Concluida la temporada en Segunda Federación, incluidas las fases de ascenso, llega el debate de todos los veranos. Ese no es otro que la composición de grupos en la categoría. Después de que el Varea se quedara a las puertas, serán cuatro equipos riojanos (UD Logroñés, SD Logroñés, Alfaro y el recién ascendido Náxara), los que se participen en la competición durante la próxima campaña. Y una cosa está clara: la Real Federación Española de Fútbol no podrá repetir, en ningún caso, la configuración de grupos de la pasada 2024/25 (País Vasco, La Rioja, Aragón y Navarra íntegras). El motivo es que su combinación rebasa (19) el límite de 18 equipos necesarios para formar una liga.
En cualquier caso, será la IA, el próximo martes, 1 de julio, quien tenga la última palabra. Y por primera vez los calendarios de las principales competiciones serán conocidos de manera simultánea.Otra novedad es que la Segunda Federación contará también con un calendario asimétrico que se hará público a partir de las 20:00 horas del martes 1 de julio durante el acto de presentación que, como homenaje a la conocida como España Vaciada, se celebrará en la pequeña localidad abulense de San Juan de la Nava.
Y parece complicado que los equipos riojanos vayan a compartir los rivales geográficos del curso saliente. Porque ahora mismo los equipos vasco-navarro-aragoneses-riojanos suman ya 19 equipos, uno más del límite:
– País Vasco (8): Sestao River, Amorebieta, Real Unión (recién descendidos), Eibar B, Alavés B, Gernika (permanecen) y Basconia, Beasain (recién ascendido).
– Aragón (5): Utebo, Ejea, Deportivo Aragón y Barbastro (permanecen) y el Ebro, que ha promocionado desde Tercera.
– La Rioja (4): UD Logroñés, SD Logroñés, CD Alfaro (siguen) y el Náxara CD (recién ascendido).
– Navarra (2): Tudelano (continúa) y la Mutilvera, que ha subido desde el Grupo XV.
Con este condicionante, la primera opción parece clara, a la espera de lo que decida de la IA: que el Barbastro juegue en el grupo catalán y así, el grupo se repetiría sin la presencia de los oscenses. El problema es que esta decisión implicaría ‘romper’ una comunidad autónoma, algo que no es del gusto de la Federación Española, ni de las territoriales. Aun así, si la inteligencia artificial decide, esta fractura es plausible. La decisión incluirá, además, variables como los costes de viaje o las distancias kilométricas, con el objetivo de establecer una categoría lo más equilibrada posible. Sin embargo, resulta casi imposible contentar a todos por igual.
Aragón por Cantabria, el Numancia y el Burgos B
Ante este panorama, otra solución viable pasaría por sustituir a los cinco equipos aragoneses (Deportivo Aragón, Barbastro, Ejea, Utebo y Ebro), por los dos cántabros (Rayo Cantabria y el recién ascendido Sámano) y dos equipos de Castilla y León cercanos. Por un lado, el Numancia, que se quedó a las puertas del ascenso a Primera Federación tras perder la final frente al Teruel entrenado por Unai Mendía, técnico ahora de la UD Logroñés. Y por el otro, el Burgos Promesas, filial del equipo de Segunda y muy próximo al resto de equipos del grupo. Parece una opción plausible, pero requiere de encaje en el resto de grupos, y será la IA quien tome la decisión que más convenga a los 90 clubes, lo que no quiere decir que todos vayan a quedar satisfechos.

FOTO: Riojapress/ UD Logroñés.
En cualquier caso, las dos opciones conllevan una subida de nivel importante en el futuro Grupo II, causada principalmente por la llegada de nuevos equipos vascos. Tres históricos, el Sestao River, el Real Unión y el Amorebieta, han descendido desde Primera Federación, dispuestos a hacer una categoría mucho más competitiva. En un grupo así, la UD Logroñés ya no partirá tan claramente favorita hacia el ascenso directo. Aunque las quinielas poco importan y para muestra, la nefasta campaña 2024/25 donde los blanquirrojos no hicieron ni playoff. El nivel subirá también para la SD Logroñés y por supuesto, para un Alfaro y un Náxara que lucharán por salvarse.
Será también una oportunidad para que el grupo deje su vitola de ‘débil’, un sambenito que se le ha colgado durante las últimas campañas. En la pasada temporada, uno de sus integrantes (el Teruel, 5º), logró ascender a Primera Federación. Mientras tanto, la SDL (2ª), el Eibar B (3º) y el Utebo (4º), se quedaron fuera en la primera ronda. El año que viene, visto el nivel de los equipos, puede que sea diferente.
Aragón por Asturias o Madrid, opciones reales
Pero eso no es todo, pues todavía puede abrirse otra posibilidad para el Grupo II. No es la más obvia, pero los equipos vascos (8), riojanos (4) y cántabros (2) suman con los asturianos (Langreo, Marino de Luanco, Oviedo Vetusta y el Lealtad recién ascendido). El problema es que, en este caso, las distancias se incrementarían. Por ejemplo, de Luanco hasta Alfaro median casi 500 kilómetros. Lo que tampoco gustaría a equipos humildes como el de La Molineta, con presupuestos humildes. Y es que no hay que olvidar que esta categoría es deficitaria para la mayoría de clubes que la disputan.

Foto: SD Logroñés
Además, el sumar el Principado de Asturias al entorno vasco-navarro-riojano supondría una dificultad adicional: obligaría a los conjuntos gallegos a viajar a Madrid, en distancias que superan el millar de kilómetros. Y por si fuera poco, los equipos del Grupo I mostrarán sus reticencias, pues son los únicos que pueden repetir su configuración de la pasada campaña. La suma de gallegos (5), asturianos (4), castellano-leoneses (7) y cántabros (2) da 18. Son varios factores, por tanto, contra esta posibilidad.
¿Y la Comunidad de Madrid? El fútbol riojano ya ha jugado allí, pero existe un claro condicionante. No es algo que esté escrito, pero los equipos canarios (los filiales del Tenerife y Las Palmas) requieren de conexiones aéreas y la capital es la mejor vía para ello. De hecho, Madrid lleva asociada con el archipiélago desde hace tres temporadas (2022-23). Evitar viajes a Canarias sería clave para los riojanos, que ya pasaron esa experiencia, por ejemplo, en la 2016/17, cuando la UD Logroñés viajó al campo del Mensajero, en La Palma.
La IA pretende reducir las injusticias en los grupos
Como novedad en esta campaña, Rafael Louzán, presidente de la RFEF, anunció el uso de la IA para contribuir a decidir los grupos. De esta forma, su objetivo será equilibrar las distancias recorridas por cada participante y evitar injusticia. En la campaña pasada, por ejemplo, equipos como el Orihuela, el Don Benito, el Numancia o el Villanovense mostraron su desacuerdo, entendiendo que les perjudicaba económicamente por la enorme kilometrada que debían realizar.
Salvo cambios muy drásticos, la cuestión del recorrido no es tan problemática para los riojanos. En esta temporada, las distancias más largas no han superado los 400 kilómetros y en total, han recorrido en torno a 4.500 kilómetros. Mientras tanto, el Don Benito ha rebasado los 14.000. Son desequilibrios que el ente federativo tratará de solventar mediante la tecnología.


