La fruta de hueso riojana ha cruzado ya el ecuador de la campaña. No ha sido cosa sencilla después de una primavera tormentosa que ha supuesto mayor trabajo de campo a la hora de seleccionar el género y separar el golpeado por la piedra del que ha quedado intacto, a lo que ha habido que sumar el calor sofocante de estas últimas jornadas. Pero gran parte del melocotón, el níspero, el paraguayo y la ciruela ya están a cobijo.
Jesús Sáinz comenzó a finales de junio con las primeras frutas que tiene en Rincón de Soto y continúa en la faena, al menos, hasta septiembre. Entre medias le tocará recoger la pera conferencia y después culminará con los últimos melocotones. «Este año las tormentas han hecho bastante daño porque sobre todo ha caído más piedra donde se encuentran la mayoría de los frutales del municipio. Tranquilamente habrán dañado entre el 60 y el 70 por ciento de la fruta de hueso», calcula este agricultor.

Recogida de paraguayos en Rincón de Soto.
En su caso particular apunta a un 40 por ciento de daño, ya que cuenta con melocotón para fábrica que apenas le ha tocado el granizo. «Depende en muchos casos también de las variedades, pero en general ha habido daño. En el caso de la nectarina, por ejemplo, esta tiene la piel fina y cualquier roce le deja un golpe. Al principio cuando la fruta es pequeña igual ese agujero se aprecia poco, pero conforme crece el fruto crece también el golpe».
Unos siniestros meteorológicos que también han dejado huella en la fruta de hueso del resto del país, desde Murcia a Extremadura, llegando también a Lérida y zonas de Aragón. Y esto, evidentemente, ha disparado los precios. «El mercado va de maravilla. La piedra ha hecho mucho daño en toda España y los precios están desorbitados. A mediados del pasado mes de junio hablé con un agricultor de Ricla, en Zaragoza, y me dijo que jamás había vendido la fruta de hueso tan bien como este año. Eso sí, esto para la fruta que no ha recibido golpe. En esos casos el agricultor va a tener mucha suerte porque hablan de subidas de precios que rondan el 40 por ciento», asegura.
Sáenz es uno de los socios de la cooperativa de Rincón de Soto y apunta que todavía desconocen los precios, pero da unas cifras: «En el caso del melocotón de fábrica el año pasado lo vendimos a algo menos de 30 céntimos, mientras que este año ha arrancado a unos precios que rondan los 42 y 43 céntimos. Y en el caso del melocotón de mercado creo que la diferencia aún es mayor. El problema es que hay mucho golpe de la piedra, pero sí que vamos a ver unos precios muy buenos. Históricos no lo sé, pero sí muy buenos».
Por otro lado, desde la Cooperativa Frutos del Campo en Aldeanueva ya afrontan la última semana de recogida del género de hueso. Aquí la mayoría va para industria y su gerente, Rodrigo Mauleón, asegura que el granizo no ha hecho tanto daño como en otras zonas: «La cosecha ha venido similar al año pasado en cuanto a kilos, pero la piedra sí ha dejado tocadas algunas parcelas. Al final, aunque no sean golpes muy fuertes, en la fruta de hueso cualquier roce se nota y ha habido mucha fruta que se ha tenido que destinar a zumo. Eso ha hecho que la oferta sea superior a la habitual y el precio, en consecuencia, haya bajado. En el caso del melocotón amarillo de industria los precios sí han subido y, en general, la fruta de hueso para fresco ha registrado este año unos precios que hacía tiempo que no se veían, muy buenos. Igual ha habido gente que ha tenido suerte y los ha recogido en tiempo y forma, pero la triste realidad es que abundan poco esos casos».


