Tinta y tinto

La ley del hype

«Cuando vuestras parejas os presenten a sus padres, intentad parecer gilipollas profundos; luego cualquier cosa que hagáis se antojará meritoria, será automáticamente sobrevalorada». Esta frase del periodista Enrique Ballester, pronunciada con sabiduría de sofá de sábado futbolero y precisión de bisturí, debería enseñarse en las facultades de Ciencias Políticas y, muy especialmente, en los pasillos del Ayuntamiento de Logroño. Porque si algo ha hecho mal nuestro concejal de Festejos en los últimos días -y mira que había margen para hacerlo bien- ha sido generar unas expectativas imposibles de sostener.

Todo comenzó con una promesa: un «grupo TOP» —dicho así, en mayúsculas y sin miedo al ridículo— que actuaría en San Mateo con una producción «espectacular», en un escenario distinto al habitual, por un total de 160.000 euros. Una cifra de seis dígitos que, en esta ciudad, activa automáticamente el modo quiniela. Que si Aitana, que si Estopa, que si Melendi, que si Lola Índigo, que si Leiva, que si Dani Fernández, que si Arde Bogotá. Hubo incluso quien soñó con Karol G y quien llegó a creerse que sería Bruce Springsteen de paso entre Gijón y Lisboa, sin escalas. Y entonces… llegó Mikel Izal.

El bueno de Mikel no es un mal artista. Tiene su público, su repertorio, su peinado de indie domesticado y hasta su gira en solitario tras abandonar su propia banda. Pero de ahí a ser considerado un «grupo top» hay el mismo trecho que del Espolón a Glastonbury. Sobre todo cuando, hace apenas unas semanas, ha estado tocando en el festival Gran Reserva de Calahorra sin mucho aspaviento y sin ser cabeza de cartel. Es como prometerte un Ferrari y entregarte un Peugeot 308 híbrido: fiable, moderno y hasta con buen sonido, pero te sabe a leasing.

Claro que aquí el problema no es Mikel, ni su guitarra ni su setlist. El problema es la inflación emocional que provocó Miguel Sainz con su promesa. Algo así como el meme independentista que le salió a Carles Puigdemont declarando la república catalana y suprimiéndola ocho segundos después. Porque tú no puedes cebar durante días el misterio del «concierto estrella» y acabar desvelándolo con un entusiasmo que no comparte ni el propio Mikel Izal, que seguramente no entienda muy bien qué ha pasado. Como no lo entendemos nosotros. Como no lo entienden los logroñeses, que siguen buscando en qué parte del caché va metido el holograma de Rosalía.

La indignación fue inmediata. «¿160.000 euros por Mikel Izal?», repetían en bucle las redes sociales, en los bares y hasta en las consultas del médico. ¿Está el Ayuntamiento loco? ¿Qué tiene ese concierto? ¿Incluye barra libre y pirotecnia? Pero no, sobre todo porque en la Plaza del Ayuntamiento siguen sin instalarse barras y porque los fuegos artificiales de las fiestas han vuelto a quedarse en tres días.

Además, resulta que el precio no era solo por Mikel. Ahí dentro van también la DJ del día del cohete, el telonero Dollar Selmouni y toda la producción del evento. Lo que viene siendo un pack festivalero sin festival. ¿El problema? Que eso a la gente le da igual porque las expectativas estaban disparadas con ese «grupo top» por 160.000 euros. Y cuando uno necesita tres párrafos de justificación tras un anuncio, es que el anuncio no ha sido bueno.

Y el broche de oro, por si faltaba algo, lo puso el propio Sainz al defender la contratación como si hubiéramos fichado a Coldplay: «Va a ser un enorme reclamo turístico. Es el único concierto en abierto de su gira. Va a atraer público de toda la comunidad y localidades limítrofes». Como si en Navarra, País Vasco y hasta Francia fueran a organizar excursiones de fans para ver a Mikel Izal un domingo por la noche siendo el lunes laborable.

Así que la próxima vez, queridos concejales, recordad la lección de Ballester: si vais a vender humo, empezad bajito. Prometed lo justo, decid que estáis mirando grupos «apañados», dad a entender que con el dinero que hay tendremos algo de jaleo. Y luego, si aparece Mikel Izal, La Pegatina, Nil Moliner, Juan Magán, Amaia, Carolina Durante o Siloé… os coronáis.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top