Gastronomía

Los chefs con Estrella Michelín defienden su papel como embajadores de La Rioja

Los cocineros riojanos con Estrella Michelín Ignacio Echapresto («Venta Moncalvillo») y Miguel Caño («Nublo») han defendido este miércoles el papel que desarrollan como embajadores de la comunidad al aconsejar a sus clientes sobre los atractivos de otros lugares y restaurantes de La Rioja.

Junto al sumiller Carlos Echapresto, estos dos chefs han participado en la mesa redonda «La Rioja, territorio con estrella» en el expositor de La Rioja de la Feria Internacional de Turismo (Fitur), que se celebra hasta el próximo domingo, 23 de enero, en Madrid.

Durante el acto se han proyectado sendos mensajes de los cocineros Francis Paniego («El Portal de Echaurren») y Carolina Sánchez e Iñaki Murúa («Ikaro»), que junto a Félix Jiménez («Kiro Sushi»), suman entre los cinco restaurantes las seis Estrellas Michelín de La Rioja.

Caño logró su primera Estrella en diciembre pasado, apenas seis meses después de abrir el restaurante «Nublo» en Haro junto a Dani Lasa y Llorenç Sagarra, con quienes trabajó en «Mugaritz». En «Nublo», donde solo utilizan la brasa y el fuego para cocinar, los clientes suelen pedir consejo sobre qué pueblos riojanos visitar o en qué otros restaurantes comer, ha detallado este cocinero.

Ignacio Echapresto ha resaltado que cada plato de la carta de «Venta Moncalvillo» refleja el entorno más cercano, desde la huerta a la sierra, gracias a productos como la caza o las setas.

Ha defendido que «hay que cocinar con lo que da la tierra, cuando lo da», de modo que, incorporado a su restaurante de Daroca de Rioja, cuenta con un huerto que ofrece hasta 125 productos diferentes a lo largo del año, entre verduras, hortalizas, frutos rojos e hierbas aromáticas, cultivados de forma sostenible.

Su hermano Carlos, sumiller en el restaurante con Estrella Michelín ubicado en el pueblo más pequeño del mundo, también ha defendido su papel de embajadores de la región, que ya es «un polo de atracción» solo por el vino, pero que también cuenta con otros recursos para alargar las visitas enoturísticas.

«Aparte de la calidad de la cocina, nuestros comensales pueden disfrutar de la parte humana de los riojanos y de su carácter acogedor, que ayuda en la experiencia de la restauración. La Rioja vende calma, tranquilidad y genera ganas de volver», ha asegurado.

En su mensaje audiovisual, Paniego -que cuenta con dos estrellas en su restaurante «El Portal de Echaurren» de Ezcaray, otra en «Marqués de Riscal» en Elciego (Álava) y otra en «Ibaya» en Soldeu (Andorra)- ha expresado su «orgullo» por todo lo que ha conseguido la gastronomía riojana.

«La Rioja puede presumir de tener un altísimo nivel en su cocina, con propuestas muy diversas, desde los pueblos pequeños a su capital», ha resaltado.
Por ello, este cocinero ha confiado en que la comunidad riojana se convierta en el destino «más deseado por los gourmets».

Desde Quito (Ecuador), la ecuatoriana Carolina Sánchez y el vasco Iñaki Murúa también han agradecido la buena acogida en su restaurante del centro de Logroño de su cocina tradicional riojana con un punto exótico, que renuevan con las estaciones para adaptarse a los productos de temporada.

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