El Dicorpebal Logroño afronta la visita del Ademar León (sábado, Palacio de los Deportes, 20:30 horas) como una final, dado que es el choque más difícil que le queda en casa en la primera vuelta y, además, puede servirle para dejar muy atrás a un rival directo por Europa.
El equipo de Logroño llega al partido con la mejor racha de la competición, ya que acumula ocho victorias consecutivas. Es consciente, eso sí, de que es complicado llegar al final de la primera vuelta sin perder, sobre todo porque le quedan rivales importantes, como el de mañana.
Además, el esfuerzo para obtener esos resultados hace que varios jugadores estén «castigados» físicamente, aunque en realidad solo tiene una baja asegurada para mañana, la de Lombardi, por problemas musculares.
Con todos esos componentes el conjunto de Miguel Ángel Velasco asume que el choque de este sábado «es una final» para los dos equipos, el suyo para seguir en el segundo puesto, y el de León para reengancharse a la zona alta de la tabla.
«Va a ser un partido duro, con el Ademar siempre lo son y tras ser eliminados de Europa llegarán muy motivados», ha considerado el preparador de los riojanos, que ha incidido en que su rival «ha perdido partidos jugando bien».
Espera rentabilizar la moral que da a sus jugadores la buena racha «pero mantener el nivel al que estamos no es fácil», ha admitido.
Ha planteado el partido para que su equipo siga «a un ritmo alto» y anote como en estas victorias más de 30 goles «porque además a ellos, que jugaron el martes en Croacia, quizás no les venga bien». No obstante también ha pedido a sus jugadores que sepan adaptarse a las defensas que les plantee el rival, que es uno de los equipos con más variantes de la Liga, ha concluido.


