Cultura y Sociedad

Cantantes riojanos con la música a otra parte (o no)

Adrián Muñoz comenzó a hacer música hace más de una década, pero sus primeras canciones tardaron unos años en salir. «No era vergüenza. Me daba palo que la gente me conociera por una canción en vez de conocerme a mi directamente. Se me hacía raro pensar que una persona, sin haber entablado ninguna conversación conmigo, supiera lo que pienso y lo que siento».

Fue en 2020 cuando por fin se animó a dar el paso y sacó su primera canción. «Logroño es un sitio en el que prácticamente conoces a todo el mundo. Entonces, creo que eso también genera que la gente te escuche menos o te valore menos. Me escucha mucha más gente de ciudades en las que ni he vivido que de Logroño. Logroño no está ni en el top tres. Bueno, ni en el top cinco».

Poco después de sacar su primera canción, en 2022 se mudó a Madrid para poder crecer en este mundillo: «Es donde creo que hay más oportunidades. La mayoría de contactos del ámbito musical están en Madrid o Barcelona, entonces si vives en La Rioja lo vas a tener más complicado porque no vas a conocer a gente».

Su trabajo como artista lo compagina con su empleo como conductor de VTC. «Me levanto a las cinco y voy a trabajar y al salir es cuando me pongo a hacer música. La mayoría cuando empezamos tenemos que compaginar».

Adrián en una batalla de gallos.

«Vivir de la música es complicado en cualquier lado. Pero en determinados sitios lo es más», como es el caso de La Rioja. En la comunidad no es que no haya una «gran cultura de música, de eventos, de batallas, lo que pasa es que al ser tan pequeña no suele haber caras nuevas, no se vive tanto la música como se vive en Madrid, pero porque hay mucha más gente. Es totalmente distinto».

«Hacer música no es barato siendo un artista emergente. Ves cómo se te está yendo el dinero y está entrando muy poco. No es que pierdas más de lo que ganas, es que no ganas nada. Llega tan poco que es mejor ni contarlo», señala Adrián.

«Toda la gente que conozco a la que le está yendo medianamente bien y está consiguiendo cosas en la música, lo ha hecho yéndose de Logroño», sentencia.

Lourdes ‘Lou’ Cornago empezó hace más de diez años a subir ‘covers’ de canciones a internet y fue así como conoció a Fase, su productor desde entonces. «Fue realmente gracias a él que pude dar el salto de grabar mis canciones. Al fin y al cabo, yo lo que sabía hacer era cantar y tocar la guitarra, pero no tenía ni idea de producir», explica.

En 2016, dejó la capital riojana y se mudó a Madrid para estudiar Traducción e Interpretación. No solo porque no era posible estudiar esa carrera aquí, si no también porque le llamaba «mucho la ciudad porque para el arte ofrecía más oportunidades. Que puede ser cierto o no, pero por aquel entonces era lo que pensaba».

«Lejos de tener más oportunidades en Madrid, lo que me pasó fue al revés: como mi productor era de Logroño, intentaba ir bastante a menudo y grabábamos algo en su estudio. Ya fuera de madrugada, porque era el único hueco que teníamos, o en cualquier ocasión que coincidíamos», explica Lourdes. Sin embargo, Fase también terminó mudándose a Madrid, lo que les permitió grabar juntos más a menudo y conocer a más gente «del mundillo».

‘Lou’ Cornago en el estudio.

Para ella, la mayor limitación que hay en Logroño son los espacios. Pero, a cambio, considera que las oportunidades que llegan por el «boca a boca» son muchas más en La Rioja: «Al final te mueves en ciertos sitios, te conocen y te llaman de otros sitios». Lourdes siempre remarca que se siente muy afortunada y es consciente de que es «un privilegio muy grande el que conozcan lo que haces, les guste y cuenten contigo».

Siente que esto en Madrid no pasa: «A no ser que conozcas a alguien en el mundo de la música, es muy difícil que alguien dé contigo. Entonces lo que se suele ver como una barrera de una ciudad pequeña, yo muchas veces lo he visto incluso como una ventaja».

Aunque le encantaría dedicarse única y exclusivamente a la música, a día de hoy lo tiene que compaginar con otro trabajo: «Al final es muy complicado y depende de muchos factores y las oportunidades que te da la vida, como puede ser un golpe de suerte».

«Siempre me he sentido muy arropada por Logroño, por mi ciudad. Aunque ya no viva ahí, para mí siempre va a ser mi ciudad y, en un futuro me encantaría volver. Además que en Logroño hay un montón de artistas buenísimos de los que también podría aprender mucho», afirma Lourdes.

También los hay que se quedan

John, ‘Nate’, Merino es de los artistas que han decidido ser profetas en su propia tierra, Logroño. «Con esto de ser artista es complicado que no te tengas que mover a una ciudad grande, más que nada por comodidad. La mayoría de ellos viven en Madrid», explica.

«En Logroño, con el tema de las reproducciones podrías conseguir ganar algo de dinero, pero en esta ciudad no se impulsa mucho la música», afirma. «Si quieres triunfar, en algún momento tendrás que salir de aquí», añade.

La situación en Logroño es complicada: «La gran mayoría de productores, ‘filmakers’ y cantantes se van en cuanto pueden para buscar oportunidades fuera. Por lo que dar con gente comprometida y profesional es difícil aquí».

John dando un concierto en el Actual. FOTO: Carmelo Betolaza.

A eso se suma que «al final Logroño es como un pueblo grande. Nos conocemos todos sea por una cosa o por otra y a veces el saber quien es la persona que está detrás de la canción hace que no te la tomes con la seriedad con la que te tomas temas de gente desconocida». John cree que «escuchar algo sin tener información externa sobre el artista hace que realmente te fijes exclusivamente en el contenido y en si te gusta o no, y no lo juzgues por otras cosas». Algo un poco más complicado en Logroño.

Además, en su opinión: «La comunidad en La Rioja no está todo lo unida que me gustaría, siento que no nos juntamos todo lo que deberíamos. Creo firmemente que hay mucho talento en La Rioja y que podrían salir grandes nombres de aquí, pero el apoyo que recibimos tanto por otros artistas, como por la gente es poco».

A la larga, si consigue «un publico fiel», no descarta dejar Logroño para «intentar vivir de esto».

Tres artistas, tres formas de hacer música y una sola meta. Alguno se queda, otros se van, pero de una forma u otra, todos siguen teniendo a La Rioja en la cabeza.

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