos colocar unas 200 sillas para que las personas mayores puedan contemplar la magna procesión tranquilamente y este año estudiamos variar esa cifra a modo de prueba, para ver cómo funciona.

– ¿Serán gratuitas esas sillas o se pedirá algún donativo a cambio?

– En principio valoramos que fueran gratuitas, pero también hemos hablado de que quienes accedan a ellas puedan aportar algo para la Semana Santa, para las cofradías o para la futura sede de Santa Teresita, que necesita mucho apoyo. Hay que tener en cuenta que una reforma de ese calado depende del dinero y las cofradías no andamos sobradas de ello.

Por tanto, estamos dándole vueltas a aspectos que tenemos que acabar de definir y que comunicaremos en su debido momento. Ahora lo interesante es lo que viene, que no es poca cosa.

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