CARTA AL DIRECTOR

‘La realidad del baloncesto amateur en La Rioja’

Todos sabemos lo sacrificado que es practicar un deporte de forma amateur. Ya sea como el entrenador, encargado de organizar entrenamientos, tácticas, gestionar el vestuario. Como directivo, que pasan el día preocupándose de la burocracia, la gestión económica, de coordinar equipos y pabellones. O como jugador, que dedicamos nuestro poco tiempo libre a los entrenamientos, desplazamientos y partidos. Está claro que la mayoría (si no el total) de estas figuras del deporte amateur lo hacemos por puro amor al deporte, sin incentivos económicos y además pagando por una correcta organización de ligas y arbitrajes.

Partiendo de esta base, me gustaría exponer la historia que me ha sucedido esta última semana como jugador de baloncesto amateur.

Domingo 16

Primera jornada de la liga de baloncesto riojana, está claro que era un partido que ambos equipos queremos ganar. Como en la mayoría de partidos de este deporte, hubo bastante contacto físico. El problema llega cuando uno de estos lances, se me sale el hombro que de inmediato se vuelve a colocar en su posición.

En ese momento, el partido se para a pesar de estar el balón el juego (gracias a la deportividad del equipo rival), debido a mi lesión y procedo a ir al banquillo).

Con el hombro aun caliente, varios minutos después vuelvo a jugar pensando había sido un susto sin importancia.

Lunes 17

Al día siguiente al partido noto molestias en el hombro durante mi jornada laboral, y haciendo uso del seguro que pagamos todos los jugadores, acudo a las urgencias del hospital Los Manzanos (que es el que nos asigna la Federación Riojana de Baloncesto).

En este hospital soy atendido y después de realizarme las pertinentes pruebas (entre ellas una radiografía en el hombro), el juicio clínico es que existe una «omalgia izquierda post trauma/ autoreducción de posible luxación en el hombro izdo». Tengo que llevar cabestrillo durante una semana para asegurarnos de que el hombro recupere fuerza y no vuelva a salirse de su posición.

Martes 18

Coomo indica la propia federación que debe hacerse en estos casos, envío el informe del hospital a la misma, pensando que con este trámite se cerraba el procedimiento de atención médica.

Mi sorpresa fue mayúscula, puesto que desde la secretaría de la Federación Riojana de Baloncesto recibo una respuesta a mi correo en los siguiente términos: «Lamentamos comunicarle que este parte no podemos tramitarlo ya que no existe nada reflejado en el acta». «Habla con tu Club al respecto, pero desde la Federación Riojana de Baloncesto NO nos podemos hacer cargo de esta visita de urgencia.»

Desconcertado por esta respuesta respondí: «Entiendo que el error entonces es del encargado de redactarlo en el acta, no mío por sufrir una lesión en un partido. No obstante, hablo con el club.»

Tratando de buscar una explicación racional reviso las condiciones del seguro médico de la federación y observo que no existe tal cláusula del acta que comentan en el correo de la federación.

Hasta aquí entiendo que la federación puede equivocarse, como cualquier otra persona u organismo. Pero la historia adquiere tintes maquiavélicos cuando desde la federación se dirigen a mi club de la siguiente manera: «Me parece una tomadura de pelo por parte de este jugador el decidir cuándo va al seguro y cómo decide que interviene en el mismo.» Y «si se sintió bien volviendo a jugar y a las horas (por su mala decisión de volver a jugar) siente molestias pues que acuda a la Seguridad Social, pero claro es más fácil ir por el seguro de la Federación».

Aquí se acaba la historia, me encuentro actualmente lesionado, la Federación Riojana de Baloncesto no se hace cargo de la visita a urgencias, me acusan de un uso del seguro de forma fraudulenta y no me responden a los emails.

No es de mi agrado escribir esta carta, pero es la única forma para que todos nos demos cuenta de la situación que vivimos en el baloncesto aficionado en La Rioja, en la que la federación no solo no se preocupa de sus jugadores, sino que los zancadillea si se da la ocasión.

*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.

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