La trayectoria del calagurritano Raúl Bello en la UD Logroñés se define por un lapso temporal de cinco minutos. Fue el tiempo que necesitó Eduardo Valdovinos, director de la cantera blanquirroja, para aprobar su incorporación al Cadete A de la estructura de cantera. En aquel partido de niños, los técnicos blanquirrojos vieron algo diferente.
Mismo lapso de tiempo que ha necesitado para convencer a Unai Mendia, que lo convocó por primera vez a un entrenamiento con el primer equipo la semana pasada, junto a Muro, central del Promesas, y a otro atacante del Juvenil A, Dani Martínez. Los tres tuvieron un par de sesiones para ponerse a la altura de los jugadores del primer equipo. Y por lo visto, Raúl Bello pasó este primer examen, manteniendo ese algo que le hace destacar entre los futbolistas riojanos de su edad.
Tanto, que el club ha tomado la decisión de entregarle un dorsal del primer equipo (el 32) y saltarse así el escalón intermedio del Promesas para pasar directamente del Juvenil A, en donde venía siendo el capitán, goleador y jugador de referencia, al primer equipo. Unai Mendia, que indicó a principios de temporada que no miraría el DNI de los jugadores, lo vuelve a demostrar una vez más. Y tras la baja de Yanis Lhery, el técnico vasco suma al trabajo con el primer equipo a Raúl Bello, que jugará esta segunda fase de la temporada con el primer equipo. Es, de facto, el tercer fichaje en este mercado de invierno, en donde han llegado el central senior Aritz Muguruza (por Bobadilla) y el jugador sub-23 Alex Cerdá como recambio de Manex Rezola.
¿Y quién es Raúl Bello? Para empezar, es un futbolista muy joven. Del año 2007. Acaba de cumplir 19 años, el pasado 22 de enero. Y es zurdo. Un encarador nato. Es un retador. Y quienes le conocen muy bien aseguran que tácticamente es muy inteligente y que sabe sacar partido a su físico compacto, reducido, pero potente. Es un oportunista, que a buen seguro no destaca en ninguna característica especial, pero tiene un poco de todo. Un diamante en bruto que la UD Logroñés lleva puliendo desde edad cadete.
Su llegada al club ya se produjo con el pie derecho. De padre futbolista -Bello, del Calahorra-, el club quiso hacerle ficha con el Cadete A. Pero su padre pidió que le hicieran ficha con el B por si no lograba estar a la altura de los cadetes más mayores del equipo. Lo importante de chaval es jugar y aprender, y eso lo saben los padres futbolistas mejor que los padres que no han jugado a fútbol.
Bello jugó y aprendió siendo el mejor de aquel Cadete A al que llegó por primera vez a la UD Logroñés. Y desde entonces ha ido escalando en la cantera blanquirroja, demostrando su calidad. Quizás el momento más visto hasta el momento llegó en uno de los partidos más importantes de la historia de la cantera del club riojano: la reciente cita contra el Juvenil A del FC Barcelona. El 0-2 fue del todo sorprendente. La jugada fue diferencial. De pura potencia, en diagonal hacia su zurda para disparo raso cruzado poner en serios aprietos a un Barça que remontó en la segunda parte para el 3-2.
Este gol de Bello fue una prueba más superada. En un examen constante, esta temporada debía superar como juvenil de tercer año en la División de Honor una prueba definitiva para ver su verdadero nivel. Se le pidió este verano que fuera el líder, que hiciera más goles. Y con nueve tantos en la primera vuelta con el Juvenil A ayudó a que por primera vez un equipo juvenil riojano se clasificara para la Copa del Rey, donde se midió al actual campeón.
Bello destaca por su calidad, pero también por su forma de ser. Es tranquilo, y a pesar de haber destacado en los equipos de su edad e incluso superiores, el calagurritano progresa en silencio, sin levantar la voz, sin presumir ni sacar jamás pecho. Y es así como ha llegado al primer equipo, como el tercer fichaje del mercado de invierno, donde deberá demostrar si logra replicar en la cuarta categoría del fútbol español todo lo bueno que ha hecho en las categorías inferiores.


