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Luismi Ascorbe: «En el futuro queremos un equipo con muchas riojanas y más identidad propia»

Foto: Sporting La Rioja

El Sporting La Rioja logró mantenerse en la élite y buena parte de esa responsabilidad la tiene Luismi Ascorbe. El técnico fue nombrado entrenador verde-amarillo en abril y en el playdown (promoción de permanencia) ha contribuido a salvar a su equipo. Profesor en Escolapios, inmerso en la dirección técnica de la Federación Riojana de Balonmano, entrenador de la Selección Española Juvenil y metido también en el Calasancio, este polifacético riojano ha sacado también un hueco para mantener al Sporting en la Liga Iberdrola. Dentro de sus limitaciones económicas y renovado, planea un futuro con más participación de la cantera en el club

En sustitución de Juanjo González, Ascorbe fue nombrado entrenador el 7 de abril. Quedaban tres jornadas para el final de la liga regular y el equipo se encontraba en caída libre. El nuevo técnico debutó con derrota frente al Granollers (22-23) en el Palacio. En su segundo encuentro, el Sporting La Rioja se impuso al Beti Onak (17-16), consiguiendo el triunfo por primera vez desde el 11 de enero. Después, cayó ante el Bera Bera para cerrar la liga, antes de la fase de permanencia. Allí, las riojanas comenzaron con dos triunfos capitales en casa ante el Morvedre y el Elda. Con ese buen bagaje, la salvación matemática llegó en la quinta jornada de la liguilla, tras vencer al Elda el 24 de mayo (16-19). La sexta, en el Palacio, fue una fiesta ante el La Calzada gijonés (32-18).

Un mes y medio en el que Ascorbe cumplió su objetivo: «Han sido dos meses muy intensos. El club necesitaba a alguien que llevara al equipo para ese final de temporada donde se jugaban el descenso directo y luego, la fase de permanencia. Yo soy profesor, llevo la dirección técnica de la Riojana, soy entrenador de la selección juvenil y llevo al cadete del Casalancio. Estaba la cosa complicada, pero el club necesitaba que echáramos una mano. Confiaban en mí y qué menos que intentar ayudar». Habla un entrenador que conoce perfectamente un club al que entrenó durante 2011 a 2018. Se ganó encuentra, por tanto, en su casa.

«Ha sido un proceso muy duro, he tenido que compaginar viajes, eventos y he dormido muy poquito», resume. Pero fue capaz de cambiar el rumbo de un equipo que parecía encaminado al descenso: «No estaban jugando mal todos los partidos, pero siempre los acababan perdiendo. No sabes qué es lo que sucedía. Lo que hicimos fue crear tranquilidad, modificar pequeñas cosas de los entrenamientos para que hubiera un ambiente más agradable, con alegría y desparpajo. Creo que eso hizo que las chicas volvieran a sacar su mejor versión». Por lo tanto, considera la permanencia como un éxito, porque «un equipo recién ascendido siempre sufre».

Objetivo: generar estructura local

En el pasado mes de octubre, las jugadoras Silvia Ederra (retirada esta temporada) y Lorena Pérez expresaron su ambición en este medio: «Ganar la liga es complicado, pero al menos queremos poder jugar el playoff. Hay que aspirar a lo máximo». Una ilusión que, con el paso de los partidos, llevó la campaña por otros derroteros. Pero de cara a la siguiente campaña, Ascorbe piensa en dar un saltito hacia arriba: «El equipo necesita consolidarse bien en la categoría y evitar sufrir tanto. Intentar estar más cerca de los puestos de playoff que de los de playdown».

Dentro de su humildad, el club lucha por sembrar para el futuro: «Queremos trabajar con la base y el Grafometal tenga, a medio plazo, muchas jugadoras de aquí. Que sea un equipo más barato, tenga una identidad más propia y contagie más a la grada». De momento, el equipo ha decidido mantener su columna vertebral, aderezada por fichajes como Lucía Chumillas o Fernanda Luján: «No hay posibilidad de fichar más. Económicamente es inviable». Lo que sí ha hecho el club es incorporar a un nuevo preparador físico, Fran Piedecausa. El objetivo es repartir mejor el trabajo, compartir roles para que «nadie se sature».

Foto: Sporting La Rioja

Según su punto de vista, esa apuesta por lo local hará crecer al deporte: «Si yo soy un entrenador de Logroño, mi gente me viene a ver. Si tenemos jugadoras de Logroño o cerca, su gente va a venir. El sentido de pertenencia es muy importante. Por eso, queremos firmar convenios de filialidad con con clubes de Logroño, para que ese sentimiento sea mayor». A ello, según Ascorbe, ayudará la incorporación de Piedecausa. Descargará trabajo: «No va a dar frutos de inmediato, pero sí a medio plazo. yo necesito que la gente a mi alrededor esté feliz, aporte y ayude. Sobre todo, que yo no me tenga que encargar de todo, como pasaba hace años. Eso no estaba bien».

Y además, mirar hacia lo cercano es una reacción lógica, un remedio a la difícil situación económica que atraviesa el balonmano español. Si cabe, todavía más el femenino: «Hay que luchar porque las jugadoras tengan condiciones mínimas para realizar su trabajo. Se ha bajado mucho en España, estamos un peldaño por debajo de otras ligas. Si una jugadora destaca en España, se la suelen llevar al extranjero. Hay que intentar trabajar y sobre buscar esa igualdad. El deporte femenino tiene menos recursos que el masculino». Cita el caso de su club y destaca que, salvo el Bera Bera o el Málaga, el resto de clubes cuentan con presupuestos ajustados.

Ascorbe pone su granito de arena para cambiar una situación difícil. Todavía más con la configuración de equipos: «Hay dos canarios más y nos trastoca la programación. Tenemos que ir tres veces a Canarias, casi con viaje en el día». Más obstáculos para un técnico y un equipo no profesional que debe compaginar su trabajo principal: «Entre todos, estamos intentando luchar porque consigamos esa mejora económica y que nos permita crear esa masa social para que seamos un equipo referente». Sin salarios dignos, asuntos como la conciliación o la maternidad son asignaturas pendientes.

Cargado de trabajo, Luismi percibe su función como un transmisor de enseñanzas de cara al futuro: «Llevo muchos años más y creo que mi función tiene que ser esa, acompañar a gente que, el día de mañana, pueda hacerse cargo. Yo sigo con muchísima ilusión, acompañar a gente para que el día de mañana puedan hacerse cargo. Sigo con muchísima ilusión, veo que desde la base aumenta esto y se están teniendo buenos resultados».

Así pues, Ascorbe continuará con todos sus cargos (profesor, director técnico de la Rioja, entrenador juvenil de la Española…). De hecho, este verano disputará un Europeo juvenil en Montenegro. «Hay que intentar llegar a lo que podamos, pero sobre todo, rodearnos de gente que nos permita hacerlo bien», termina. Es la ilusión de un técnico polifacético que espera contribuir a asentar al balonmano femenino en la élite de La Rioja.

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