Hace apenas una mes, Xandra Martínez contó en el podcast Mentes Abiertas de NueveCuatroUno su historia de duelo perinatal. Lo hizo con una sensibilidad envidiable sostenida por una tristeza todavía reciente pero ya dispuesta a transformarse. No imaginaba entonces que aquel relato, nacido desde la necesidad de decir en alto lo que tantas veces había permanecido oculto, iba a convertirse en el punto de partida de algo más grande: un espacio seguro para quienes han pasado por una pérdida gestacional, perinatal o neonatal.
El artículo se publicó, la historia se compartió, y los mensajes empezaron a llegar. Primero fue una chica que escribió a Xandra tras escuchar el podcast y ver la publicación en redes y en este medio. Xandra le propuso tomar un café. «Quedamos un día, hablamos, y nos dimos cuenta de que había una necesidad real». Esa conversación abrió la puerta a otras. Aquella mujer conocía a otra, que a su vez había sido acompañada por una tercera gracias a la red nacional ‘El hueco de mi vientre’. Y así, una a una, las piezas comenzaron a encajar.
A la vez, desde otros lugares, otras personas llegaban a la misma conclusión. «Yo también lo había hablado con una amiga de toda la vida que ha tenido varias pérdidas. Las dos veíamos claro que un grupo así es lo que nos faltó en nuestro proceso», recuerda Xandra. Su hermana también le habló de una compañera que había vivido una situación similar y que, tras escuchar el podcast, confesó que siempre había querido crear un espacio así.
De pronto, la lista iba creciendo. Mujeres que no se conocían entre sí, pero unidas por experiencias que nunca eligieron y que ahora decidían compartir para construir algo que les habría ayudado a ellas mismas tiempo atrás. El primer paso fue crear un primer grupo de WhatsApp. Luego otro, abierto, en el que ya han empezado a entrar más familias. Y finalmente, el nombre que lo sostiene todo: ‘Un trocito de mí’.
El objetivo es sencillo y profundo a la vez: acompañar. «Queremos crear un espacio donde las mujeres, los hombres o cualquier familia que haya pasado por una pérdida puedan hablar sin sentirse juzgados y sientan que no están solos», explica Xandra. Se trata de que desde sus experiencias pueden ayudarse entre ellos, escucharse y que sepan que hay un sitio donde acudir.

Las reuniones serán online, el segundo sábado de cada mes, y abiertas a cualquier persona que necesite ese refugio. Antes, quienes deseen participar podrán rellenar un pequeño cuestionario inicial —opcional— para que las moderadoras comprendan mejor cada historia y puedan orientar la conversación si es necesario.
La dinámica será natural, respetuosa, sin jerarquías: «Que cada uno cuente lo que quiera, si quiere. Y si no quieren hablar, también está bien. Pueden escuchar. Es un espacio para compartir, sin presión».
El grupo está formado por mujeres de La Rioja, Tudela y El Bierzo, pero su alcance es mucho mayor: allí donde haya alguien buscando comprensión, habrá un hueco para unirse.
El alivio de encontrar a alguien que sí te entiende
Hablar sobre una pérdida gestacional sigue siendo, para muchas familias, un acto valiente. El silencio social todavía pesa, aunque cada vez menos. Xandra lo sabe. Lo vivió. Y lo ha escuchado repetidamente durante estas semanas.
«Parece que nadie del entorno ha pasado por lo mismo… hasta que tú lo cuentas. Entonces empiezan a llegar los ‘a mí’, ‘a mi hermana’, ‘a una amiga’. Cuando encuentras a alguien que ha vivido exactamente lo mismo que tú, es un alivio. Sabes que esa persona te va a entender de verdad».
Xandra reconoce que no siempre se necesita terapia o un recurso profesional. A veces solo hace falta acompañamiento. A veces solo necesitas hablar. «Sabemos que, para quien no lo ha vivido, es muy difícil gestionar lo que le estás contando. No saben cómo reaccionar. Tú tampoco te sientes cómoda. En cambio, con alguien que ha pasado por lo mismo todo es más sencillo, más natural».
Lo que nació del dolor es ahora una red de apoyo. Lo que empezó con un reportaje es hoy un refugio colectivo. Y lo que eran historias individuales se está convirtiendo en una comunidad. «Por algo se empieza», dice Xandra con esa mezcla de firmeza y ternura que sostiene todo lo que hace. «Nuestro objetivo principal es acompañar, dar voz y ayudar a quien lo necesite en este proceso».
‘Un trocito de mí’ no es una asociación, al menos por ahora. Es un gesto, un abrazo virtual, un lugar donde llorar sin pedir perdón, donde hablar sin miedo y donde escuchar sin juicios. Un espacio para no caminar sola, porque el duelo perinatal es silencioso, pero, esta vez, gracias a estas mujeres, ya no lo es tanto.
Si quieres formar parte de este grupo o ponerte en contacto con ellas:
– INSTAGRAM: @grupodeapoyountrocitodemi
– FACEBOOK: Grupo de apoyo en duelo gestacional, perinatal y neonatal Un trocito de mí
– MAIL: [email protected]


