Dos días antes de los Reyes Magos y como primera cita de 2026, un derbi riojano cierra la primera vuelta en Segunda Federación. La UD Logroñés recibe al Alfaro (domingo 17:00 horas, Las Gaunas), en un partido de polos opuestos. Los locales llegan en el mejor momento de la campaña, con cuatro victorias consecutivas y destapados a nivel ofensivo (15 tantos en sus cuatro últimas cita). Por ello, se han situado terceros con 29 puntos, a cuatro del Real Unión, que marca el ascenso directo (33). El panorama es opuesto para unos visitantes que llegan al choque colistas, con 10 puntos y cambio de entrenador. Blas Terroba ha sustituido a Óscar Gurría durante este parón navideño.
Imanes opuestos, el yin y el yang, el día y la noche, son los contrastes de este partido. En este preciso instante, los de Unai Mendia, que llegan con todos sus efectivos disponibles menos Iñaki (molestias musculares), tienen muchos motivos para sonreír. Su buen juego ha dado paso a los resultados, desembocando en un estratosférico mes de diciembre, con la brecha final del 0-4 en el derbi ante el eterno rival ciudadano, la SD Logroñés. Funciona en las áreas y además, a este equipo se le caen los goles. 33, nadie ha anotado más entre los 89 conjuntos restantes de la Segunda Federación.
Cierto es que ese buen rendimiento ha tenido consecuencias, en forma de la primera baja invernal. El joven extremo derecho Manex Rezola fue fichado por el Real Madrid para su equipo ‘C’. Otro futbolista que está en la lupa es Anai Morales, cedido por Osasuna y con un rendimiento espectacular (cinco goles, cuatro asistencias), hasta tal punto que el entorno del club rojillo se plantea su vuelta. Otro jugador que está saliéndose en ataque es el canario Ismael Santana. El ’17’ asegura espectáculo. En definitiva, a esta UD Logroñés le sobra talento y por eso, es normal que a sus mejores jugadores les lluevan las ofertas.

FOTO: UD Logroñés/ Riojapress.
Con tantos recursos, Unai Mendia tratará de mantener la línea de juego y goles ofrecida en los últimos partidos. El ‘prime’ de un conjunto que brilla en área propia, en la presión, la recuperación, el juego por bandas y en la definición. A priori, la visita del colista es una gran oportunidad para lograr otro triunfo y quizá, recortar a sus rivales directos. El Tudelano, segundo, viaja al campo de un competitivo Ebro (domingo, 15:45 horas), mientras que el líder Real Unión recibe al Ejea (domingo 12:00 horas). Sin embargo, el cambio de entrenador realizado por el Alfaro añade una dosis de imprevisibilidad.
El Alfaro busca su primer triunfo a domicilio
Al llegar un nuevo líder a un grupo, los roles cambian y los futbolistas encuentran nuevas energías para pelear por una titularidad en juego. Es lo que le ocurre al bloque de La Molineta, necesitado de victorias tras una pésima primera vuelta donde llegó a perder seis encuentros de forma consecutiva. Muy perjudicados por el pasado mercado veraniego, los riojabajeños no le han tomado el pulso a esta primera vuelta (dos triunfos, cuatro empates y diez perdidos) y se encuentran en una situación deportiva muy complicada. Necesitan cuajar una gran segunda parte del campeonato para agarrarse a la lucha por la salvación.
Un dato lastra a los de La Molineta: no han ganado en todo el campeonato como visitantes (2 puntos de 24 posibles). Su tendencia en los últimos meses no es mucho mejor: cinco puntos en los últimos treinta en disputa. De hecho, vienen de encajar un 0-4 del Ebro en su campo, una goleada dolorosísima antes de Navidad. Así que, con las garras afiladas, intentarán dar la campanada o sumar en Las Gaunas ante uno de los bloques más fuertes de la categoría. No irse de vacío supondría un gran espaldarazo para los de Terroba, de cara a sus futuras opciones de cara a mantener viva la llama de la salvación. Lejana, pero todavía matemáticamente posible.

Foto: CD Ebro
Otro aspecto que deben mejorar los blanquillos sí o sí es su defensa. 28 goles encajados, cerca de dos por encuentro, son demasiados. En muy pocas ocasiones dejan la portería a cero (3 partidos de 16) y así es muy difícil. Construir una mayor solidez defensiva es el reto de los riojabajeños, aunque quizá una UD Logroñés en estado de gracia no sea el rival propicio para ello. Solo les queda intentarlo.


