Cada vez son más las empresas y grupos de amigos que, al llegar la Navidad, buscan algo distinto. Y es que últimamente apetece menos una cena larga, los discursos formales o los brindis interminables. Lo que se lleva ahora son los encuentros de pie, donde todos se mezclan, charlan y disfrutan sin protocolos. Ahí es donde entra Tres60, en el parque San Adrián, que en apenas tres años se ha convertido en un auténtico referente para quienes quieren celebrar con su propio estilo.
«Nosotros lo que hacemos es ofrecer una alternativa: alquilas el local entero y te olvidas de todo lo demás», cuenta Saul. La fórmula funciona. Desde cenas de empresa hasta cumpleaños, bodas, despedidas o prebodas, cada evento es distinto. Lo único que se repite es el ambiente: cercano, animado y con ese toque que hace que nadie quiera irse cuando se encienden las luces y se apaga la música.

Y es que, además del espacio, ofrecen todo lo necesario para que la experiencia sea completa: catering, barra libre, DJ, decoración, monologuistas, incluso actuaciones en directo. «La gente nos pide de todo, y nosotros nos adaptamos».
Aunque durante todo el año organizan eventos, la época navideña es, sin duda, uno de los momentos fuertes del año. «Las reservas empiezan ya, todo empieza en el puente de diciembre, en algunos casos incluso en noviembre», explican. La gente se ha dado cuenta de que no hace falta esperar a las dos semanas oficiales de las cenas de empresa y muchos adelantan estos eventos.
El concepto de Tres60 gusta porque combina la informalidad con la organización. En lugar de una cena tradicional, el formato tipo cóctel o catering de pie permite que todos interactúen. Después se quitan las luces, suena la música, se brinda, se baila… y la tarde-noche fluye.
La flexibilidad es total. Hay empresas que reservan el local un miércoles por la tarde, otras que prefieren viernes o sábado. Unas optan por un picoteo sencillo; otras, por un catering más elaborado. «Nosotros nos adaptamos a lo que la gente quiere. Lo que buscamos es que no tengan que preocuparse de nada, solo de disfrutar. Desde el primer momento, ponemos todo el personal y los medios que tenemos para que salga perfecto».

En Tres60 todo es personalizable. No hay un precio cerrado, sino una base sobre la que construir el evento ideal. «Tenemos un paquete básico que incluye nueve pinchos a elegir y dos horas de barra libre. Pero a partir de ahí, todo depende del presupuesto, puedes poner o quitar lo que quieras. Lo importante es que todos se sientan a gusto y que se note que cada detalle está pensado para ellos».
Y lo cierto es que variedad no les falta. Han organizado fiestas con DJ, aniversarios de clubes deportivos, cenas informales, fiestas sorpresa… Incluso conferencias o presentaciones de empresa, ya que el local también permite ese tipo de formatos. «Al final, es un espacio versátil».
Todo ello, además, de la mano de gente que sabe lo que hace porque lo han vivido desde bien pequeños. «Mi padre, Vicente del Lorca, se acaba de jubilar, pero él fue quien nos enseñó todo. Llevaba muchos años haciendo eventos, monólogos, fiestas… Nosotros hemos modernizado el concepto, pero la esencia es la misma: crear un lugar donde la gente venga a disfrutar».


