El Dux Logroño busca todavía su primera victoria de la temporada y está ilusionado en lograrla en Riazor gracias a la mejora que ha mostrado en su juego y a que ya ha tenido tiempo de acoplar a las últimas jugadoras que han llegado a la capital riojana.
El Dux quiere empezar a sumar de tres en tres, porque si no le será muy difícil salir de la zona baja de la tabla, «y hemos trabajado muy duro para ello», ha asegurado su entrenador, Héctor Blanco, que repite semana tras semana que su equipo está en fase de crecimiento.
«Ya vamos a por los tres puntos», ha afirmado el preparador, consciente de que su equipo se ha quedado cerca de esa victoria en algunos partidos «y por eso hemos trabajado en los errores que se han cometido, no se pueden repetir».
Es consciente de que la dinámica del Deportivo no es la mejor «pero no quiero pensar en el rival sino en mi equipo y hacer nuestro propio partido», ha subrayado.
«Riazor es un estadio mítico, pero nos da igual dónde ganar el primero, hemos estado cerca y por eso no hay ansiedad, al revés, estamos tranquilos porque hemos demostrado que sabemos competir y por eso va a llegar», ha concluido el preparador.
Para una de las jugadoras del Dux, Iria Castro, el encuentro es muy especial porque parte de su familia es de A Coruña «y para mí desde pequeña era un sueño jugar allí», ha reconocido.
También se apoya en que «en el último partido nos fuimos con buenas sensaciones y hemos crecido mucho defensivamente» y por eso «para mí, vamos a un buen escenario para conseguir la primera victoria, tengo una gran ilusión».
«Para conseguirlo tenemos que crecer más con balón y contactar con las jugadoras de arriba, para que generen peligro», ha concluido Castro.


